Monitor de Consumo Bancario

Esta mo­da­lidad de prés­tamo per­mite a los pro­pie­ta­rios re­cibir una cuota men­sual de­jando su vi­vienda como aval

Hipoteca inversa para mayores: cobrar por vivir en tu casa tiene su atractivo

Su di­seño se orienta a aque­llos ju­bi­lados que ne­ce­siten com­ple­mentar su pen­sión

Hipotecas aplazadas.
Hipotecas aplazadas.

La sos­te­ni­bi­lidad de las pen­siones es uno de los ma­yores que­bra­deros de ca­beza de la Economía del bien­es­tar. Somos mu­chos y cada vez más vie­jos, y en nues­tros días se ha con­ver­tido en ha­bi­tual que mu­chos ma­yo­res, des­pués de una vida de sa­cri­fi­cios, re­ciban una pen­sión mí­sera que apenas les da para sub­sis­tir. Se han plan­teado mu­chas vías de co­la­bo­ra­ción pú­bli­co-­pri­vada para pa­liar este pro­blema so­cial; una de ellas es la re­in­ter­pre­ta­ción 'senior' de la hi­po­teca in­versa.

El funcionamiento de una hipoteca inversa es la antítesis de un préstamo por vivienda convencional: en lugar de recibir una gran cantidad de dinero para comprar una casa, el usuario deja como aval una vivienda que ya tiene en propiedad a cambio de que el banco le pague una cuota mensual.

El mecanismo de endeudamiento también es opuesto al de una hipoteca al uso: con cada mensualidad la deuda va aumentando, en función del interés aplicado, en lugar de disminuir. La relación contractual termina cuando expira el plazo pactado, momento en el que hay devolver el préstamo al banco junto con los intereses devengados; o cuando fallece el prestatario, en cuyo caso serán los herederos de éste los responsables de saldar la deuda.

De este modo, lo que disfrutan los beneficiarios es un ingreso mínimo vital, pero proporcionado por una entidad financiera y bajo la forma de crédito. La normativa establece que el importe del mismo será un porcentaje del valor de tasación determinado en el momento de la constitución del préstamo.

La fórmula del producto exige que el propio inmueble sea garantía del pago del préstamo; es decir, el cliente se avala a sí mismo con su propia vivienda a cambio de una renta vitalicia. Por consiguiente, durante la vida del préstamo el usuario sigue siendo, a todos los efectos, el propietario de la casa.

La deuda y la renta

Este particular enfoque del contrato hipotecario ha sido visto como una buena solución para complementar la renta de jubilados con bajos recursos. Uno de sus defensores es el candidato del Partido Popular (PP) a la presidencia de Gobierno, Alberto Núñez Feijóo.

La hipoteca inversa es un producto de nicho, y como tal, sólo es recomendable para un perfil muy específico: el de persona jubilada mayor de 75 años, que vive sola en una casa de la que es propietario. Antes de firmar, eso sí, conviene evaluar los dos posibles escenarios: en el primero, se ha de estar seguro de contar con la liquidez necesaria para devolver el dinero si se extingue el plazo en vida.

En el segundo, la hipoteca inversa se transforma en una carga para los herederos, que cuentan con varias alternativas: por una parte, simplemente liquidar el pasivo generado; y por otra, renunciar a la herencia, aceptarla a beneficio de inventario o vender el inmueble para satisfacer la deuda.

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