La banca, con vía libre para con­so­lidar el fre­nazo del precio de los prés­tamos

El Euríbor compra la tesis más bajista sobre los tipos de interés y compensa las hipotecas

La caída del ín­dice hasta ni­veles de abril ha roto todos los pro­nós­ticos más op­ti­mistas

Mercado de la vivienda
Mercado de la vivienda

Hace apenas mes y me­dio, cuando el Euríbor a 12 meses ce­rraba oc­tubre en el 4,16% y fir­maba nuevos má­ximos del año, ni el más op­ti­mista de los ex­pertos ha­bría au­gu­rado que el ín­dice hi­po­te­cario afron­taría las dos úl­timas se­manas del ejer­cicio por de­bajo del 3,7% en tasa dia­ria, en los ni­veles más bajos desde abril. Como viene siendo una cons­tante desde hace me­ses, el Euribor se ha con­ver­tido en un per­fecto rom­pe­qui­nie­las.

La caída del pasado viernes (el primer movimiento tras la reunión del BCE) devuelve al Euríbor a los niveles de la primavera, hará bajar el coste de las hipotecas que se revisan semestralmente y estrecha las distancias (todavía amplias en cualquier caso) con los niveles de diciembre de 2022, cuando el índice se situó en el 3,018%. La gran pregunta es si la caída está cogiendo mucha velocidad y está descontando el escenario más optimista posible sobre tipos de interés.

Poco importa que Lagarde se haya disfrazado del 'grinch' de la Navidad asegurando que no se han discutido posibles rebajas del precio del dinero en el consejo del Banco Central Europeo (BCE). O que haya querido dejar bien claro que no se va a bajar la guardia contra la inflación. Su discurso no ha podido ser menos convincente a ojos de los inversores y analistas, que han preferido mirar hacia otro lado: Estados Unidos.

En este escenario, el Euríbor se está creyendo a pies juntillas el discurso de que el BCE acometerá seis rebajas de los tipos de interés en 2024, con una primera parada en marzo. A la espera de acontecimientos, el índice hipotecario tendría el camino expedito para volar hasta el nivel del 3%. Otra cosa es que por la ruta encuentre turbulencias en forma de dudas, como el viernes ocurrió en las bolsas y en el mercado de bonos.

Fuerte caída de la actividad hipotecaria

Mientras, las entidades financieras miran con atención la evolución del Euríbor a la espera de que la caída de las dos últimas semanas cristalice. Hay mucho en juego para el sector, que se está enfrentando en 2023 a una fuerte caída de la actividad hipotecaria (de más del 15%) por el rally del índice. Éste ha provocado una fuerte subida de los precios de los nuevos préstamos, que no obstante se ha frenado en los últimos meses cerca del 4%.

"Hemos intentado aguantar lo más posible los precios tanto a tipo fijo como a tipo variable para frenar la caída de la producción, que está siendo intensa. Ahora, la caída del euribor nos permite consolidar estos niveles y, si se confirma, incluso ajustarlos a la baja. Pero de momento conviene ser prudente porque no hay garantías totales de que los tipos vayan a bajar tanto como espera el mercado", señalan en una entidad mediana.

Para la banca, frenar la caída de la contratación es una necesidad cada vez más urgente. El volumen de las hipotecas que generan intereses se ha contraído hasta los niveles más bajos de los últimos 17 años y el sector necesita reanimar las nuevas operaciones es un escenario de desaceleración económica en Europa y de miedo a un repunte de la morosidad. Si la caída del Euríbor se consolida, tendrá mucho terreno ganado.

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