El alza, del 2,9%, se debe a fac­tores in­fla­cio­nistas y es­ta­cio­nales con en­fria­miento a corto plazo

El modesto repunte de enero de las hipotecas es un espejismo

Madrid es una de las siete co­mu­ni­dades au­tó­nomas en las que hay des­censos

Hipotecas aplazadas.
Hipotecas aplazadas.

Sobre el pa­pel, las ci­fras de hi­po­tecas del Instituto Nacional de Estadística (INE) pu­bli­cadas esta se­mana in­vitan al op­ti­mismo. El nú­mero de ope­ra­ciones ins­critas en los re­gis­tros creció un 2,9% in­ter­anual hasta cerca de 35.000 prés­ta­mos. Pero es que tam­bién me­joró el im­porte medio de los prés­tamos y el ca­pital pres­tado por la banca. Sobre el pa­pel, no de­bería haber razón al­guna para la preo­cu­pa­ción. Sin em­bargo, nada es lo que pa­rece.

Un análisis más sosegado de las cifras deja conclusiones menos explosivas. Siete comunidades autónomas sufrieron caídas en la comparación interanual. Entre ellas Madrid, que marca tendencia en el mercado español. El descenso fue superior al 10%, lo que indica que la actividad hipotecaria está empezando a sufrir en el mercado más líquido del país, con mucha diferencia. ¿Qué está pasando?

La primera reflexión tiene que ver con que el mes de febrero no es el más fiable a la hora de intentar fijar una tendencia para el mercado. Según Juan Villén, de idealista, "el leve e inesperado repunte del número de hipotecas inscritas, que no se corresponde con el volumen a la baja de transacciones de compraventa de vivienda, se justifica por un lado por el decalaje en la inscripción registral". Es decir, que hay factores coyunturales que hacen que cada mes de enero se acumulen un buen número de firmas de operaciones.

Además, en paralelo se está produciendo una intensa actividad de cambio de hipotecas variables a tipo fijo. Cada vez más son las entidades que cancelan el préstamo fijo para formalizar otro variable, sin pasar por el mecanismo de la subrogación. Dicho de otra forma, está creciendo la actividad de forma hasta cierto punto artificial, puesto que muchas operaciones no se corresponden con la contratación de nuevas hipotecas, sino con su transformación.

Cifras descendentes

"Si analizamos la actividad acumulada durante 12 meses observamos que la cifra ha dejado de crecer y se ha estabilizado cerca de los 465.000 créditos concedidos por cuarto mes consecutivo. Las previsiones son que ese volumen empiece a disminuir a medida que el mercado hipotecario vaya enfriándose, siguiendo al de compra de vivienda”, asegura Ferrán Font, de Pisos.com, que hace una lectura cauta de las cifras de enero.

La caída de las hipotecas registradas en diciembre, que rompió una serie histórica de mejoras consecutivas, no parece que se vaya a quedar en una anécdota. Los expertos creen que la contratación va a seguir cayendo en los próximos meses por el doble efecto de la caída de la demanda de vivienda y porque el propio sector financiero va a ser mucho más cauto a la hora de conceder financiación a las familias.

"Los precios de los préstamos no dejan de subir y son cada vez menos las familias que pueden acceder a una vivienda. El tipo medio de las hipotecas ha escalado según el Ine hasta el 2,65% -se trata del precio inicial-, el nivel más alto desde 2018. estamos por los tanto en un mercado mucho más exigente en el que todo apunta a una desaceleración de las operaciones", señalan en fuentes financieras.

Un proceso que se puede ver acelerado por la fuerte tormenta que ha sacudido al sector bancario este mes de marzo tras el cierre de Silicon Valley Bank y el rescate de Credit Suisse. Los supervisores están pidiendo a los bancos que activen las alertas y sean cuidadosos para no debilitar sus balances. Una piedra más en el camino de un negocio hipotecario que parece haber vivido un espejismo en el primer mes del año.

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