Santander Wealth Management & Insurance acon­seja tener una car­tera equi­li­brada con mayor peso en renta fija

El Santander observa grandes oportunidades de inversión a un horizonte temporal largo

Deuda so­be­rana, bonos cor­po­ra­ti­vos, mer­cados pri­vados y te­má­ticas cen­tran su es­tra­tegia

Presentación del Informe Santander AM
Presentación del Informe Santander AM.

Aunque el es­ce­nario cen­tral para pró­ximo año con­templa un cre­ci­miento eco­nó­mico más mo­de­rado y una in­fla­ción a la baja, que per­mi­tirá un pau­la­tino des­censo de los tipos de in­te­rés, los ex­pertos de Santander Wealth Management & Insurance con­si­deran que se abre un im­por­tante aba­nico de opor­tu­ni­dades atrac­tivas en es­tra­te­gias a más largo plazo. P

Para ello, los clientes deberán realizar un intenso esfuerzo sicológico para dejar de centrarse en los activos que más rentabilidad les ha aportado en el último año y apostar por una visión a largo plazo que ha estado muy penalizada.

Especialmente interesantes será la renta fija soberana, los bonos corporativos con grado de inversión, los mercados privados y las temáticas de transición energética, tecnológica y comercial.

Los expertos de la firma consideran que para 2024, los inversores deben tener en cuenta estrategias más allá del corto plazo como complemento al refugio que ofrece en estos momentos los mercados monetarios tras las recientes subidas de los tipos de interés oficiales.

Estrategia de inversión a plazos más largos

“Consideramos necesario combinar este posicionamiento con estrategias que permitan extender estos rendimientos durante un plazo mayor”, ha destacado Víctor Matarranz, responsable global del negocio de banca privada, gestión de activos y seguros del Santander en la presentación del Informe de Perspectivas de Mercado 2024, titulado Extendiendo el horizonte de inversión.

Alfonso García. director de análisis y estrategia, recuerda que durante el pasado año el factor clave fue la inflación, pero eso ha cambiado con vistas al nuevo ejercicio con una importante moderación de los precios en sus tres principales vértices: el suministro, la energía y los alimentos, aunque aún quedarán algunos efectos pegajosos en especial en Estados Unidos pendientes del mercado laboral, los salarios y los efectos de segunda ronda. Factores claves a vigilar.

En este sentido, cabe esperar una progresiva moderación de la inflación, aunque los objetivos de los grandes bancos centrales del 2 % probablemente no se alcanzarán hasta 2025. Eso no quita que para mediados del próximo año se empiece a observar una contención de los tipos.

Cartera bien diversificada

En este escenario, la firma apunta varias opciones que pueden suponer en 2024 atractivas oportunidades de inversión basada en seis grandes estrategias. Entre ellas, destacan la posibilidad de aumentar la duración de los bonos soberanos con el fin de mejorar los retornos.

“Más allá de los bonos soberanos y los mercados monetarios, hay otros activos que también cotizan a valoraciones razonables, con moderado riesgo crediticio y que representan oportunidades de inversión, como por ejemplo bonos corporativos con grado de inversión. Esto permite construir carteras de inversión equilibradas con un balance rentabilidad-riesgo diferencial respecto a los últimos años”, comenta Víctor Matarranz.

La entidad considera que es un excelente momento para construir carteras diversificadas, dados los elevados rendimientos disponibles tanto en activos sensibles a tipos de interés (deuda pública) como en activos sensibles al ciclo económico (bonos corporativos y renta variable).

Aunque el porcentaje dedicado en cada cartera depende del cliente, Jacobo Ortega, director de Inversiones de Europa de Santander Asset Management., señala que ellos recomiendan ahora mismo tener una mayor exposición en renta fija y situar por debajo de ese porcentaje a la renta variable, y luego ponderar con otras dinámicas de inversiones marcadas por las diferentes dinámicas.

Para los inversores más sofisticados, Santander Wealth Management & Insurance resalta los mercados privados, que registran rentabilidades superiores a través de un creciente número de soluciones de inversión alternativas como private equity, infraestructuras, private debt o capital riesgo.

Los beneficios marcarán la renta variable

También aconseja tomar posiciones en temáticas de transición energética, digital y comercial, con el objetivo de generar retornos diferenciales en el largo plazo. Dentro de estas temáticas, cabe destacar áreas como el reto de la descarbonización, la inteligencia artificial generativa, así como el impulso a la productividad global y los nuevos flujos de inversión (friendshoring y nearshoring).

Respecto a la renta variable, la posición dependerá en buena medida de cómo evolucionen los beneficios. Se espera un crecimiento medio en Europa del orden del 3 %, lo que junto a las retribuciones a los accionistas superiores al 5 % ofrecen un colchón suficiente para asumir algunos riesgos. Al respecto Jacobo Ortega, director de Inversiones de Europa de Santander Asset Management, recuerda que “la renta variable incrementa su atractivo en la medida que se despejen las dudas del ajuste cíclico de los beneficios”.

Teniendo en cuenta que no hay una bola de cristal que haga posible hacer predicciones a doce meses si cabe esperar revalorizaciones para el Ibex 35 del doble digito en el conjunto del próximo año, siempre y cuando no haya cambios sustanciales en el actual escenario.

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