ECONOMÍA

La oferta monetaria se contrae a tasas negativas en EE.UU. y mete la economía en recesión

Desde abril de 2022 ha caído en 1,7 bi­llones de dó­la­res, equi­va­lente al 8% del total

Dinero
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Dar a la ma­qui­nita del di­nero para su­perar las crisis tam­bién tiene su epí­logo. Lo que ha ser­vido en los úl­timos quince años se ha con­ver­tido en un obs­táculo cuando la in­fla­ción del di­nero ba­rato se ha ins­ta­lado en Estados Unidos. El cre­ci­miento de la oferta mo­ne­ta­ria, el di­nero en cir­cu­la­ción, ha vuelto a marcar ci­fras ne­ga­ti­vas. La ame­naza de re­ce­sión sigue la­tente, mien­tras el banco cen­tral sigue so­me­tido al man­dato de con­trolar la in­fla­ción.

La Reserva Federal, el banco central estadounidense, ha aplicado en los últimos quince años una receta que se había mostrado infalible. Inundó el mercado de dinero barato. La estrategia le valió para que el sistema financiero superara la crisis del año 2008, la generada por los préstamos subprime y los sucesivos episodios de ralentización económica en la pasada década. El dinero en el sistema ya registró un decrecimiento en el mes de noviembre del año pasado, algo que no había sucedido en los últimos veintiocho años.

“Desde abril de 2021, el crecimiento de la oferta monetaria se ha desacelerado rápidamente y, desde noviembre, hemos estado regresado a los niveles de oferta monetaria de la década de 1990. La última vez que el cambio interanual en la oferta monetaria cayó en territorio negativo fue en noviembre de 1994. En ese momento, el crecimiento negativo continuó durante quince meses, y finalmente volvió a ser positivo en enero de 1996”. Esta es la advertencia lanzada por Ryan McMaken a través de los medios digitales del Instituto Mises.

Esta institución defiende que el sistema de libre empresa dentro de un Estado de Derecho constituye el mejor motor para la prosperidad. Debe su nombre a Ludwig von Mises, desaparecido en 1973 pero que ha inspirado a una veintena de centros de investigación en todo el mundo.

En febrero de este año, el crecimiento interanual de la oferta monetaria se situó en un menos 6,5%, lo que constituye un indicador de recesión si se compara con el avance del 6,9% del mismo mes del año anterior. En enero había caído el 5%. “Con un crecimiento negativo ahora cayendo por debajo del -6%, la contracción de la oferta monetaria se acerca a las mayores caídas que hemos visto en décadas. En ningún momento durante al menos sesenta años la oferta monetaria ha caído más del 5,6% en cualquier mes”, asegura McMaken.

Reducción del dinero

Esta masa monetaria que el Instituto Mises actualiza de forma periódica estos datos, aunque utiliza un sistema diferente de la tradicional M2, al incluir los depósitos del Tesoro en la Fed y excluir los depósitos a corto plazo y los fondos de dinero de los particulares, que invierten en los títulos a menor plazo.

El crecimiento de la oferta monetaria a menudo puede ser un indicador de las próximas recesiones. “Durante los períodos de auge económico, la oferta monetaria tiende a crecer rápidamente a medida que los bancos comerciales otorgan más préstamos. Las recesiones, por otro lado, tienden a estar precedidas por tasas más lentas de crecimiento de la oferta monetaria”. El autor señala que la oferta monetaria re ha reducido en 1,7 billones de dólares, el 8% respecto al pico de abrir de 2022.

Esta caída no supera la de finales de los años 80, porque como la oferta monetaria ha aumentado tanto desde 2009 (sobre todo desde 202) incluso una caída de un billón de dólares es relativamente pequeña. Debería reducirse del orden de los cinco billones de dólares, el equivalente al 25%, para simplemente volver a la tendencia anterior a 2009.

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