Monitor de Latinoamérica

‘Fiebre’ in­ter­na­cional por par­ti­cipar en el pro­ceso y be­ne­fi­ciarse del T-MEC

El ‘nearshoring’ aumenta el atractivo de México para España

China entra con vigor en la ‘batalla’ in­ver­sora de las re­lo­ca­li­za­ciones en el país

España y México
España y México

La nueva can­ci­ller me­xi­cana, Alicia Bárcena, man­tiene que la re­la­ción bi­la­teral con España va bien, aunque sea solo el in­terés de los em­pre­sa­rios es­pañoles la que la man­tenga. Las firmas es­pañolas allí pre­sen­tes, salvo Iberdrola, con­tem­plan con in­terés el fe­nó­meno de la re­lo­ca­li­za­ción de em­pre­sas. o ‘nearshoring’, im­pul­sado por el ín­clito López Obrador. Este ca­ta­li­zador pro­picia el in­terés in­versor en el país y ha ge­ne­rado una fiebre global por par­ti­cipar en el pro­ceso en el que China ha en­trado tam­bién con fuerza.

Para México el ‘boom’ del ‘nearshoring’ (reubicación de empresas cerca de su mercado de destino), se está convirtiendo en un maná multimillonario en atracción de IED, con notable incremento de empresas que quieren entrar. Y no solo españolas o europeas: también globales, especialmente asiáticas y sobre todo chinas, que buscan una mejor puerta de entrada al mayor mercado del mundo, EEUU, y que la han hallado allí con el Tratado México, EEUU y Canadá (T-MEC). México señala que tiene en lista para entrar 400 empresas.

Si hasta ahora EEUU, España y Alemania tenían gran presencia inversora en México, ahora China entra con fuerza. España es el segundo inversor mundial en México, por detrás de EEUU. En México están 7.000 empresas españolas, con un stock de 75.000 millones desde inicio de siglo. Las españolas, que con las de EEUU son las que han convertido a Latam y México en áreas preferidas de ‘nearshoring’, destacan que, además de reducción de costes, pueden garantizar cobertura de servicio casi ininterrumpida y equipo afín en lenguaje. En el caso de EEUU, zonas horarias similares y buena capacidad tecnológica.

‘Hecho en México’

México se ha convertido en opción más ‘barata’ que China, Canadá y EEUU para reubicar firmas y en el país que ofrece más espacio en Latam para naves industriales, lo que junto a su cercanía a EEUU, brinda oportunidades. ‘Hecho en México’ tiene todos los visos de desplazar al ‘Made in China’, de la mano de empresas que, tras el Covid e interrupción de las cadenas de suministro cambian ya la producción barata y fletes a bajo coste de China por un país más cercano y seguro para las fábricas. México señala que el ‘nearshoring’ ha dejado ya inversiones por 13.000 millones en lo que va del 2023. En el último año se comenzó la construcción de 47 nuevos parques industriales en el país.

Hace poco, el presidente de Camescom México, Antonio Basagoiti, destacaba que el apetito español por invertir en México se ha incrementado hasta siete veces por la relocalización de cadenas de suministro. “México está de moda en España y Europa”, dijo, de lo que ‘culpa’ al T-MEC, porque los inversores juzgan que les permite estar en el mayor mercado. “Se han disparado las consultas de firmas españolas para invertir en México”. Y con perspectivas de que “pronto” se anuncie la mayor inversión española en el país en cuatro años.

La inversión, tras desembarcar en 90 grandes firmas de los sectores financiero, energético, turismo, infraestructuras y telecos, que no han perdido interés por el país, viene ahora de firmas medianas, muy desarrolladas para apoyar a firmas mexicanas que fabriquen para EEUU. Entre los sectores que más interés crean y más podrían beneficiarse están automotriz, autopartes, farmacia, servicios industriales, textil, infraestructura, logística, agroalimentario y todo lo vinculado con la cadena de suministro a EEUU. Las zonas líderes de ‘nearshoring’, Nuevo León, Tijuana, Jalisco, Querétaro, Baja California y Guanajuato. Además, el plan del Corredor Interoceánico Pacífico-Atlántico del Istmo de Tehuantepec, que cuenta con incentivos fiscales, es otro ‘tractor’ inversor.

