BOLSA

Colonial, opiniones divergentes

La re­gu­la­ción es­pañola está pa­sando fac­tura al mer­cado in­mo­bi­liario en ge­ne­ral, pero uno de los va­lores que más se está re­sin­tiendo es Inmobiliaria Colonial. A pesar de be­ne­fi­ciarse de su di­ver­si­fi­ca­ción con pre­sencia en las me­jores zonas de ofi­cina de Madrid, Barcelona y París, su co­ti­za­ción en Bolsa cae un 7 % en el año.

En el mercado se muestra especialmente preocupado con una posible caída de la ocupación ante el exceso de regulación, así como por la posibilidad de que las subidas de tipos frenen el crecimiento en un futuro no muy lejano y eso acabe afectando a su actividad. En este sentido, también existe cierta decepción por los resultados de algunas nuevas líneas de negocios del grupo como el coworking.

A ello se suma su elevada deuda que este año quiere reducir a poco más de 5.000 millones de euros. De hecho, las desinversiones realizadas han permitido mejora el perfil de apalancamiento respecto al pasado mes de diciembre al reducir la deuda en 336 millones de euros.

Este escenario, en cualquier caso, está alimentando el pesimismo de los analistas. Recientemente, Citigroup le otorgó a la compañía inmobiliaria un precio objetivo de 3,5 euros por acción, muy por debajo de su cotización actual. Una estimación que a tenor de cómo se está desarrollando el mercado parece extremadamente bajista.

De hecho, la mayoría de los analistas aconsejan aprovechar las recientes caídas para tomar posiciones con un precio objetivo por encima de los 7 euros, según el consenso. Nivel que devolvería al valor a sus máximos anuales tras la presión sufrida en los últimos meses.

Los expertos técnicos, por su parte, llevan la contraria a ambas opciones. Creen que el valor parece haber encontrado un suelo firme sobre los 5,2 euros, pero tampoco ofrece señales sobre un posible rebote en el corto plazo.

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