Las en­ti­dades aplauden que el Gobierno re­co­nozca avances en el pago de de­pó­sitos

El cambio de Calviño en el 'impuestazo' alivia a una banca impulsada en Bolsa

El sector cree que am­pliar las ayudas hi­po­te­ca­rias per­mi­tirá re­bajar el im­puesto

Nadia Calviño, minister of Economy.
Nadia Calviño, ministra of Economía.

La elec­ción de Nadia Calviño como pre­si­denta del BEI ha su­puesto un antes y un des­pués en el nivel de in­ter­lo­cu­ción con la banca de la to­davía vi­ce­pre­si­denta pri­mera del Gobierno y Ministra de Economía. En menos de dos se­ma­nas, Calviño ha abierto el melón de una po­sible re­vi­sión del im­puesto a la banca y ha ce­le­brado que la banca em­piece a re­mu­nerar los de­pó­si­tos, cuando en junio en­cargó a la CNMC que in­ves­ti­gara por qué no lo ha­cía.

Aunque su marcha es cuestión de días, en la banca se celebra el cambio de sesgo porque creen que Calviño seguirá teniendo un nivel de influencia muy importante en el Gobierno. A pesar de sus desencuentros públicos y crecientes con Yolanda Díaz -Calviño frenó ayer el debate sobre el impuesto ante la fuerte reacción en contra de la líder de Sumar-, la nueva jefa del BEI es considerada por el sector como un tecnócrata con la que tendrá un potencial buen nivel de interlocución.

Parece claro que Calviño está destensando la cuerda de la relación con la banca. Ayer se reunió con el sector para analizar la posible ampliación de las medidas hipotecarias para colectivos vulnerables que vencen el 31 de diciembre. A la banca no le hacía demasiada ilusión esta posibilidad, pero a la vista de la muy pobre respuesta que ha tenido el plan hasta ahora -unos 55.000 hogares han recurrido a las medidas-, la considera un mal menor. La extensión se concretará a lo largo de este mes.

Al fin y al cabo, el sector sólo aprueba alrededor del 10% de las solicitudes. El impacto por lo tanto ha sido simbólico y, en la práctica, incluso bueno para el sector, que ha dado solución a los casos en los que había más riesgo de morosidad. Pero la banca entiende además que hacer concesiones en este terreno puede servir como moneda de cambio para allanar el terreno hacia una suavización del impuesto especial.

Y para que definitivamente se acabe el ruido público sobre la retribución de los depósitos. Que Calviño diga ahora que está mejorando no deja de ser sorprendente si se tiene en cuenta que la gran banca apenas tiene un par de ofertas abiertas para toda la clientela -CaixaBank y Openbank- y que los tipos de interés que aplica están muy lejos del 4% de las entidades extranjeras más generosas del mercado español.

Escenario monetario

Pero es el impuesto el que de verdad preocupa en el sector en pleno cambio del escenario monetario. Es verdad que la banca va a seguir trasladando al margen durante al menos dos trimestres más el impacto de unos tipos de interés que seguirán en el 4,5% al menos hasta el próximo mes de marzo o el mes de junio de 2024. Pero, salvo sorpresa, los máximos están más que vistos y lo que viene es una caída progresiva a la que sólo le falta la fecha de arranque.

Un nuevo escenario que el sector empieza a pagar en Bolsa (dando la razón provisionalmente a Calviño, que la semana pasada aseguraba que el escenario ha cambiado para la banca tras las últimas decisiones del Banco Central Europeo) con una corrección todavía no demasiado importante, pero que va tomando cuerpo a medida que pasan los días: ya van seis caídas consecutivas. ¿Ha pasado ya lo mejor para el sector financiero en el parqué?

"Está claro que la banca pierde su principal motor, pero el escenario está abierto. Si la caída de tipos de interés no va tan rápido como espera el mercado (seis rebajas del precio del dinero en 2024 hasta el 3%), los bancos ganarán cierto potencial. Pero aún es pronto para hacer previsiones. La realidad es que de momento los inversores necesitan más pruebas de que la rebaja de tipos está a la vuelta de la esquina", señala un analista del sector.

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