La pró­xima reunión del banco cen­tral de julio sería el punto de par­tida

El BCE, el Euribor y la competencia empujan a la banca a remunerar los depósitos

Los ex­pertos es­peran un pro­ceso suave, que ha em­pe­zado pero al ra­lentí

Deposit Solutions
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Todo tiene un fi­nal. La re­sis­tencia nu­man­tina de la gran banca es­pañola a re­mu­nerar de forma ge­neral los de­pó­sitos al con­junto de la clien­tela, tam­bién. En los cuar­teles ge­ne­rales de las grandes en­ti­dades se con­si­dera que ya no quedan ex­cusas para se­guir re­tra­sando la de­ci­sión más es­pe­rada por miles de ho­gares es­paño­les. Todo em­puja hacia un mo­vi­miento que ya de­bería ha­berse pro­du­cido.

En cuestión de unos pocos días, todo se ha puesto en contra de la banca española. Por un lado, el Euribor ha escalado por encima del 4% en tasa diaria por primera vez desde 2008. Ha sido la respuesta del índice -que se elabora con los niveles a los que los propios bancos se prestan entre ellos- a la nueva guía del Banco Central Europeo (BCE), que ha dejado claro que los tipos volverán a subir 25 puntos básicos en la reunión de julio.

Y que, claro está, no descarta dar un nuevo salto si la inflación sigue apretando hasta el 4,5%. Sería en septiembre o en octubre. Por lo tanto, sigue habiendo recorrido al alza del precio del dinero, en un proceso que la banca ya no puede obviar. Sobre todo, porque los competidores vienen apretando con fuerza desde todos los frentes. Muchos ya se han anticipado a las nuevas subidas de tipos con mucha fuerza.

Ahí está el caso de ING, que acaba de lanzar un depósito a tres meses al 2,5% que pretende recoger a mucho cliente insatisfecho de la gran banca. Es verdad que la cuota de mercado de esta última es altísima y la amenaza no es extraordinaria, pero a la gran banca se le acaba el margen para seguir mirando hacia otro lado sin empezar a sufrir una pérdida de clientes que empezaría a ser preocupante.

Entidades como la propia ING o MyInvestor están liderando las captaciones entre las entidades ‘online’. El primero crecía un 4% al cierre del primer trimestre frente al mes de diciembre anterior, y ya supera los 46.000 millones de euros de depósitos para minoristas. Cifras que demuestran que los ahorradores cada vez están más dispuestos a cambiar de banco si no les dan lo que buscan.

¿Cuál puede ser el punto de inflexión? En la gran banca creen que no se puede retrasar la decisión de empezar a remunerar a todo el mundo -sí se está haciendo con los mejores clientes- más allá de la reunión de julio del BCE, cuando el precio oficial del dinero alcance el 4,25% y la facilidad de depósito -con el que se comparan los productos de ahorro- salte hasta el 3,75%. Este podría ser el momento de dar el brazo a torcer.

La gran banca, vigilante

“La gran banca sabe que ha llegado el momento. Con depósitos a 12 meses de los competidores camino del 4%, la rentabilidad de las Letras del Tesoro entre el 3,25% y el 3,45% entre los 3 y los 12 meses y los tipos oficiales amenazando con nuevas alzas, la presión sobre el sector va a ser insoportable”, señalan fuentes financieras que creen que el proceso de subida será suave en cualquier caso.

Los expertos creen que se podrían ver los primeros movimientos a lo largo de este verano, con rentabilidades que -salvo algunas excepciones- no deberían superar el 2% en los plazos medios. Hay expectación por ver quién hace el primer movimiento y hasta qué punto es seguido por los demás, porque se debe esperar que la gran banca se mueve de forma más o menos similar.

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