Monitor de Consumo Bancario

La compra de vi­vienda por ex­tran­jeros subió un 45% el año pa­sado, hasta rozar las 90.000 ope­ra­ciones

El teletrabajo propulsa la llegada de hipotecados internacionales

La hi­po­teca para no re­si­dentes es la fór­mula es­trella para este tipo de usua­rios

Teletrabajo.
Teletrabajo.

'Adquirir una vi­vienda en España es una ten­dencia al alza entre los com­pra­dores ex­tran­je­ros' suena a ti­tular de los años 60, pero no es­tamos ha­blando de ju­bi­lados bri­tá­nicos o ale­ma­nes. Nos re­fe­rimos a jó­venes pro­fe­sio­nales a los que el te­le­tra­bajo ha abierto las puertas de la re­si­dencia en nuestro país, cuyo auge está con­fi­gu­rando un nuevo perfil de clliente hi­po­te­ca­rio.

Según un informe elaborado por Unión de Créditos Internacionales (UCI) sobre datos del Colegio de Registradores, en 2022 las compraventas de casas por parte de extranjeros se dispararon un 45%, hasta alcanzar las 88.800 transacciones. Y se espera que durante el presente año el repunte se acentúe aún más, ya que sólo en el primer trimestre la cifra de operaciones fue de 23.380.

Un producto para nómadas digitales

La motivación detrás de la compra foránea de casas en España es la de siempre: el atractivo que componen factores como la calidad de vida y el clima, sumado a otros más prosaicos como la rentabilidad y la seguridad de las inversiones. La novedad reside en la llegada de adquirientes más jóvenes que trabajan en remoto, lo que les da una gran flexibilidad a la hora de elegir residencia.

Los jóvenes profesionales, en suma, están ganando terreno a los jubilados y a los matrimonios de mediana edad dentro del colectivo de foráneos que adquieren vivienda permanente en nuestro país. Y las entidades se encargan de ponérselo fácil ofreciéndoles una financiación adaptada a sus particularidades.

En ese ámbito destaca la hipoteca para no residentes, fórmula que, según el estudio, es una de las más demandadas por los nómadas digitales. Se trata de un tipo de préstamo que los bancos conceden a los particulares con domicilio fiscal en otro Estado.

Las hipotecas para no residentes suelen financiar hasta un 70% del valor de tasación del inmueble, con un plazo de amortización de en torno a los 30 años como máximo. Es un producto crediticio exigente, pensado para clientes con un sólido nivel de renta, lo que se refleja en unos elevados intereses que pueden llegar al 3 ó 4%.

Los solicitantes no suelen tener dificultades para contratarlo salvo en casos de "alto riesgo para el banco", explica Dylan Leworthy, director regional de UCI: "Aspectos como provenir de un país que es considerado un paraíso fiscal, en el que hay mucha inestabilidad económica o un conflicto armado".

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