Los bancos cen­trales de EEUU y la zona Europa aca­paran el foco de aten­ción esta se­mana

Será difícil una baja de tipos por parte del BCE y la Fed antes de junio de 2024

Una ba­jada pre­ci­pi­tada po­dría tirar al traste los es­fuerzos he­chos hasta ahora para con­trolar la in­fla­ción

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Después del es­pec­ta­cular rally al­cista de los mer­cados de renta va­riable en las úl­timas se­ma­nas, todas las mi­radas de vuelven a en­focar hacia las reuniones de los grandes bancos cen­trales de esta se­mana.

Más que por posibles movimientos de tipos de interés, poco o nada previsibles, los mercados esperan con ansiedad más información respecto a los siguientes pasos a dar. De momento, la firmeza sigue siendo el principal mensaje.

“Con un desempleo bajo y una inflación en descenso, pero aún por encima del objetivo, esa es la política obvia”, así lo cree Steven Bell, economista jefe para EMEA de Columbia Threadneedle Investments,

En el caso de Estados Unidos, todo dependerá en buena medida de la evolución de los datos de empleo, pero en general, el consenso del mercado apuesta porque habrían tocado techo. De momento, la tasa de paro de noviembre ha sorprendido a la baja, situándose en el 3,7% frente al 3,9%, reduciendo los riesgos de recesión que marca la regla Sahm en caso de un aumento rápido del desempleo.

Inflación y crecimiento marcarán el ritmo a la Fed

Para, Cristina Gavín Moreno, jefa de renta fija y gestora de fondos en Ibercaja Gestión, Una vez que el mercado ya ha dado por finalizado el ciclo alcista de tipos en Estados Unidos, “la clave de cara a las próximas reuniones va a estar en los mensajes que transmita la Reserva Federal en cuanto a sus previsiones de crecimiento e inflación”.

En la publicación de las actas del pasado 21 de noviembre, referidas a la última reunión en el que mantuvo el rango entre el 5,25% y el 5,5%, se podía apreciar un claro consenso dentro de la entidad acerca de la necesidad de proceder con cautela y basar las decisiones de política monetaria en las variables económicas que se vayan conociendo.

De esta manera, a pesar de los buenos datos en materia de precios y la fortaleza en los indicadores de crecimiento de la economía norteamericana será preciso observar una consolidación en los datos de inflación de los próximos meses antes de que Reserva Federal se arriesgue a una bajada de tipos. Una decisión precipitada en este sentido podría hacer perder el terreno recuperado hasta ahora. De esta manera, señala Gavín Moreno, será difícil ver un movimiento de tipos a la baja antes de la segunda mitad de 2024 por parte de la Reserva Federal.

El BCE parece descartar nuevas subidas

La situación en la zona euro presenta aspectos similares. A lo largo de las últimas semanas, unos datos de precios mucho mejor de lo esperado han llevado a los inversores a anticipar un cambio en el tono del Banco Central Europeo, asumiendo no solo que ya no producirán más subidas en el tipo de intervención, sino que la primera bajada se va a producir mucho antes de lo esperado hasta hace relativamente poco.

Las diversas declaraciones de distintos miembros del BCE no ayudan a despejar el panorama sobre la futura actuación del organismo. Mientras Christine Lagarde, presidente de la entidad, ha tratado de enfriar las expectativas de los inversores, insistiendo en que las incertidumbres sobre la deriva inflacionista a media plazo permanecen elevadas y que es pronto para cantar victoria.

No obstante, en los últimos días se han producido declaraciones de miembros como Schnabel que cree que tras los datos de precios conocidos son innecesarias más subidas de tipos desde el actual 4,5%. En cualquier caso, “de ahí a inferir bajadas inmediatas hay un amplio trecho”, recuerda Gavín Moreno.

A juicio de la analista de Ibercaja, el mercado se está mostrando demasiado agresivo en cuanto al inicio de las bajadas. Aunque es verdad que los datos de precios han mejorado, los niveles de liquidez existentes en el sistema, aunque se están reduciendo, siguen siendo extraordinariamente altos, y el BCE es perfectamente consciente de ello.

De esta manera, resulta complicado anticipar una bajada en el tipo de intervención antes de la segunda mitad de 2024, siempre que los datos de crecimiento no experimenten una caída muy agresiva y fuercen a Lagarde al salirse del guion previsto.

Pero no solo eso. Otro de los elementos al que habrá que prestar una especial atención en esta reunión es el posible cambio en la senda de reinversión de los programas de compras todavía existentes, y un hipotético anuncio de la elevación de las reservas mínimas de liquidez para las entidades financieras, algo con lo que el mercado lleva especulando desde hace tiempo y que podría tener un efecto relevante sobre la liquidez del sistema.

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