El ín­dice está muy es­table a pesar de la subida de las ren­ta­bi­li­dades de la deuda

El Euríbor aguanta y prolonga la tregua en hipotecas y ahorro

Se man­tiene por de­bajo del 4,10% en tasa diaria y en media men­sual

Euribor y BCE.
Euribor y BCE.

Los hi­po­te­cados si­guen dis­fru­tando en agosto de la es­ta­bi­lidad del Euribor, que arranca la se­gunda mitad del mes muy con­te­nido. Durante la pri­mera, el ín­dice hi­po­te­cario se quedó com­ple­ta­mente es­tan­cado muy poco por en­cima del nivel del 4%. De pronto, el ín­dice hi­po­te­cario que lleva casi 20 meses cas­ti­gando la eco­nomía de las fa­mi­lias pa­recía haber en­trado en un en­ce­fa­lo­grama plano.

El Euríbor aguanta el tipo y prolonga la tregua en hipotecas y Justo antes, durante y después de la fiesta de la Asunción, de la forma más discreta posible en pleno período vacaciones, el Euríbor a 12 meses volvió a tensarse ligeramente, hasta tocar el 4,11% el pasado miércoles.

Pero de nuevo ha retrocedido hasta el 4,09%, lejos todavía de los máximos del año del 4,19% del pasado mes de julio. Se trata de un respiro en toda regla para quienes tienen una hipoteca variable.

Sube y baja

El Banco Central Europeo (BCE) frenó la escalada el mes pasado con el mensaje que los inversores querían oír. Por primera vez la institución reconocía que podría haber una pausa en la subida de tipos a la vuelta del verano, alentando las expectativas de que el precio del dinero ya no se iría más allá del 4,25% actual. Es decir, que se podría dar por terminado el ciclo expansivo de tipos más agresivo de la historia moderna, que es mucho decir.

El Euríbor reaccionó volviendo hasta el 4%, pero sin llegar a mostrar un cambio de tendencia radical en algún momento. Dicho de otra forma, ofreció una reacción controlada, sin excesos, sin acabar de tenerlas todas consigo sobre el futuro de los tipos.

Tres semanas después, la realidad parece dar la razón a quienes creen que, aunque queda camino por recorrer hasta cantar victoria en la batalla contra la inflación, el Euribor puede haber tocado ya sus máximos.

Y eso que, a la chita callando, sin prisa pero sin pausa, se está produciendo una subida continua de las rentabilidades de la deuda. Sin ir más lejos, la rentabilidad del bono español a 10 años se ha instalado alrededor del 3,7% (llegó a rozar el 3,8% el martes, el nivel más alto desde 2014), mientras que la del alemán transita entre el 2,65% y el 2,70%. ¿Qué se está barruntando en el mercado en el arranque de la segunda mitad de agosto?

En los últimos días, el mercado está dando más opciones a la posibilidad de que los tipos de interés suban en la reunión del próximo 14 de septiembre. Alrededor del 50% de los gestores lo espera, frente al poco más de un tercio que lo hacían inmediatamente después de la reunión del BCE de julio. Y además cree que los tipos seguirán altos bastante tiempo, pero eso ya es otra historia.

Para los hipotecados, la clave es que el Euríbor no vuelva a la senda alcista de meses anteriores. De momento, la media mensual provisional de agosto se sitúa en el 4,06%, por debajo del 4,14% de julio. No se produce una caída de un mes para otro desde que el Euribor cambió de tendencia en enero de 2022. Por lo tanto, agosto podría marcar un hito con trascendencia también en el precio de productos financieros como los depósitos o las hipotecas, que han entrado en la senda de la estabilidad en las últimas semanas.

“Los precios de los préstamos han parado la subida, sobre todo en el tipo fijo, que eran donde más se habían tensado hasta el comienzo del verano. Si el Euríbor sigue estable, las entidades financieras van a mantener esta pausa, muy importante para estimular la nueva producción, que está muy decaída”, señalan en fuentes financieras. También hay descanso en el proceso de subida de los tipos de interés de los depósitos de las entidades medianas españolas más activas.

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