ANÁLISIS

Alberto Feijóo y su equipo de Génova trabajan para sumar 160 escaños el próximo 23-J

Asumen que a la vic­toria del 28 de mayo su­marán los votos de los par­tidos que no acuden a las elec­ciones

Alberto Núñez Feijoo
Alberto Núñez Feijoo

Alberto Feijóo no quiere caer en las trampas que trata de ten­derle Pedro Sánchez antes de las elec­ciones ge­ne­rales del 23 de julio que el Partido Popular, a día de hoy, da por ga­na­das. Si no co­mete erro­res. Las ex­pre­siones de des­precio re­pe­tidas por el pre­si­dente del Gobierno hacia el PP no las van a tener en cuenta.

Confía en mejorar claramente los resultados del 28 de mayo gracias a las iniciativas que ha impreso en su campaña, como por los votos que espera recibir de los votantes de los partidos que ya no se presentan a las próximas elecciones. Sin olvidar que reiterará los graves errores de gobernanza que ha cometido Pedro Sánchez durante su mandato.

Estos errores tienen previsto recordarlos sin dejar que pase un minuto, una vez que han comenzado ya durante la precampaña los ataques a la independencia de la Justicia, el intento de apropiación de las instituciones, los indultos a los golpistas, la rebaja de las penas de malversación y eliminación del delito de sedición las maletas de Delcy, los miles de violadores que han podido salir de la cárcel consecuencia de la Ley del solo sí es sí, las meretrices de Tito Berni o las alianzas con los partidos políticos herederos de los objetivos de ETA.

A los populares les animan los resultados de las elecciones autonómicas y locales que, además de mostrar la recuperación de una parte de sus votantes, evidencian el desapego de la Izquierda tradicional con Pedro Sánchez.

El sondeo de GAD3 que este lunes publica el diario ABC, según el cual el PP obtendría entre 150-153 escaños frente a los 101-104 del PSOE, confirmaría esta tendencia. Conviene recordar que la empresa que preside Narciso Michavila anticipó con acierto el resultado de las autonómicas, un mes antes de que se celebraran. Sánchez contaría con 19 diputados menos frente al incremento de 64 en el Partido Popular.

Anticipo del vuelco

El equipo de campaña del PP sigue analizando los resultados del pasado 28 de mayo que consideran, sobre la base de los votos obtenidos, supone el anticipo del vuelco que se va a producir el próximo 23 de julio, confirmando así el cambio de ciclo político en España.

Dan por hecho que son los principales beneficiarios de la renuncia a presentarse a las elecciones de partidos como Ciudadanos, Foro Asturias, o el Partido Regionalista Cántabro. Confían también en beneficiarse de los votos de los socialistas desencantados con Pedro Sánchez, transferencia de voto que ya confirman las principales empresas de sondeos.

Para explicar su optimismo, los populares ponen como ejemplo muy en especial, lo sucedido con los resultados de las municipales andaluzas donde el pasado 28 de mayo han sido los más votados en seis de las ocho provincias, solo superados por el PSOE en las provincias de Jaén y Sevilla. Estos datos contrastan con los resultados de las generales de noviembre de 2019 donde no solo no ganaron en ninguna provincia, las 8 fueron lideradas por el PSOE, sino que además VOX les aventajó en cuatro: Almería, Cádiz, Huelva y Sevilla. El vuelco ha sido total. Y no es el único caso.

Desplome inevitable

Los analistas dan por hecho que en 50 días Pedro Sánchez no podrá sino confirmar su desplome. Ya antes de que se celebraran las votaciones del 28M, la consultora electoral GAD-3, anticipaba que el PP sería la formación que más crecería en unas elecciones municipales en los últimos 28 años. Así ha sido. Y desde la prudencia de los datos que ofrecen este lunes, ya se podría predecir algo similar de cara a las generales del 23 de julio.

Expertos electorales prevén que los resultados de las elecciones van a venir a confirmar que el ciclo de Pedro Sánchez ha terminado y que será un presidente de un único mandato. El único presidente que, desde que en 1982 Felipe González ganara las elecciones y estuviera en el Gobierno hasta 1996, no repetirá. Cerraría así su ciclo.

Analistas electorales consultados por Capitalmadrid.com explican que el inicio del fin del ciclo de Sánchez comenzó con el final de la pandemia de la Covid-19. Un anticipo de ese final fue el resultado de las elecciones en la Comunidad de Madrid, donde Isabel Díaz Ayuso ya quedó solo a cuatro escaños de la mayoría absoluta. Con 65 escaños, 1.620.213 votos, el 44,73 %, de los votos emitidos sacó más de 1 millón de ventaja a Más Madrid, que quedó en segundo lugar con 614.660 votos, logrando el 16,97 % de los votos emitidos.

El resultado del pasado 28 de mayo ha confirmado la tendencia y consolidado todavía más la ventaja del PP, que ha acabado logrando la mayoría absoluta. De mantenerse porcentajes similares de voto, Pedro Sánchez, podría perder hasta cuatro diputados de los 10 obtenidos por Madrid en las elecciones de noviembre del 19.

El PP, ateniéndose al análisis del histórico de los resultados electorales, da por hecho que Sánchez sufrirá un descalabro el 23J porque los ciclos tardan en el entorno de dos años en consolidarse y un tiempo similar para cambiar la tendencia para lo que ya no tiene tiempo.

Agudiza el problema la incipiente revuelta interna entre los socialistas. La intromisión de Sánchez en la confección de varias de las listas de las comunidades autónomas más críticas con su proceso de alianzas con nacionalista, independentistas y herederos políticos de ETA es otro hándicap no menor para sus expectativas.

Por el contrario, las buenas expectativas electorales rebajan la eventual tensión interna que pudiera producirse en el Partido Popular. No tendrá que desbancar a muchos de los actuales diputados y senadores, pese a que en su mayoría fueron elegidos por Pablo Casado y Teodoro García Egea.

Tan convencidos están los populares de su éxito, que incluso señalan al lenguaje perdedor que ha utilizado Pedro Sánchez el sábado. Si hace diez días dijo en su primer análisis con el grupo parlamentario “vamos a ganar el 23 de julio” ante el Comité Federal rebajó su optimismo a la expresión de un deseo: “queremos ganar porque queremos construir la mejor España”. Difícil de creer cuando para este proyecto se alía con quienes la quieren dividir.

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