La IED me­xi­cana au­menta en España y su­pera ya los 30.000 mi­llones glo­bales

La inversión española en México escala hasta cifras récord pese a López Obrador

En el primer se­mestre de 2023, la cifra par­cial su­peró los 4.356 mi­llones

López Obrador y Galán.
López Obrador y Galán.

Los in­ver­sores es­pañoles en México y los me­xi­canos en España ig­noran olím­pi­ca­mente la in­sis­tencia del pre­si­dente Andrés Manuel López Obrador, muy crí­tico tiempo atrás con em­presas como OHLA, Repsol e Iberdrola, en re­cordar que hay una ‘pausa’ en la re­la­ción de su país, que ce­lebra pre­si­den­ciales en 2024, con España. Muestra de ello, la IED es­pañola hacia México al­canzó en el primer se­mestre de 2023 un ré­cord his­tó­rico, mien­tras que la lle­gada de ca­pital az­teca a España no deja de in­cre­men­tarse.

España es segundo inversor en México y este país, sexto en España. Nunca antes la relación inversora bilateral había vivido un momento tan excepcional.

Según la Cámara Española de Comercio en México, la IED de España en México rebasó los 4.356 millones de dólares en el primer semestre de 2023, la cifra más alta desde que hay datos. Una cifra que “refuerza la confianza española en México, con el compromiso de incentivar una inversión sólida basada en el crecimiento a largo, con proyectos que promuevan innovación, sostenibilidad y el bienestar de la sociedad”.

Y una muestra de que “España ha consolidado su apuesta histórica por México”, pese a la menor certeza jurídica en los últimos años para operar en algunos sectores, en especial en energía.

Antes, la Secretaría de Economía había anunciado que la IED recibida por México subió a 29.041 millones de dólares en los seis primeros meses de 2023 (un alza del 6% que sería del 41% si no se cuentan los 7.000 millones de inversión extra por la fusión Televisa-Univisión y la reestructuración de Aeroméxico). Un período en el que EEUU se reforzó como gran inversor (12.400 millones, 45%), delante de España (15%), Alemania (2.500 millones, 9%), Argentina, Japón, Países Bajos, Canadá, Reino Unido, Suiza y Francia.

Manufacturas y finanzas

Por sectores, la inversión se dirigió principalmente a manufacturas (57%) y servicios financieros (27%), sector este último en el que es especialmente destacable la presencia de entidades españolas, que lideran la cuota de mercado mexicano en banca y son en ese sector las que más invierten en México. El 78% de la inversión recibida por México en enero-junio procedió de reinversión de utilidades; el 15%, préstamos y pagos entre firmas y sólo el 7% fue nueva inversión, especialmente hacia el ‘nearshoring’.

Y según analistas, si México aprovecha el ‘nearshoring’, la IED podría alcanzar 60.000 millones de dólares anuales. Según Unctad, México logró un crecimiento de 12% en la entrada de IED en 2022 y captó 35.000 millones, llevando al país al undécimo puesto mundial en recepción de inversión tras Francia y por delante de España.

Y del lado mexicano, la inversión en España también crece. Según el embajador español, Duarte Cuadrado, México ha invertido ya 30.000 millones de euros (32.641 dólares), consolidándose como sexto inversor en España, con más de 500 empresas que generan 30.000 empleos. “Los intercambios van más allá de las cifras y convierten a ambas economías en complementarias”.

Para las empresas españolas México es un mercado fundamental en el que la apuesta es estratégica y a largo. Desde 1999, España se ha reforzado como segundo inversor tras EEUU, con el 12,1% de la IED. Y como primer país europeo (38,4% de la inversión de la UE). Allí operan 7.000 empresas que generan 300.000 empleos directos y un millón indirectos. Desde principios de siglo, estas firmas han invertido 79.000 millones de euros, especialmente en los sectores energético, infraestructuras, bancario, turístico y telecos. Casi 13.500 firmas exportan a México y el comercio bilateral fue de 8.700 millones en 2021.

