Monitor de Innovación

La idea de Elon Musk es que al cambio de nombre le siga una re­vo­lu­ción en las fun­ciones

La metamorfosis virtual de Twitter a X

Mensajería, ser­vi­cios mul­ti­me­dia, fi­nan­cieros y de pago se fu­sio­narán en una pla­ta­forma

Elton Musk.
Elton Musk.

No se puede decir que la transición en el 'branding' de Twitter, que desde la se­mana pa­sada se llama sim­ple­mente X, haya sido una fuente de aplausos para su pro­pie­ta­rio, Elon Musk: el cambio no ha gus­tado a la co­mu­ni­dad, han sur­gido en la red guías para sus­ti­tuir el nuevo logo por el pa­ja­rito de siempre e in­cluso la com­pañía ha te­nido que re­tirar una X gi­gante de la fa­chada de su sede en San Francisco por las quejas de los ve­ci­nos.

Sea o no exitosa la renovación cosmética, lo cierto es que representa un giro sustancial: X no será sólo mensajería, sino mucho más. Y no será gratis; no todas sus funciones, al menos.

Ganar dinero en el sucesor de Twitter (pasando antes por caja) Pese a que Twitter Blue, la versión 'premium' de la red social, existía mucho antes de su adquisición por parte de Musk, el sudafricano ha demostrado que apuesta sin ambages por esta versión de pago.

Empezó subiendo la cuota y potenciando los elementos exclusivos -herramientas de navegación personalizada, íconos de app o elementos cosméticos para la interfaz, entre otros-. Ahora ha dado un paso más, comprometiéndose a pagar a los creadores de contenido adscritos al servicio.

Esto significa que la red pasará a tener un programa de monetización, que permitirá a los usuarios ingresar parte de los beneficios generados por la publicidad en sus publicaciones. Esta decisión es coherente con los planes de la nueva cúpula de la compañía, que proyecta dotar a X de nuevas funcionalidades multimedia -audio y vídeo-, además de otros servicios hasta hace poco impensables en el viejo Twitter, como banca y medios de pago.

La IA, motor de la 'navaja suiza'

La ambición de la directiva es dejar atrás la anquilosada imagen del griterío de 'tweets' y que X renazca como una herramienta digital multifunción, llena de posibilidades para la creación audiovisual; y con el potencial para erigirse como un mercado global para el intercambio de ideas, productos y proyectos emprendedores. Las publicaciones de texto, santo y seña de la antigua iteración de la red social, pasarán a ser un hilo más en la madeja.

La dinamo con la que el equipo de Musk pretende mover el gigante será la tecnología de moda: la Inteligencia Artificial (IA). La progresiva integración de redes neuronales digitales en la gestión de la red social posibilitarán la evolución de ésta hacia un modelo de "superplataforma" capaz de "conectar a todos", en palabras de Linda Yacarino, su consejera delegada.

Twitter fue, según la hoja de ruta de Musk, un simple embrión de lo que está por venir. La suplantación del pajarito por la X en la imagen de marca -presente también en otras compañías del magnate, como Space X- no es sino el anticipo de una revolución corporativa con una meta clara: asumir un rol protagonista en el torbellino tecnológico que las IA ya están desatando.

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