En el tercer tri­mestre se acen­tuará la con­trac­ción de los be­ne­fi­cios em­pre­sa­riales

Inversis alerta de una segunda recesión en Europa por la pegajosa inflación

La firma apuesta por tec­no­ló­gi­cas, con­sumo y salud con pre­fe­rencia por EEUU

Inversis.
Inversis.

Una vez su­pe­rado la pri­mera mitad del año, con los de­beres he­chos por parte de los grandes bancos cen­tra­les, Inversis ha rea­li­zado una re­vi­sión global de su es­tra­tegia con vistas al tercer tri­mestre adap­tán­dola al ac­tual pa­no­rama ma­cro­eco­nó­mico. Un es­ce­nario mar­cado por la cau­tela ante el riesgo de que tanto Europa como Estados Unidos en­tren en re­ce­sión, aunque poco pro­funda y de corta du­ra­ción, a pesar de la mayor for­ta­leza de las eco­no­mías, en es­pe­cial del mer­cado la­bo­ral, ante las subidas de tipos y la dis­mi­nu­ción de las in­cer­ti­dum­bres.

Esta reducción de las incertidumbres en los mercados se ha ido constatando a medida que se han ido consolidando las previsiones del primer semestre como la contención de la inflación, la normalización del mercado energético, la desaceleración del crecimiento económico y el previsible final de subidas de tipos por parte de los bancos centrales.

“Aunque los mercados se han recuperado en todos los segmentos, los inversores mantienen la cautela, moviendo sus posiciones hacia la liquidez y la renta fija” ha destacado Ignacio Muñoz-Alonso, estratega jefe de Inversis, entidad perteneciente al Grupo March. Una situación que, siguiendo la serie histórica, podría ser la antesala de fuertes revalorizaciones en renta variable en el corto plazo.

Prevención que mantendrá mientras no se despejen ciertas dudas. Hay cinco compañías tecnológicas que son las que han protagonizado la subida del mercado norteamericano, todas ellas del ámbito tecnológico y relacionadas con la IA, pero el resto del mercado sigue con movimientos planos o negativos. Por tanto, conviene ser prudentes y esperar a comprobar si estas ganancias se extienden a más sectores a medio plazo, ya que sigue existiendo en el mercado una cierta sensación de fragilidad.

La inflación aumenta los riesgos

Es verdad que las economías de muchas zonas están dando muestras de una fortaleza mayor de lo previsto gracias en buena parte al impulso fiscal durante la pandemia, al aumento de la capacidad de ahorro y las ayudas recibidas. De este modo, mientras en Europa ya estamos en recesión técnica en Estados Unidos se está haciendo esperar. Hasta tal punto, bromean algunos analistas, que está siendo la recesión más esperada de la historia.

Sin embargo, señala Muñoz-Alonso, “la cadena de acontecimiento apunta directamente hacia la recesión en Estados Unidos”. La persistencia de la inflación en niveles altos obliga a la Fed a centrarse en enfriar el mercado laboral –las presiones salariales es uno de los factores fundamentales del aumento de los precios–, haciendo que el riesgo de recesión aumente como consecuencia de la escalada de tipos de interés. Riesgos que vendrán marcados por el endurecimiento de las condiciones financieras, la vulnerabilidad del sector bancario, una alta inflación o la geopolítica.

Europa por su parte ya está en recesión, entró en el primer trimestre del año, aunque todo sugiere que esta recesión será moderada y poco profunda. Los indicadores apuntan a que la economía europea crecerá modestamente en el segundo trimestre para terminar el año en el 0.9 %, sin descartar una doble recesión a final de año si se endurecen las condiciones del BCE.

En el caso europeo, la inflación está dando muestras de una enorme resistencia a la baja. Los precios en Europa mantienen la tendencia bajista por la caída de energías y alimentos, pero la subyacente se ha acelerado en junio, aunque parece haber tocado techo. Aun así, el BCE no confía en llegar al objetivo de inflación del 2 % al menos hasta 2025, lo que hace prever año y medio más de tipos elevados.

El papel de los bancos centrales

En este contexto, Inversis anticipa nuevas subidas de tipos por parte de la Fed, ya que la pausa de junio se debe entender como una concesión a algunas regiones norteamericanas que exigían corregir asimetrías internas. Todo invita a pensar que la entidad tiene preparadas dos subidas más antes de final de año con el claro objetivo de situar la inflación subyacente por debajo del 4 %.

Por su parte, el BCE ha recortado distancias con su subida de un cuarto de punto en junio y situando la tasa en el 3,5 %, la más alta en 20 años. Con todo, la determinación de seguir subiendo tipos es clara, forzada por los salarios, cuya presión no se espera que se reduzca en el corto plazo. El regulador europeo no espera alcanzar el objetivo del 2 % hasta 2025, lo que hace prever nuevas subidas durante bastante tiempo.

Estrategia de Asset Allocation de Inversis

Para hacer frente a este contexto durante el tercer trimestre, la firma viene apostando por una selección y combinación de diferentes clases de activos para aumentar los objetivos de rentabilidad y minimizar los riesgos. En esta estrategia de Asset Allocation Inversis se está enfocando en el riesgo soberano en renta fija, todavía con duraciones cortas.

No obstante, dependiendo de la evolución de las políticas monetarias se podría pensar en extender su duración a partir del verano. En este sentido, la firma sitúa entre sus preferencias a los bonos americanos mientras infrapondera los periféricos. En cuanto al crédito, opta por reducir posiciones en IG para posicionarse por el europeo, con primas de riesgo más actuales, y por bonos de calidad. Por último, en Crédito High Yield, observa interesantes retornos, pero aún por los riesgos crediticios.

En renta variable, el buen comportamiento de los índices en Wall Street enmascara la realidad. Solo cinco valores - Amazon, Apple, Alphabet, Nvidia y Microsoft- representan casi el 90 % de las subidas. Sin ellos, el S&P se hubiera desinflado más de un 1,5 %. Estos analistas, en cualquier caso, prevén una recuperación del índice para la segunda mitad del año después de sumar tres trimestres de contracciones.

Por sectores, en su estrategia para el tercer trimestre del ejercicio, Inversis ha optado por tener una posición más sobreponderada en tecnología, consumo diferencial y salud e infraponderados en financieras, inmobiliarias y consumo básico, más optimistas en Estados Unidos que en Europa. “Esta preferencia por el mercado americano en detrimento del europeo se fundamenta sobre todo en la composición y naturaleza de los valores que tienen más peso en cada uno de los mercados en un momento en que nos dirigimos hacia una recesión en beneficios”, ha apuntado Muñoz-Alonso.

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