Un ac­cio­nista de NH Hoteles exige la asun­ción de res­pon­sa­bi­li­dades

Los inversores minoritarios cuestionan el papel de la CNMV en algunas OPAs

Indra, Natra, Nyesa y Ezentis son solo al­gunas de las patas ca­lientes sobre la mesa

CNMV
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El rol de juez no es fá­cil. Casi nunca las sen­ten­cias con­si­guen con­vencer del todo a tods las par­tes, y eso ge­nera res­que­mor. En el mer­cado, el papel de in­ter­pretar la nor­ma­tiva se le ha otor­gado a la CNMV con un man­dato prin­ci­pal: pro­teger a los pe­queños mi­no­ristas frente al poder de los grandes ac­cio­nis­tas. En esta fun­ción, el papel del or­ga­nismo re­gu­lador siempre ha sido muy po­lé­mico. Pero si a lo largo de su his­toria lo ha sido, ahora, bajo el man­dado de la ac­tual ges­tión, pa­rece mucho más.

Rodrigo Buenaventura, que se había ganado un fuerte prestigio como director general de los mercados de la CNMV, ha cambiado sustancialmente en su función de presidente. Así se desprende al menos de las numerosas opiniones de algunos actores del mercado. Nombrado a dedo por la vicepresidenta del Gobierno Nadia Calviño, el mercado esperaba con ilusión un perfil técnico para afrontar una situación financiera complicada tras la covid.

Pero lo cierto es que está siendo un calvario para los minoritarios que han visto como se han ninguneado sus derechos. Casos como el de Natra, Ezentis, Nyesa o la propia Indra, tras el asalto del Gobierno a su consejo, han generado infinidad de críticas por parte de los accionistas con un denominador común: la falta de transparencia de la entidad. Siempre parapetada en escusas banales, el organismo no suele dejar a los pequeños accionistas más que con el derecho al pataleo.

Hasta retahíla de valores, de los que algunos se quedan en el tintero, se suma ahora también la reciente respuesta de la CNMV ante la solicitud de información sobre el amago de OPA de Minor Internacional sobre NH Hoteles ante el requerimiento de uno de sus partícipes.

Normativa de confidencialidad

El organismo se remite, como siempre, a la publicación de la información relevante o de otros hechos relevantes de su página web. Como señala la secretaria general, Natalia Vitores, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 233 de la Ley 6/2023, de 17 de marzo de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión, “cualquier otro dato, documento o información adicional a la publicada a través de las comunicaciones de información privilegiada citadas anteriormente, habría sido obtenida por la CNMV en el ejercicio de sus funciones de supervisión, estando sometida al deber de secreto y no pudiendo ser divulgada ni pudiendo concederse acceso alguno a ninguna persona o autoridad, fuera de los supuestos previstos en la citada norma”.

Algo que en vez de servir para aclarar las cosas no ha hecho más que sacar de quicio aún más al minoritario que le ha requerido esta información. En relación a este comunicado, José Antonio Ayensa, apunta que además de poner en evidencia la actuación negligente del organismo, al reconocer la elusión de un expediente administrativo ante la formulación de una OPA voluntaria de exclusión sobre NH Hotel Group, este accionista observa otras notorias irregularidades en la respuesta.

Según Ayensa, desde que se produjo la solicitud de aceptación de la oferta, que ineludiblemente tendría que haberse hecho pública, la CNMV estaba obligada a recopilar en un expediente toda la documentación relativa a la misma. Resulta que la petición de Minor International Public Company Limited fue admitida a trámite de forma secreta y de espaldas al mercado y, de hecho, la CNMV procedió a la revisión del informe de valoración de la empresa opada, elaborado por Ernst & Young.

Pero va más allá. Dicho asunto, apunta, no se refiere a un procedimiento sancionador, en el que el interés se limitaría al sujeto, o a los sujetos, a los que se les abre el expediente, sino a la formulación de una OPA, proceso en el que adquieren la condición de interesados todos u cada uno de los accionistas de la sociedad objeto de la misma, independientemente del número de acciones.

Un salvoconducto para esuivar la Ley

En este caso, por tanto, todas las posibles actuaciones de la CNMV no obedecerían a sus labores de supervisión e inspección de los mercados, establecidas en el artículo 18.1. de la LMV tal y como alega la secretaria general, sino a su función principal, que no es otra que “la protección de los inversores”, según dictamina el punto dos de ese mismo artículo.

Por dicho motivo, la apelación al artículo 233 de la Ley 6/2023, de 17 de marzo, de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión, como salvoconducto para poder esquivar la Ley 39/2015, de 1 de octubre, “resulta del todo improcedente” en opinión de Ayensa.

En cualquier caso, ese mismo artículo, en su punto 2c), exceptúa de la obligación de secreto el que el interesado consienta expresamente la difusión, publicación o comunicación de los datos. En este sentido y para que no sirva como escusa, este afectado, como minoritario de NH ha señalado públicamente su autorización a la CNMV para que toda la información relacionada con él relativa a la fallida OPA sea divulgada en su integridad.

Según se desprende de la información publicada el pasado 9 de mayo, insiste este accionista, Minor International realizó un proceso de estudio y análisis de una operación de exclusión de negociación de las acciones de NH Hotel Group, en el contexto del cual, solicitó a Ernst & Young, en su calidad de "experto independiente", la elaboración de un informe de valoración de dicha empresa.

La consultora consideró el descuento de flujo de caja como el método más adecuado de valoración y, en base a él, fijó con un rango de valor de entre 4,81 y 5,68 euros por acción. Dicho análisis fue objeto de un proceso de revisión por parte de la CNMV, que no dio su conformidad al mismo.

En este sentido, a consultas de capitalmadrid.com por estas críticas, la CNMV insiste en que “no emite opiniones sobre supuestas respuestas a consultas o reclamaciones que hayan podido plantearse. Sobre el tema que plantea, desde la CNMV no informamos sobre eventuales investigaciones hasta que, en su caso, los procedimientos deriven en eventuales expedientes sancionadores, cuyas sanciones se publican en el BOE”.

Interpretación de la normativa

Pues bien, recuerda Ayensa, la CNMV no solo actuó de forma irregular y desleal al ocultar información al mercado, cuya difusión exige el artículo 18.2 de la Ley 6/2023, de 17 de marzo, sino que, además, “interpreta de forma inadecuada la legislación vigente al objeto de silenciar estos hechos, lo que podría constituir un abuso del derecho y un uso antisocial del mismo”. Ni por el tipo de procedimiento, ni por el contenido de la documentación que engloba, ha lugar la pretendida confidencialidad a la que anhela acogerse el supuesto "protector de los inversores".

Esta interpretación de la normativa, ya sea por desconocimiento real o fingido, que regula los mercados objeto de su supervisión, requiere para Ayensa la destitución e inhabilitación inmediata, de los responsables de “tamaños desatinos”.

Por este motivo, ha solicitado la apertura de expedientes de información reservada, con el fin de depurar responsabilidades, reiterando la obligación del organismo a facilitar el expediente administrativo de la fallida OPA, o al menos, el análisis realizado por Ernst & Young y una explicación de los motivos por los que fue rechazado.

Debe tenerse en cuenta que este trabajo del experto independiente se habría adjuntado al folleto de la OPA, si hubiera seguido adelante, y que la decisión de la CNMV no pudo tener otra motivación que la defensa de los minoritarios. Los pequeños accionistas tienen derecho a conocer cómo el organismo regulador defiende sus intereses, en el caso de que esta “inusual circunstancia”, señala con sorna, haya tenido lugar en esta ocasión.

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