Los bancos del Ibex se han li­mi­tado a re­cu­perar la caída por Moody's e Italia

La inestabilidad de la banca de EEUU frena la recuperación de la española en Bolsa

El mer­cado no des­carta un nuevo gran susto al otro lado del Atlántico

Moody's
Moody's

Con unos re­sul­tados es­pec­ta­cu­lares en el primer se­mestre de 2023, que han vuelto a su­perar las pre­vi­siones de los ana­listas más finos del mer­cado, el Ibex 35 ban­cario de­bería tener vía libre para volar hasta, por lo me­nos, los má­ximos del año que firmó el pa­sado mes de marzo, cuando la quiebra de Silicon Valley Bank (SVB) puso a todo el sector fi­nan­ciero eu­ropeo al pie de los ca­ba­llos. Pero la realidad es que, cinco meses des­pués, sigue cerca de un 7% por de­bajo de estas co­tas.

Cuando parecía haber cogido carrerilla de nuevo en la primera semana de agosto, Moody's se cruzó otra vez en el camino rebajando la calificación de 10 entidades pequeñas y medianas. Pero advirtiendo al mismo tiempo que pone en revisión a algunas grandes potencias del sector como Bank of New York Mellon, US Bancorp o State Street. Y eso son palabras mayores en un sector financiero estadounidense bajo vigilancia.

"Ya no cabe duda de que el gran freno para la banca global son las crecientes dudas sobre los bancos del otro lado del Atlántico. En estos momentos, nadie descarta otro cisne negro en un sector que esta acusando sobremanera la subida de los tipos de interés. El problema es que sigue habiendo muchas dudas sobre el futuro inmediato porque los datos no acaban de ser concluyentes", aseguran en una gran gestora internacional.

El IPC subyacente de julio en Estados Unidos se moderó en julio por cuarto mes consecutivo hasta el 4,7% interanual, pero el IPC del mes saltó hasta el 3,2% frente al 3% anterior. Todo apunta a que la Reserva Federal hará una pausa en la reunión de septiembre. Pero, especulaciones al margen, queda claro que los tipos seguirán en niveles altos durante muchos meses. Por ejemplo, Goldman Sachs no espera el primer descenso hasta el segundo trimestre de 2024.

Presión sobre los balances

Y eso significa mucha presión para los, en algunos casos, estresados balances de los bancos estadounidenses. Y también que los bancos europeos, más fuertes ahora claramente que sus competidores americanos, van a ser penalizados por la sombra de una posible noticia negativa de gran calado en el sistema financiero de la primera economía del mundo. Por el camino no es que se vaya a producir una gran corrección. Pero, como mínimo, hay un riesgo evidente de estancamiento. De momento, el Ibex 35 Bancos se mueve a impulsos, sin tendencia definida, en su particular montaña rusa en bolsa.

"Desde el recorte de ráting de Moody's muchos inversores han parado el carro de las compras. En España resulta muy evidente, porque tras la subida del 20% de este año las valoraciones de los bancos son más exigentes, es cierto, pero está muy lejos de agotarse el potencial alcista teórico. Pero el miedo a Estados Unidos pesa demasiado por su inmenso poder de contagio al resto del planeta", señala un veterano bolsista.

Que hay interés en el sector es incuestionable. Se detectó de forma contundente tras el anuncio del impuesto a la banca italiana, que en una sesión se llevó más de 3.000 millones de euros de capitalización de la española. A esos niveles sí entró dinero. No sólo el más especulativo que buscó un rebote que no tardó en llegar; también inversores a medio y largo plazo que entendieron que había una oportunidad inesperada.

Pero si lo de Italia no pasa de anécdota, lo de Estados Unidos tiene muchísimo calado en un contexto de tipos de interés todavía muy complicado. La banca española y europea, que en condiciones normales debería seguir marcando muchas diferencias en bolsa, sigue todavía claramente por debajo de los niveles previos al colapso de SVB. Es evidente que la herida no está cerrada, en absoluto.

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