El mer­cado ya ha an­ti­ci­pado con fuerza el pro­ceso de ba­jada de tipos que viene

La renta fija será el activo estrella de 2024 con permiso de los bancos centrales

Los ex­pertos es­peran ren­ta­bi­li­dades entre el 3% y el 5% en el mer­cado de bonos

Rentabilidad garantizada.
Rentabilidad garantizada.

La renta fija tiene las me­jores cartas en las manos para ser el ac­tivo fi­nan­ciero es­trella de 2024, según el con­senso de ana­lista, que a ase­guran que, de­pen­diendo del nivel de riesgo de las car­te­ras, los bonos están en dis­po­si­ción de ofrecer re­tornos que se si­tuaría entre el 3% y el 6% anual. Expectativas muy atrac­tivas que deben ser con­fir­madas por la nor­ma­li­za­ción de los tipos de in­terés a uno y otro lado del Atlántico y que el mer­cado ya está des­con­tando con fuerza.

Sobre el papel, el escenario no puede ser mejor para los bonos. Tras uno de los procesos de subidas del precio del dinero más agresivos de la historia a nivel global (hasta el 4,5%), el mercado se prepara para una normalización que debería tirar al alza del precio (que se mueve de forma inversa a la rentabilidad) de los activos de renta fija. El mercado espera hasta seis rebajas de tipos en Europa y cuatro en Estados Unidos.

Pero antes, los bancos centrales deberán atajar los riesgos de nuevos repuntes de la inflación y lidiar con la desaceleración económica. Un complejo juego de equilibrios que decidirá cuándo empieza el proceso de rebaja de los tipos de interés. Las proyecciones más agresivas hablan incluso del mes de marzo, pero los analistas más sesudos trasladan el comienzo del recorte al próximo mes de junio. Por lo tanto, el primer semestre puede ser movidito.

“De momento, vamos a ser prudentes, porque lo normal es que veamos cierta ralentización en las grandes economías. Por eso, mientras se van despejando las incertidumbres, nos vamos a centrar en bonos de elevada calidad crediticia, para evitar los de aquellas empresas que puedan incurrir en riesgo de impago. En cualquier caso, habrá que ser muy selectivo, porque los precios de estos títulos ya han corrido mucho en noviembre y en diciembre”, aseguran en una gran gestora internacional que aboga por la cautela en el actual escenario.

Bajas de tipos agresivas

Efectivamente, las agresivas previsiones de rebajas de tipos han contraído sensiblemente en las últimas semanas las rentabilidades de la renta fija pública y privada de máxima calidad. Sólo por poner un ejemplo, el rendimiento del bono español, que cuando empezó diciembre se situaba por encima del 3,4%, acabará el año en el 2,8%. Un movimiento generalizado en el conjunto de los activos que se puede comer gran parte del recorrido esperado para 2024.

Por lo tanto, y siempre sobre el papel, debería esperarse un primer tercio del nuevo año de consolidación, y un segundo y tercero más calientes en los que los precios de los bonos irán recogiendo el impacto de los potenciales recortes de tipos de interés. La cuestión es hasta qué punto gran parte de este escenario está recogido ya en el precio de los bonos y qué puede pasar si el presupuesto más agresivo de rebajas del precio del dinero no se cumple.

Con estas cartas sobre la mesa, el grueso de los expertos apuesta en deuda soberana por vencimientos medios de los países más solventes y, en el caso de los bonos corporativos, títulos con nota a partir de BBB- (grado medio) para evitar sustos en forma de impagos. En cualquier caso, resulta evidente que la renta fija va a ser una dura competidora de la variable en un 2024 en el que querrá hacer valer su mayor seguridad con menos volatilidad.

En cualquier caso, ya se sabe que las previsiones están para saltar por los aires. Quienes pronosticaron un 2023 extraordinario para la renta fija tuvieron que soportar un comienzo de año durísimo, mientras que el grueso de los expertos fue incapaz de vaticinar que índices bursátiles como el Ibex 35 acabarían el año con subidas por encima del 20%.

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