Es además un ele­mento clave para pro­ducir y al­ma­cenar elec­tri­cidad

El agua, un bien básico del futuro inmediato, pierde volumen a marchas forzadas

El Banco Mundial alerta de que en 50 años se han per­dido 27 bi­llones de me­tros cú­bicos

Agua.
Agua.

El agua se ha con­ver­tido en un bien es­tra­té­gico en todo el mundo. La se­quía ha de­mos­trado la im­por­tancia de contar con al­ma­ce­na­miento su­fi­ciente para cuando su caudal se re­duce. En los úl­timos años, el agua ha ad­qui­rido un valor no sólo en cuanto a la pro­duc­ción hi­dro­eléc­trica, sino tam­bién como al­ma­ce­na­miento de ener­gía. El Banco Mundial se hace eco de esta pro­ble­má­tica y ad­vierte que en los úl­timos 50 años, las re­servas han caído nada menos que 27 bi­llones de me­tros cú­bi­cos.

El almacenamiento de agua proporciona tres servicios principales, una mejor en la disponibilidad de este recurso, la reducción en el impacto de las inundaciones y regular los flujos de agua para respaldar los sectores de energía o transporte.

“Al mismo tiempo, la regulación que se logra con el almacenamiento puede dar pie a la producción de energía limpia, necesaria para mitigar el cambio climático. La generación de energía hidroeléctrica también es un complemento importante de otras formas más variables de energía limpia y equilibra su integración en la red. Por último, el almacenamiento por bombeo (centrales reversibles) constituye una fuente valiosa de almacenamiento de energía”, asegura el informe del Banco Mundial.

El almacenamiento de energía eléctrica a través de balsas de agua por diferencia de altura parece que va a constituir la solución al gran problema del almacenamiento de la energía que se produce en días de sol o de viento para su utilización cuando no existe ninguna de estas condiciones.

Déficit ascendente

“A nivel mundial, el déficit en el almacenamiento de agua —la diferencia entre el volumen necesario y el volumen de almacenamiento (natural y construido) operativo en un momento y lugar determinados— está incrementándose”, indica el estudio. “Para subsanar este déficit deben modificarse los enfoques actuales; en gran parte del mundo, continuar como hasta ahora no es una estrategia viable.

En la mayoría de los casos, el almacenamiento se evalúa, diseña, desarrolla y gestiona mediante instalaciones independientes y para partes interesadas específicas, lo que da lugar a mecanismos compartimentados que son insostenibles e ineficientes”.

La planificación del almacenamiento de agua presenta desafíos considerables. La mayoría de los países cuenta con recursos limitados y deben buscar enfoques eficientes para aumentar su capacidad de almacenamiento. El almacenamiento de agua debe planificarse con cuidado. El informe presenta un enfoque integrado, sistémico y centrado en los problemas para el almacenamiento de agua con el objetivo de abordar estos desafíos.

Estas soluciones incluyen herramientas prácticas —desde la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre hasta las técnicas de planificación integrada— que pueden contribuir a simplificar procesos y facilitar la colaboración.

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