España es el se­gundo país in­versor en el mer­cado an­dino des­pués de Estados Unidos

El 61% de las empresas españolas apuesta por incrementar su actividad en Colombia

Tipo de cam­bio, bu­ro­cra­cia, in­se­gu­ridad ju­rí­dica y riesgo po­lí­tico, in­quie­tudes

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Colombia sigue en el foco de las em­presas es­pañolas como uno de sus grandes mer­cados en Latinoamérica des­pués del cambio de pre­si­dencia y el giro en el rumbo po­lí­tico y eco­nó­mico a la iz­quierda con la asun­ción de Gustavo Petro en 2022. Según el ‘I Barómetro de re­la­ciones bi­la­te­rales España-Colombia 2023’, el 61% de las firmas es­pañolas ex­por­ta­doras a Colombia planea elevar su ac­ti­vidad en el país, mien­tras que cuatro de cada cinco (81%) de las co­lom­bianas con re­la­ción con España prevé au­mentar sus ope­ra­ciones en España.

En Colombia se detectan notablemente oportunidades de inversión para las firmas españolas en sectores clave como industria IT y transformación digital, energía, sanidad, farmacia, turismo sostenible, infraestructuras (notablemente puentes, ferrocarril, red vial, saneamiento y agua y hospitales), agricultura, transporte y economía circular.

El informe, elaborado por la Consejo España-Colombia, destaca que para el 56% de las compañías españolas su presencia en Colombia es una forma de diversificación frente a los riesgos inesperados surgidos en los últimos meses y que para el grueso de las que trabajan en el país, el mercado colombiano es rentable y con perspectivas positivas. Más de la mitad de las firmas dicen tener una visión positiva de este destino. Entre los aspectos más atractivos, destacan riqueza de recursos naturales, costes limitados, acceso al mercado latinoamericano y nivel tecnológico de la economía. En el ámbito laboral, valoran el conocimiento técnico de los trabajadores y los costes laborales.

Obstáculos y amenazas

Eso sí, las compañías, señalan como hándicaps y obstáculos en ese destino la volatilidad del tipo de cambio y los problemas con la burocracia e instituciones colombianas, así como las carencias en infraestructura y logística, la fiscalidad, las diferencias de cultura de negocios con España, el riesgo político y la dificultad de acceso a las licitaciones públicas. Y apuntan, como principales amenazas potenciales, el riesgo político, la fiscalidad, la calidad de vida, la seguridad, el estado de las infraestructuras en el país y la inseguridad jurídica.

Más de 800 empresas españolas operan en Colombia, país que se ha convertido en aliado estratégico y segundo mayor receptor de IED de España en Iberoamérica, sólo por detrás de México. España fue el segundo inversor en el país 2022, con 2.737 millones, por detrás de EEUU, y totaliza un stock de 28.300 millones. Las firmas españolas están presentes allí en todos los sectores, aunque con especial incidencia en infraestructura, TIC y servicios. Y generan 50.000 empleos directos y 150.000 indirectos en el país.

En ese mercado están desde Sacyr, Ferrovial, OHLA, Repsol y Acciona a ACS, FCC, BBVA, Mapfre, Santander, Sabadell, Naturgy, Cepsa, Comsa, Telefónica, Inditex, Indra y Grupo Ortiz, pasando por NH, Hotusa, Eurostars, Grenergy, Meliá, Farnada, MIJ, Pullmantur Cruceros, Iberia, Air Europa, Viajes el Corte Inglés, Telepizza Im2 Solar o Atrápalo. Madrid y Bogotá firmaron recientemente un nuevo Acuerdo de Protección y Promoción Recíproca de Inversiones. Un consorcio formado por Sacyr, Acciona y CAF compite por la construcción y gestión 20 años de la línea 2 del metro de Bogotá, proyecto de 7.800 millones.

Ofensiva en España

Según el barómetro, y en el caso de las empresas colombianas en España, las mayores inquietudes son las derivadas de los mayores costes en comparación con Colombia (fiscalidad, costes laborales…) y la limitada demanda en España de productos colombianos, así como los costes energéticos, inmobiliarios y fiscales. Como puntos a favor, se destacan la seguridad, el acceso a terceros mercados y distribuidores, las infraestructuras, la tecnología y el marco jurídico.

Colombia cerrará 2023 en desaceleración, aunque se espera una recuperación en 2024. Tras un avance del 7,3% en 2022, la economía acabará el año con un crecimiento del 0,9% según Cepal y del 1,4% según el FMI, para recobrar algo el paso en el ejercicio que viene, con una expansión del 1,7% según el primer organismo y del 2% según el segundo. El banco central pronostica una expansión inferior al 1%, tras el avance del 7,3% en 2022, y el Gobierno, del 1,8% al 2%. En 2021, tras una pandemia que hizo caer el PIB un 6,8% en 2020, Colombia alcanzó un crecimiento económico del 10,7%.

Los últimos datos señalan que Colombia recibió un 4,7% menos de IED en el primer semestre de 2023, período en el que captó 9.561 millones de dólares, 478 millones menos que en los primeros seis meses de 2022. Según Cepal, la IED creció en Colombia el 8% en 2022, por debajo de Brasil, México y Chile, con servicios financieros e industria minero-energética como sectores clave de la llegada de capital, por delante de transporte, infraestructuras y comercio.

En los últimos meses, Colombia ha desplegado una ofensiva en España en busca de mayor inversión. En octubre, la viceministra de Infraestructura, Constanza García, destacó en Madrid la importancia de seguir promoviendo la alianza con firmas españolas en el sector y potenciar las oportunidades existentes. Y, en noviembre, los representantes de ProColombia e Invest in Bogotá llamaron en CEOE a reforzar la inversión española en el país, en una cita empresarial en la que presentaron proyectos en sectores estratégicos.

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