Una trein­tena de trans­fe­ren­cias están en el aire tras el com­pro­miso de Pedro Sánchez en 2020

Qué sucederá con las competencias vascas si el 23-J gana Feijóo

El prin­cipal es­collo es­taría en Vox, si forma go­bierno con el PP y que es par­ti­dario de cen­tra­lizar todo en Madrid

Iñigo Urkullu, lendakari.
Iñigo Urkullu, lendakari.

De vuelta a las urnas en pocas se­ma­nas, para de­signar esta vez al fu­turo pre­si­dente del Gobierno, y si los pro­nós­ticos se cum­plen, las urnas an­ti­ci­pa­rían un vuelco po­lí­tico a favor del Partido Popular de Alberto Feijóo, lo que en Euskadi traería con­se­cuen­cias cier­tas, ha­bida cuenta de la di­fícil re­la­ción que man­tienen los po­pu­lares y los 'eltzales' del Gobierno vasco. Unas 30 trans­fe­ren­cias pro­me­tidas por Pedro Sánchez quedan en el aire y no es pre­vi­sible que el pre­vi­sible Gobierno las man­tenga.

Eso, claro está, si se cumplen las previsiones de victoria, más o menos cómoda del PP, sobre todo si llega a necesitar a Vox para gobernar. Ni el PP ni Vox mantendrá, previsiblemente, el compromiso que Pedro Sánchez acordó hace tres años con el gobierno autonómico vasco, encabezado por el peneuvista Iñigo Urkullu pero mantenido por los socialistas. Un calendario que, a día de hoy, apenas se ha movido un ápice desde entonces.

El Estatuto de Gernika

En el Estatuto de Gernika se recogen, entre otras cuestiones, el traspaso de competencias de Madrid a territorio vasco. Unas transferencias que se abordaron en el año 2020 con el firme propósito de hacerlas avanzar. Sin embargo, desde entonces se ha vivido una sucesión de acontecimientos que han dejado en segundo plano este tema, desde el estallido de la pandemia mundial a la crisis provocada por la guerra en Ucrania principalmente.

Ahora, tras el tropiezo importante en las filas socialistas en las elecciones del pasado 28 de mayo y el adelanto electoral para unos nuevos comicios, en este caso generales, esas competencias siguen paradas. Y eso que, durante todo este tiempo, desde Euskadi se han reclamado en diversas ocasiones.

La incógnita estaría en qué sucederá si al frente del Gobierno de España está el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo. En este caso, la relación que mantendría con su homólogo vasco no es del todo mala, como se ha venido viendo en diversos encuentros cuando este último era presidente de la Xunta de Galicia. El principal obstáculo vendría de los compañeros del gallego en ese nuevo Ejecutivo, el partido de Santiago Abascal.

Y es que desde Vox ya han repetido en alguna que otra ocasión que apuestan por aglutinar todo el poder en Madrid y limitar la capacidad de gobierno de las Comunidades Autónomas.

Las competencias pendientes

De entre esas competencias pendientes quedan algunas de las más importantes para el PNV como es el caso del régimen económico de la Seguridad Social o el control de los servicios e infraestructuras de transporte ferroviario que discurren por la Comunidad Autónoma Vasca. Lo mismo ocurre con otros temas de amplio calado como es el caso de las transferencias aún por traspasar en materia de inmigración, desempleo o pesca y ganadería entre otras.

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