Para Banco Santander, en su ‘Nearshoring Data Monitor’ está claro que el ‘nearshoring’ será un gran acelerador de la inversión y el crecimiento para México. Y que podría aportar un incremento adicional del PIB del 8% en los próximos seis años. Según la entidad, el alza de la IED en México en 2023 se debe a ampliaciones de firmas ya instaladas, aunque las chinas ya están elevando su presencia. Y prevé un alza de adicional de IED de 29.000 millones en los próximos años en el segundo receptor de IED en Latam tras Brasil.

Otro estudio, de BBVA México, ‘Inversión extranjera por ‘nearshoring’’, dice que la demanda en México de espacios industriales crecerá en el próximo quinquenio por la relocalización de empresas e impulsará la instalación de 453 nuevas compañías para 2025. Indica que al menos dos de cada diez serán de origen chino. Del total de parques, las firmas mexicanas ocupan el 20% y las de EEUU el 37,6%. Y de las 830 firmas que llegaron en 2018-20, el 35% fueron de EEUU, el 12% de origen asiático exceptuando a China y el 9% europeas.

El T-MEC es la clave

Y no sólo se trata de España: una UE en busca de nuevos socios para la transición energética ha elevado su interés por invertir en México, con el Plan Sonora para el litio, el Corredor Transístmico y el ‘nearshoring’ como atractivos. La UE apunta ya a inversiones, en las que estarían involucradas firmas españolas en parques industriales, renovables, cadenas de valor para centrales solares, vehículos eléctricos, producción de baterías y agua. La UE podría incluir invertir en el Plan Sonora dentro del plan para Latam pactado en la cumbre UE-CELAC, un proyecto de energías limpias que es el ‘plan estrella’ de AMLO para el desarrollo sostenible. La UE es tercer socio comercial y segundo inversor en México y ese país el segundo socio de la Unión en Latam. Los analistas coinciden en que la entrada de China en el ‘nearshoaring’ mexicano tiene mucho que ver con la preocupación de sus firmas por el bloqueo comercial con EEUU y la situación de México como gran socio de Washington. La meta de las compañías chinas es no sólo beneficiarse de la relocalización, sino no perder su participación en el mayor mercado del mundo con plantas en México, que ha desplazado a China como exportador a EEUU.

Un informe de la UNAM señala que China es el país que más ha invertido en la relocalización de sus empresas en México, por delante de EEUU. La IED de China en México era casi nula antes del Covid, pero hoy Pekín es el país que más está invirtiendo en México, con un aumento del 48% 2022. Y es que México se ha vuelto más atractivo para instalar la manufactura proveniente de Asia por la cercanía geográfica con EEUU, el coste de la mano de obra, ahorro de coste en transporte, aranceles y logística, la guerra comercial Washington-Pekín y las ventajas del T-MEC, que entró en vigor en 2020.

De hecho, China intensificó en el último año el traslado de su producción a México con el alquiler de 5 millones de metros cuadrados de naves industriales por 100 empresas. La relocalización de firmas chinas en México ya es realidad para Grupo Hengli, State Power, Lizhong, Citic Dicastal y Alibaba. El capital originario del país asiático supone ya el 40% de la demanda por ‘nearshoring’.

El instituto mexicano IMCO ha enfatizado la gigantesca y ‘única’ oportunidad que el ‘nearshoring’ entraña en inversiones para México y llamado a fijar una estrategia específica de captación de capital foráneo, que identifique las necesidades en infraestructura y atienda la resolución de hándicaps como una oferta de electricidad limpia a precio competitivo, mejor disponibilidad de agua, seguridad pública y eficiencia en trámites. Y la patronal azteca ha urgido a aprovechar la “oportunidad histórica” que fija la relocalización empresarial, tras señalar que las firmas mexicanas invertirán 30.000 millones en 2023 en el país.

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