CORRUPCIÓN

Rapapolvos reite­rado de los fis­cales an­ti­co­rrup­ción a la de­fensa nu­man­tina de FG

Todos los imputados del caso FG-Villarejo, salvo Torres, contra la estrategia del BBVA

La Fiscalía Anticorrupción des­monta uno a uno todos los ar­gu­mentos de Francisco González e in­siste en su pro­ce­sa­miento

FG y Carlos Torres
FG y Carlos Torres

Aunque pa­rezca otra cosa, en el pro­ceso abierto 96/2017 por la Audiencia Nacional contra el ex co­mi­sario Villarejo, el BBVA de Carlos Torres y su pre­de­cesor en la pre­si­den­cia, Francisco González, no sólo se juega la res­pon­sa­bi­lidad penal de quién en­cargó al po­licía en ac­tivo es­piar, con mé­todos irre­gu­lares y pre­sun­ta­mente ile­ga­les, a po­lí­ti­cos, em­pre­sa­rios y pe­rio­dis­tas. Lo que pro­ba­ble­mente tiene mucha más tras­cen­dencia prác­tica es quién va a pa­gar, por de­cirlo lla­na­mente, los "platos ro­tos". Es de­cir, quién hará frente a las in­dem­ni­za­ciones cuan­tiosas que po­drían so­li­ci­tarse (de ser san­cio­na­das) por los daños cau­sa­dos, amén de quién va a ir a la cárcel o ver des­tro­zada su ca­rrera pro­fe­sio­nal.

De ahí que aunque algunos de los imputados (o investigados, como se prefiera llamar), parezcan que van juntos en sus estrategias, próximos en argumentaciones y línea de defensa, bien porque fueron amigos, compañeros o estuvieron en el mismo lado (altos y medios cargos del BBVA en su batalla frente a los empresarios de Sacyr y otras empresas espiadas por Villarejo), resulta ya más que evidente de que ya no lo están.

Tal es el caso de Francisco González, cuya defensa ha dado varios tumbos y no siempre a mejor desde que fue llamado a declarar ante la Audiencia Nacional, de eso ya hace casi cinco años, por los fiscales Miguel Serrano y Alejandro Carballeiro, y por el magistrado García Castellón. Desde la simple negación de los hechos del que partió su defensa, implicando directamente a sus subordinados, hasta la más reciente argucia de sus nuevos letrados de que los delitos están prescritos, acogiéndose por los pelos a la misma doctrina que se le aplicó al presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en un caso parecido (también estaba Villarejo por medio) pero que no fue así considerado por el juez instructor.

La nueva estrategia de los abogados de FG es prácticamente desesperada -según fuentes próximas a los letrados que acuden a la audiencia y de la fiscalía- y contraviene los reiterados pronunciamientos de la Audiencia en el sentido de que se trata de un delito continuado, al menos en dos de los cargos tipificados. De hecho, los fiscales Anticorrupción han vuelto a colocar ese asunto en el centro de la trama en sus últimas actuaciones, rechazando de plano los continuos recursos del abogado de FG, el ex fiscal Jesús Santos, que insiste aparentemente en esa estrategia.

En uno de los tres últimos escritos de los fiscales a la Audiencia Nacional, a los que ha tenido acceso www.capitalmadrid.com, los fiscales insisten en su tesis sobre el delito continuado y, lo que es aún más decisivo, en la propia autoría primigenia de FG, ya que sería el propio ex presiente del BBVA el responsable directos del encargo del espionaje al comisario Villarejo. Y, lo que es peor, es el que ahora torpedea, con argucias legales, la labor de investigación. Junto al banco que ahora dirige Carlos Torres, como demuestra la negativa a dejar declarar a su responsable del gabinete jurídico..

Responsabilidad del banco

Es esa precisamente la cuestión central, según fuentes jurídicas, ya que el caso se está desplazando por otros derroteros. Es decir, hacía el terreno de la responsabilidad del BBVA como entidad y de sus órganos de gestión. Se trataría precisamente de fijar esta responsabilidad final del BBVA como entidad y por extensión de los. miembros de la gestión corporativa, incluyendo el consejo de administración. En este sentido, la estrategia de FG también ya ha cambiado y ya no iría, como parecía en principio, mano a mano con la de su sucesor en el cargo, Carlos Torres. Más bien todo lo contrario.

En ello estaría coincidiendo, sorprendentemente, con la posición de los cargos intermedios imputados por la Audiencia y a los que FG siempre ha tratado de inculpar, tanto en sus declaraciones iniciales como en los escritos enviados por sus abogados a fiscales y juez. Es cómo si de repente, y en línea con algunas interpretaciones judiciales, FG apoyara la línea de defensa que mantienen el ex jefe de Seguridad del banco Julio Corrochano o el ex director de Riesgos, Antonio Béjar, que presuntamente fue quien aprobó y abonó las facturas, por importe de más de 13 millones de euros, a la empresa Cenyt; propiedad de Villarejo.

Imputación del BBVA

Para ellos y para su defensa, es de vital importancia que el banco como entidad, el BBVA, siga imputado, y eventualmente condenado, ya que de esa manera evitarían no solo parte del dolo penal, sino las indemnizaciones pertinentes, ya que recaerían sobre la entidad financiera y, eventualmente, contra sus órganos de gestión, incluyendo teóricamente a miembros muy renombrados de su consejo de Administración, tales como Torrecillas o Jaime Caruana.

Un asunto nada baladí, sobre todo en el caso de Caruana, ex gobernador del Banco de España en el momento del intento de compra del BBVA por parte de Sacyr, y que según algunos medios se postula como el futuro ministro de Economía de un eventual Gobierno de Alberto Nuñez Feijóo.

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