La ren­ta­bi­lidad en el sector de no vida, la peor en los úl­timos tres años

El frenazo económico y la inflación castigan al sector asegurador

La si­nies­tra­lidad y los gastos en el ramo de autos su­peran ya el crí­tico nivel del 100%

Seguros de autos.
Seguros de autos.

La ra­len­ti­za­ción de la eco­nomía y la subida de costes de los si­nies­tros se están de­jando sentir en la in­dus­tria de los se­gu­ros. La ren­ta­bi­lidad en las mo­da­li­dades de ase­gu­ra­miento del ramo de no vida re­gistró en el primer tri­mestre de 2023 los ni­veles más bajos desde el año 2020.

En los tres primeros meses de este año, la rentabilidad del sector se situó en el 2,98%. La situación del seguro de no vida resulta muy negativa en un segmento como el de autos.

El ratio combinado neto ha superado las líneas rojas hasta llegar al 104,59%. Este indicador mide la rentabilidad técnica de los seguros no vida. Es la suma del ratio de siniestralidad y del ratio de gastos, calculados normalmente sobre primas imputadas netas de reaseguro.

En general hay muchas modalidades de seguros que se encuentran cercanas al crítico nivel del 100%, donde comienzan a aflorar los problemas. Inese advierte que sólo el ramo de autos presenta pérdidas técnicas, con un ratio combinado que se dispara hasta el 104,59%.

“Es el primer trimestre en tres años en el que el resultado del ramo es negativo, presentando, además, el ratio combinado más alto de la serie, aumentando en casi un punto porcentual respecto a hace un año (103,79% en el primer trimestre de 2022) y en diez puntos en comparación a hace dos ejercicios (95,56% en marzo de 2021)”.

La situación en otros ramos no es tan grave, pero tampoco para lanzar cohetes. Es el caso de enfermedad, con un ratio combinado del 93,84%, de asistencia sanitaria, con el 98,28%, autos otras garantías, con el 96,00%, multirriesgos hogar, con el 97,26% o multirriesgos comunidades, con el 99,04%.

La coyuntura de los últimos meses ha tenido su impacto en el sector asegurador. La caída en el crecimiento de la actividad no constituye el mejor momento para la contratación de pólizas. Y la elevada inflación se ha dejado sentir en el coste de los siniestros. De esta forma, la rentabilidad del sector en su conjunto es la más baja desde el segundo trimestre de 2021 cuando alcanzó el nivel de 5,00%.

El conjunto de las aseguradoras ha registrado una mejor evolución gracias al negocio del seguro de vida. Una parte de esta actividad se encuentra muy relacionada con la situación de la sanidad pública, que está llevando a muchos ciudadanos a contratar pólizas de salud.

Crecimiento económico

Mientras la contracción del crecimiento económico afecta a la contratación de pólizas, el elemento más negativo de la economía es la inflación, que afecta a aquellos ramos que se encargan de la cobertura de riesgos en activos materiales y patrimoniales, en tanto que los relacionados con la salud también han registrado un fuerte revés. Esto explica la pérdida de rentabilidad de los ramos mencionados con anterioridad.

El aumento de precios en los mercados de materias primas como es el caso de los carburantes o el encarecimiento de los precios de los servicios técnicos para reparación se han dejado sentir en el mercado asegurador.

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