Un mercado clave

Las firmas españolas están presentes en todos los rubros. Muy activas son BBVA-Bancomer (mayor institución financiera del país, que es su principal mercado, y que acaba de anunciar que elevará su inversión más allás de los 3.400 millones previstos en el plan 2019-24), Sacyr, FCC, Acciona, Santander, Telefónica, Naturgy, ACS, OHLA, Inditex, Repsol, Iberia, Siemens-Gamesa, Agbar, Aena, Indra, Gestamp, Caixa-Inbursa, Mapfre y Grifols y las hoteleras Riu, Barceló, NH, Meliá e Iberostar, que están reforzando su apuesta inversora. Según el ‘XV Informe Inversión Española en Iberoamérica’ México será el mercado más atractivo para la inversión española en 2023 y en los próximos años. México ha sumado el 20% de la IED española en el área en los últimos años.

Iberdrola, la empresa privada con mayor capacidad instalada de generación eléctrica en México, una de las más atacadas por AMLO y la más crítica con un reforma eléctrica que le perjudicaba, dejó fuera del foco al país en su plan de inversión 2023-25 y en abril anunció un acuerdo de intenciones con el Gobierno para desinvertir el 80% de su negocio y ‘salir’ de un país en el que estaba muy presionada políticamente. Sólo mantendrá sus negocios de renovable. Según el pacto con la estatal MIP, venderá al Gobierno gran parte de sus activos, 8.539 MW de capacidad instalada (8.436 MW en ciclos combinados de gas y 103 MW eólicos), por 6.000 millones de dólares (5.478 millones de euros).

Con esta venta de activos de generación, resuelve la batalla que mantenía con AMLO y la Comisión Reguladora de Energía, extinguiendo los frentes que existían con el Gobierno. Con ello, además, gana fuelle financiero para su ya decidida inversión en otros mercados y AMLO, tras años de presión logra su meta de garantizar que firmas del Estado sean dominantes: con la compra de 13 plantas a Iberdrola, la CFE será la empresa líder en generación. Iberdrola que, llevaba unos años reduciendo su inversión en México y que en 2019 había anunciado inversiones por 4.400 millones hasta 2024 canceló en 2020 una inversión de 1.200 millones por desacuerdo con la reforma eléctrica de AMLO.

Las inversiones mexicanas, que toman a España como plataforma dentro de la UE, se han focalizado en los últimos tres años en los sectores financiero, construcción e inmobiliario, hotelero de lujo, sobre todo en Madrid. La inversión mexicana se aceleró en la última década, aunque se inició mucho antes con empresas como Cemex (pionera en la entrada en España) y Pemex, que tras 27 años presencia en Repsol desinvirtió y abandonó España en 2014. A ellas les siguieron Grupo ADO, que compró Avanza y Sigma Alimentos de Grupo Alfa, con participación mayoritaria en Campofrío; Bimbo, que se hizo con Panrico; Cinépolis, que compró Yelmo Cines y Zena Alsea, que adquirió VIPS.

En España están la familia Amodio, accionista de referencia de OHLA y con Luis Amodio de presidente; Carlos Slim, principal accionista de Realia (75%) y de FCC (a la que ha incorporado el capital de Jezzine Uno, que tiene en cartera 406 sucursales alquiladas a CaixaBank) y uno de los inversores de referencia de Metrovacesa; José Miguel Bejos y Mota-Engil, que entraron al rescate de Duro Felguera; Finaccess, con un 15% de Colonial y Carlos Fernández que tiene un 14% de Colonial y es primer accionista de Amrest. Y Be Grand, de Nicolás Carrancedo, con oficinas y viviendas de lujo. El hotel ‘premium’ Villagna ha sido hasta hace poco propiedad de RLH, del magnate azteca Chico Pardo.

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