Las en­ti­dades sienten que el nivel de fi­de­lidad es más bajo que nunca

La fuga de accionistas estimula a la banca a remunerar con más recompras y dividendos

El sector pierde más de 210.000 in­ver­sores par­ti­cu­lares en lo que va de 2023

Bancos.
Bancos.

El ex­tra­or­di­nario tercer tri­mestre de 2023 del sector fi­nan­ciero en tér­minos de be­ne­fi­cios y ren­ta­bi­lidad ha vuelto a evi­den­ciar uno de los grandes pro­blemas que arrastra el sector en los úl­timos años: cada vez cuenta con menos ac­cio­nistas par­ti­cu­la­res. Entre julio y sep­tiembre de edste año perdió casi 100.000 y la caída total en lo que va de año su­pera ya los 210.000 in­ver­so­res. Lejos, cada vez más le­jos, quedan los re­gis­tros to­tales de más de 6 mi­llones que llegó a tener du­rante la pa­sada dé­cada.

“Se ha producido un cambio cultural en bolsa respecto al sector bancario. Hasta la gran crisis de liquidez mundial de 2008, los bancos eran percibidos como valores estables, en los que los inversores particulares se mantenían muy fieles a lo largo de los años. Pero las grandes caídas de la gran crisis, de la pandemia o las del pasado mes de marzo (quiebra de Silicon Valley) les han conferido un carácter muy especulativo”, explica un veterano bolsista.

Dicho de otra forma, hay un cada vez más alto número de inversores que entran y salen de los bancos a toda velocidad. Compran en las grandes caídas y venden con las subidas (los movimientos al alza o la baja pueden ser muy pronunciados como demuestran las grandes revalorizaciones de este año de Sabadell o BBVA, superiores al 30%) buscando la plusvalía rápida en un sector que por su volatilidad es un chollo para estos perfiles.

En el sector cunde la preocupación, porque desde que el Banco Central Europeo (BCE) cambió de política monetaria y empezó a dejar atrás la política de tipos cero, se han esfumado más de 300.000 accionistas de los bancos españoles. Una cifra espectacular que obliga al sector a no relajarse en la política de retribución a los accionistas cada vez más atractiva que se ha plasmado en las rondas de presentación de los resultados del tercer trimestre.

Sabadell, la gran estrella del año bursátil después de convencer con un beneficio de 1.028 millones de euros en los nueve primeros meses del año, ha anunciado que eleva un 50% el dividendo a cuenta. Abonará tres céntimos por acción el 29 de diciembre, frente a los dos céntimos del año pasado. En paralelo, los analistas no descartan que el banco dé alguna sorpresa en forma de una nueva recompra de acciones.

La retribución es prioritaria

En el resto de las entidades el mercado también espera sorpresas positivas. El sector ha dejado bien claro en la temporada de resultados que en el actual escenario la retribución al accionista es prioritaria, tanto por la vía del dividendo en efectivo como por la de las recompras de títulos, a las que nadie renuncia pese a las advertencias de reguladores y supervisores, con la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a la cabeza.

“Estamos perdiendo a los accionistas menos estables que salen más que entran de nuestro capital, y no podemos permitirnos que haya dudas entre los más fieles que aguantan firmes en los malos momentos. Y para eso es clave que en estos tiempos de vacas gordas -el sector ha ganado cerca de 20.000 millones de euros en lo que va de año, con los márgenes disparados- sean premiados como merecen”, señalan fuentes financieras.

Desde la banca se considera clave estabilizar la base accionarial ahora que está mucho más cerca de los 5,5 millones que de los 6 millones. Se cree que la caída ha sido muy pronunciada ya, aunque no descartan nuevos descensos (aunque más suaves) en este último trimestre del año, ya que los resultados han sido muy buenos y algunos bancos han subido con fuerza, lo que provocará realizaciones de beneficios.

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