El pro­ceso ofi­cial, abierto el día 11, busca zanjar la compra con la ac­tual Comisión

IAG pretende cerrar la integración Iberia-Air Europa antes de las elecciones europeas

Las grandes ae­ro­lí­neas, pen­dientes del re­parto de rutas que de­berán ceder las dos com­pañías es­pañolas

International Consolidated Airlines Group (IAG)
International Consolidated Airlines Group (IAG)

Los po­lí­ticos pasan pero los fun­cio­na­rios si­guen. El viejo axioma de los em­pleados pú­blicos pa­rece ha­berse con­ver­tido en una norma no es­crita en Bruselas que sub­yace en el que (puede ser) el úl­timo ca­pí­tulo de la larga compra de Air Europa por parte de Iberia. La ae­ro­línea es­pañola y su ac­cio­nista, el Internacional Airlines Group (IAG) han dado el paso de­fi­ni­tivo para ha­cerse con la com­pañía fun­dada por Juan José Hidalgo con la pre­sen­ta­ción a la Comisión Europea de la so­li­citud ofi­cial de com­pra.

Aunque las fuentes oficiales confirman sus ‘esperanzas’ en cerrar la operación a lo largo de 2024, lo cierto es que las elecciones al Parlamento Europeo (del 6 al 9 de junio) marcan la fecha real de la operación. Entre el 6 y el 9 de junio están previstos los comicios. Tras ellos saldrá un nuevo Parlamento una composición llevará al Consejo Europeo que preside España hasta el 31 de diciembre para proponer al nuevo presidente de la Comisión. Y nadie quiere, ni entre los técnicos de la Dirección General de Competencia de la Unión Europea, ni entre las empresas, volver a repetir (o explicar) el proceso.

Después de más de un año de negociaciones ‘oficiosas’ con los técnicos de la Comisión o, más concretamente, con el departamento de Competencia que dirige la liberal danesa Margrethe Vestager -la gran rival de Nadia Calviño para presidir el Banco Europeo de Inversiones- el grupo que dirige Luis Gallego ha propuesto una larga lista de líneas y slots (derechos de vuelo) que cederá al mercado según lo pactado con los técnicos del Ejecutivo europeo.

El próximo 24 de enero se verá cómo han ido las negociaciones con la Comisión. Ese día puede ser el final del proceso si los servicios de la Dirección general de Competencia aceptan las concesiones ofrecidas por IAG. Si no, o si por motivos políticos, la comisión decide llevar hasta el final el proceso administrativo, se iniciarán formalmente las negociaciones -ya oficiales- con la Comisaria de Competencia europea. Por lo que pueda pasar, desde IAG e Iberia se subraya su esperanza en concluir el proceso “lo antes posible” en 2024.

Bruselas ya tumbó en 2019 la compra de Air Europa. Y cuando, tras el Covid, IAG e Iberia retomaron la compra de Air Europa (con una sustancial rebaja del 50% en el precio inicial como consecuencia de la crisis aeronáutica que provocó al pandemia) la responsable europea de Competencia avisó que miraría con lupa sus condiciones.

Con ese aviso, Iberia cambió de estrategia y, en lugar de proponer las rutas a ceder (los famosos remedies) y a quién se las cedería (conocidos como los remedies takers) que tan mal resultado le había dado, puso en papel en blanco ante los técnicos de Competencia de Bruselas que, a instancias de Vestager, analizaron ruta a ruta la empresa resultante para determinar dónde consideran que peligra la Competencia.

Durante la práctica totalidad de este año, los máximos responsables de IAG e Iberia han mantenido contacto permanente con los técnicos de la Comisión para cumplir sus exigencias. Como resultado, el grupo que dirige el español Luis Gallego da el último paso formal para poder completar el arduo proceso de integración de la compañía de Globalia en Iberia y presenta la solicitud de compra (hasta ahora solo se trataba de intención/proyecto de compra) de Air Europa.

La normativa europea sobre transporte aéreo, en vigor desde 2019 (tras la derogación del Reglamento de 2004), establece que la Comisión tendrá "competencias para iniciar una investigación y adoptar una decisión sobre medidas correctoras cuando una práctica que distorsiona la competencia haya causado un perjuicio a una compañía aérea de la Unión o suponga una clara amenaza de perjuicio”.

Reparto del mercado

Por ello, será la Comisión la que formalmente indique los remedies que se deben cumplir, es decir, la rutas a ceder a la competencia para asegurar un equilibrio del mercado que no perjudique a los viajeros de la Unión.

Y ahí es donde entran las aspiraciones y esperanzas de muchas de las aerolíneas continentales que ven en estos remedies que han de ceder Iberia y Air Europa, una rápida manera de obtener posiciones en mercados donde, hasta ahora, se les presentaba difícil. La entrada o el crecimiento.

Sin ir más lejos, la mayor aerolínea de Europa por volumen de pasajeros, Ryanair, ya ha dado su primer aviso. Conocida por su beligerancia antes las autoridades de la Unión Europea, la low cost irlandesa que controla Michael O’Leary sorprendió por no oponerse al proyecto de integración entre Iberia y Air Europa. Pero avisa de que hasta ahora no le ha llegado ninguna propuesta del grupo IAG o de Iberia sobre las líneas que espera recibir.

En declaraciones a Preferente, Ryanair insiste en que la compra de Air Europa afectará a la competencia en el mercado español y que, por ejemplo, la cuota de mercado total de Iberia crecerá del 52% al 68% en MAdrid con la compra de la aerolínea de Globalia.

No es la única que está pendiente de la operación para ampliar sus operaciones. Volotea y Worl2Fly llevan meses convencidas de que serán perceptoras de estos remedies.

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