El buen com­por­ta­miento del mer­cado li­be­ra­li­zado in­ter­na­cional y la ges­tión de com­pras, fac­tores de­ci­sivos

Naturgy gana 1.045 millones a junio y pagará 0,50 euros de dividendo a cuenta

Actualización hasta 2025 del Plan Estratégico y fuerte re­duc­ción del apa­lan­ca­miento

Francisco Reynés, presidente de Naturgy.
Francisco Reynés, presidente de Naturgy.

Naturgy ganó 1.045 mi­llones de euros en el primer se­mestre de 2023, un 87,6% más que en el ejer­cicio pa­sado, en línea con las me­joras pre­vistas en su Plan Estratégico, cuya re­vi­sión fue pre­sen­tada tam­bién al mer­cado. La ener­gé­tica pre­si­dida por Francisco Reynés des­tacó, en una nota, que este re­sul­tado se apoyó en "el buen desem­peño de las ac­ti­vi­dades li­be­ra­li­zadas in­ter­na­cio­na­les, en par­ti­cu­lar, por las ac­ti­vi­dades de Gestión de la energía y Comercialización, y la evo­lu­ción po­si­tiva del re­sul­tado fi­nan­ciero, que re­fleja el fuerte desapa­lan­ca­miento lo­grado en el pe­rio­do".

El resultado bruto de explotación (Ebitda) del grupo se situó a cierre de junio en los 2.849 millones de euros, con un incremento del 39,2% con respecto al primer semestre de 2022. Asimismo, Naturgy anunció que el próximo 7 de agosto un dividendo a cuenta de los resultados de 2023 de 0,50 euros por acción. El consejo de administración ha establecido el suelo del dividendo anual para el periodo 2023-2025 en 1,40 euros por título, frente al 1,20 euros por acción anterior, condicionado a mantener un rating de 'BBB' por S&P.

Resultados destacabales

La compañía incrementó sus inversiones para avanzar en su plan industrial y mantuvo un papel clave para asegurar el suministro energético en España, tanto en términos de suministro de gas a las empresas como en la continuidad del suministro en el sector eléctrico español, en el que las centrales de ciclo combinado tienen un papel fundamental, asegura la nota.

A 30 de junio de 2023, la compañía reportó un EBITDA de 2.849 millones (+39%) y un beneficio neto de 1.045 millones de euros. Las inversiones realizadas en el periodo ascendieron a 839 millones (+16%) y la deuda a 30 de junio bajó hasta 10.752 millones (-11% respecto al cierre de 2022). Estos incrementos se apoyan en el buen desempeño de las actividades liberalizadas internacionales, en particular por la actividad de gestión de la energía, y por la evolución positiva del resultado financiero que refleja el fuerte desapalancamiento logrado en el periodo.

Los negocios regulados representaron un 43% del EBITDA total del Grupo y alcanzaron los 1.261 millones de euros. La actividad de redes de España se vio afectada principalmente por una menor retribución y demanda, especialmente en gas, como consecuencia de una meteorología más suave y una menor demanda industrial. La actividad de redes de América Latina se vio beneficiada por las actualizaciones de tarifas, entre otros factores.

Por su parte, los negocios liberalizados aportaron el 57% del EBITDA del Grupo, con 1.677 millones de euros, impulsados principalmente por las actividades internacionales de gestión de la energía. “Estos resultados mantienen la evolución positiva de los que ya presentamos al mercado correspondientes a 2022, y superan los objetivos de eficiencia operativa, generación de caja, materialización de inversiones y reducción de deuda”, explicó Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy.

“Asimismo, demuestran la solidez del plan industrial de la compañía, que nos está permitiendo transformar nuestro mix energético gracias a una decidida apuesta por la inversión, a la que vez que consolida nuestro papel como garante de la seguridad de suministro energético en España”, añadió. Revisión estratégica a 2025

Revisión Plan Estratégico

Los resultados del Plan 2018-2022 superaron ampliamente los objetivos establecidos. A cierre de 2022, la compañía registró mejores resultados operativos con un EBITDA de 5.000 millones (frente a los 4.600 previstos en julio de 2018), redujo la deuda neta hasta los 12.100 millones (vs. a los 15.100 millones comprometidos) y mejoró sus inversiones hasta los 8.100 millones (vs. a los 7.300 millones iniciales).

Tras la exitosa ejecución del Plan 18-22, el Consejo de Administración revisó las expectativas para los próximos años y fijó sus expectativas para 2025 cuando la compañía prevé superar los 5.000 millones de euros de EBITDA y alcanzar un beneficio neto de 1.800 millones. Las inversiones del quinquenio 2021-25 ascenderán a 13.200 millones, lo que implica un incremento de más de 5.000 millones de capex respecto al anterior periodo estratégico.

Del total de inversiones previstas entre 2023 y 2025, el 61% se destinará al desarrollo de renovables y el 28% al negocio de redes. La compañía estima también cerrar el 2025 con una deuda neta de 16.000 millones, 1.000 millones menos que la previsión anterior.

“Esta mejora de nuestras previsiones hasta 2025 responde a una estrategia alineada con la transición energética y poniendo foco principalmente en el crecimiento orgánico que, junto con una gestión oportunista de la rotación de activos, seguirá contribuyendo a nuestra transformación”, explicó Reynés, quien destacó que “nuestra visión estratégica permanece basada en avanzar hacia la descarbonización, invirtiendo con una estricta disciplina financiera, y sin descuidar nuestro sólido compromiso con nuestros clientes, accionistas, empleados y la sociedad”.

Retribución al accionista

Asimismo, el Consejo de Administración estableció el suelo del dividendo anual para los años 2023-25 en 1,40 €/acción, condicionado a mantener un rating crediticio de BBB por S&P.

Este nuevo suelo es consistente con el payout promedio del 85% comprometido en julio 2021. En base a los precios actuales de la acción, esto supone una rentabilidad superior al 5% y compensa a los miles de accionistas de la compañía la subida de los costes por tipos de interés e inflación.

El primer dividendo a cuenta de los resultados de 2023 ha quedado establecido en 0,50 €/acción y se pagará a los accionistas el próximo día 7 de agosto.

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