BOLSA

Naturhouse, muchas dudas sobre la mesa

Después de un co­mienzo de año muy alen­ta­dor, las ac­ciones de Naturhouse han en­trado en una seria de­pre­sión que va ca­mino de acabar con su co­ti­za­ción por de­bajo de los ni­veles de prin­ci­pios de año. Buena culpa de ello la ha te­nido la in­cer­ti­dumbre en el rumbo del grupo tras los con­ti­nuos cam­bios en la di­rec­ción ge­ne­ral.

Pasado el tiempo; la designación el pasado mes de marzo de Raffaello Pellegrini como director general del grupo, reportando directamente al consejero delegado, Félix Revuelta, no parece estar calando en el mercado. Este directivo, pieza clave del negocio en Italia, ha venido a sustituir a Patricia Sanz Burgoa, nombrada para este cargo solo unos meses antes.

De hecho, desde la sustitución, la acción ha caído un 14 %. A la incertidumbre respecto al rumbo de la compañía se une la creciente desconfianza de los analistas respecto a la evolución de las cuentas del grupo tras cerrar 2022 con un beneficio de 9,6 millones de euros, un 28 % menos que el año anterior debido a la debilidad de los ingresos.

Se espera que la compañía publique sus resultados semestrales a la vuelta de las vacaciones estivales. Pero una vez superada la pandemia y con la inflación al alza, los consumidores parecen haber perdido interés por el cuidado de la alimentación, lo que podría afectar a sus ventas.

No obstante, las expectativas del pago de un dividendo de 0,05 euros por acción el próximo 25 de septiembre, podría ayudar a contener la tensión. La firma tiene una rentabilidad por dividendo cercana al 2,5 % que al menos sirve para compensar a la inflación a la espera de un posible repunte del valor.

Desde el punto de vista técnico, la acción estaría cerca de sus soportes en torno a 1,62 euros. Si aguanta podría iniciar un rebote con un primer objetivo en 1,7 euros. No parece mucho, pero eso ayudaría a frenar el goteo vendedor y apuntalaría a la compañía para nuevos avances en caso de que sorprendiera con unos buenos resultados.

Artículos relacionados