El vo­lumen de ne­gocio no des­pega en la an­te­sala de un ve­rano que será ca­liente

La Bolsa adelanta el finiquito del primer semestre y descuenta más subidas de tipos

El pre­si­dente de la Fed, Jerome Powell, an­ti­cipa que habrá más alzas para con­trolar la in­fla­ción

Jerome Powell, FED.
Jerome Powell, FED.

Las bolsas eu­ro­peas han en­trado en fase de en­ce­fa­lo­grama plano. Van ya cuatro se­siones con­se­cu­tivas de subidas muy cortas en las que se al­ternan alzas y bajas en el Ibex 35 siempre al­re­dedor de los 9.450 pun­tos, ni­veles muy cer­canos a los má­ximos de 2023 y a los pre­vios a la reunión del BCE de hace una se­mana. En estas cotas y a vueltas con los tipos de in­te­rés, los in­ver­sores dan por ce­rrado el primer se­mestre y por buenas las ga­nan­cias muy su­cu­lentas cer­canas al 15%.

“Estamos viendo una caída progresiva de la actividad, que demuestra que muchos inversores están poniendo en ‘stand by’ sus carteras. Las ganancias son importantes en esta casi primera mitad del año, y es muy tentador no ponerlas en peligro ante la proximidad de un verano que promete ser muy calentito. A la evolución de la inflación y su impacto en tipos se une la cercanía del 23 de julio”, señalan fuentes bursátiles.

A nivel global, los mercados tienen toda la atención puesta en la evolución de los precios a uno y otro lado del Atlántico. El presidente de la Fed, Jerome Powell, ya ha advertido de que en el seno de la institución se aboga por nuevas subidas desde el actual 5,25%, y el mercado se prepara para dos nuevas alzas. Un mensaje muy parecido al de la zona euro, donde los inversores cuentan con dos nuevos ascensos en julio -ya cantado- y septiembre.

La estimación compartida por la mayoría de miembros del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed considera que serían "apropiadas" dos subidas más de tipos este año en "una predicción bastante certera" si la economía se comporta según lo previsto. Powell ha asegurado que, en el actual contexto, "teniendo en cuenta lo lejos que se ha llegado" con las subidas, puede ser adecuado "elevar más los tipos, pero hacerlo a un ritmo más moderado".

Todos los datos económicos de julio y de agosto van a ser claves, y con los meses claves de las vacaciones por delante, los gestores van a minimizar riesgos poniendo a salvo sus carteras de posibles episodios puntuales de máxima volatilidad. Este movimiento ya ha empezado, porque quien más quien menos se barrunta que se van a vivir emociones fuertes durante las próximas diez semanas.

Máximos del año

“La sensibilidad es extrema y las bolsas europeas están muy cerca de sus máximos del año. El riesgo de una corrección del 5% o quizá del 10% si hay datos macro adversos que apoyen nuevas subidas de tipos es muy real. La falta de liquidez habitual del mercado en época de vacaciones estivales acentúa el temor a ese ajuste rápido. Nadie quiere que un susto en las bolsas le coja con la guardia baja”, aseguran en una gran gestora.

En clave local, el otro gran foco son las elecciones del 13 de julio, de resultado muy incierto. Las dudas crecen y convierten a España en un mercado con un perfil de riesgo mayor que el de los demás. También de mayor potencial de subidas si hay cambio de Gobierno, pero todavía parece pronto para que una parte de los grandes fondos empiecen a realizar sus apuestas. Sobre todo después de un alza del 4% en el Ibex en junio.

De momento, toca no alejarse demasiado de la orilla para evitar sustos innecesarios. “Ya veremos como evolucionan las encuestas. Por ahora, hay que tener sangre fría y saber esperar, porque las valoraciones son bastante exigentes después de las subidas de las últimas semanas. Hay demasiados frentes abiertos y conviene no precipitarse en la toma de decisiones. Habrá una oportunidad más adelante”, explica un veterano bolsista.

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