ECONOMÍA

FMI: más restricciones monetarias y medidas de consolidación fiscal

Kristalina Georgieva, IMF.
Kristalina Georgieva, IMF.

La eco­nomía mun­dial ha ofre­cido signos de re­si­lien­cia, aunque las pers­pec­tiva de cre­ci­miento a medio plazo "siguen siendo dé­bi­les", según la di­rec­tora ge­rente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, para quien re­sulta prio­ri­tario domar la in­fla­ción, para lo que ha pe­dido a los bancos cen­trales man­tener el rumbo de la po­lí­tica mo­ne­ta­ria, mien­tras que la po­lí­tica fiscal debe ini­ciar una con­so­li­da­ción que per­mita re­cons­truir amor­ti­gua­dores eco­nó­mi­cos.

En un discurso pronunciado en la localidad india de Gandhinagar en el contexto de la reunión de los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, la economista búlgara ha destacado que la economía global ha mostrado "cierta resiliencia", a pesar de las sucesivas sacudidas de los últimos años y el rápido aumento de los tipos de interés.

De este modo, el crecimiento global, "aunque anémico según los estándares históricos", se mantiene firmemente en territorio positivo, respaldado por unos mercados laborales sólidos y una firme demanda de servicios.

Dicho esto, la directora gerente del FMI ha advertido de que la actividad se está desacelerando, especialmente en el sector manufacturero, añadiendo que, de cara al futuro, las perspectivas de crecimiento a medio plazo siguen siendo débiles.

En cuanto a la inflación, Georgieva ha reconocido algunas noticias alentadoras, ya que "finalmente la tendencia es a la baja", pero ha subrayado que la tasa general sigue siendo demasiado alta, mientras que la inflación subyacente sigue estancada a pesar del importante endurecimiento de la política monetaria.

"Estamos viendo una imagen mixta y los riesgos siguen siendo a la baja", ha resumido Georgieva, para quien la inflación podría permanecer alta por más tiempo, lo que requeriría un endurecimiento aún mayor de la política monetaria, con el riesgo de que la fragmentación pudiera pesar aún más sobre el crecimiento.

De este modo, ha señalado que "la principal prioridad" es reducir la inflación de forma duradera, añadiendo que, a pesar de los progresos lograados, el trabajo aún no ha terminado y la política monetaria debe mantener el rumbo.

"Una celebración prematura puede revertir los logros obtenidos hasta ahora en el proceso de desinflación", ha advertido la directora del FMI.

Asimismo, la economista ha afirmado que "es el momento de reconstruir los amortiguadores fiscales" después de un período excepcional de políticas acomodaticias, añadiendo que al FMI le gustaría ver que la política fiscal busca la consolidación para mejorar la sostenibilidad de la deuda y apoyar la desinflación, al tiempo que garantiza una protección adecuada para los más vulnerables.

Por otro lado, ha reiterado la necesidad de acometer reformas en las economías que fomenten el crecimiento para impulsar la productividad y elevar los niveles de vida.

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