OPINIÓN

Líderes sin control: las personalidades psicopáticas abundan y tienen éxito

“No todos los psi­có­patas están en la cár­cel, al­gunos están en la sala de jun­tas” (Robert Hare, psi­có­logo ca­na­diense)

Elton Musk.
Elton Musk.

El pres­ti­gioso pe­rio­dista nor­te­ame­ri­cano Walter Isaacson ha pre­sen­tado hace poco su úl­timo li­bro, una mo­nu­mental bio­grafía de Elon Musk, para la que se ha to­mado su tiempo, ya que pasó más de dos años junto al em­pre­sario y vi­sio­na­rio, pro­ba­ble­mente el hombre más rico del mundo, y se reunió con cientos de per­sonas del en­torno del mul­ti­mi­llo­nario na­cido en Sudáfrica y dueño de Tesla, SpaceX y Twitter, ahora X, entre otras mu­chas com­pañías.

Walter Isaacson, que fue director de la revista ‘Time’ y presidente de la ‘CNN’, ha escrito antes biografías de personajes como Steve Jobs, Albert Einstein, Leonardo da Vinci y Benjamin Franklin, y retrata a Elon Musk como una figura compleja y atormentada en parte por su infancia y los problemas con su padre, pero cuya genialidad, de la que no duda, muchas veces se ve ensombrecida por su incapacidad para relacionarse a nivel humano con quienes le rodean, tanto familiar como afectiva y laboralmente.

Elon Musk, genio o demonio

El periodista Miguel Jiménez publicó hace no mucho una entrevista en ‘El País Semanal’ con el escritor y biógrafo norteamericano y le preguntó, entre otras muchas cosas, qué destacaría de la personalidad de Elon Musk. Esta fue la respuesta: “Tiene múltiples personalidades y cambia de una a otra. A veces, es divertido. Otras, está concentrado. Otras, se pone en modo ingeniero y lo hace muy bien.

Y otras veces entra en lo que su exnovia y otros llaman ‘modo demonio’, en el que está oscuro y enfadado y es horrible con la gente que le rodea. Y después, sale del modo demonio y apenas recuerda lo que hizo en ese modo. Su exnovia Claire Boucher, la artista conocida como Grimes, dice que no le gusta estar cerca de él en modo demonio, pero que es con el que saca adelante las cosas”.

Añade en otro momento que realmente hay muchas versiones de Musk: “Algunas me resultan simpáticas, supongo. Y otras me dan escalofríos. Mi trabajo solo es contar las historias. Voy a dejar que el lector decida lo que piensa de él y supongo que el lector se dará cuenta de que hay ciertos aspectos y personalidades de Musk que son totalmente impresionantes. Y algunos aspectos que son totalmente espantosos. Pero cuando lea toda la historia podrá juzgar qué le parece en conjunto”.

El trastorno que sufren las personas que tienen diferentes personalidades se llama trastorno de identidad disociativo, conocido también como trastorno de personalidad múltiple, algo que por supuesto no tenemos ni idea si sufre o no Musk, ya que solo estamos interpretando las palabras de su biógrafo, y estas pueden ser absolutamente subjetivas.

Pero lo cierto es que determinados trastornos de este tipo, según muchas opiniones de profesionales de la psicología, en algunos casos puede llevar a episodios de psicopatía a las personas que lo sufren, bajo la premisa de que el psicópata se siente superior al resto y piensa que todo lo que le ocurre es más importante, lo que le hace incapaz de asumir el punto de vista de otra persona.

Psicópatas y sociopatas al poder

Dado que Musk es un líder empresarial y social de los más importantes del mundo, esto nos llevaría a otro artículo del diario ‘El País’, firmado por Francesc Miralles y titulado: “Psicópatas al poder: por qué personas tóxicas llegan con facilidad a puestos de mando”. En él, exploraba los rasgos psicopáticos comunes de algunos líderes de éxito a través del análisis de dos libros.

El primero se llama ‘Desconectados’ y está escrito por Steve Taylor, profesor de Psicología de la Leeds Beckett University, y el segundo se titula ‘La sabiduría de los psicópatas’, y su autor es Kevin Dutton, doctor investigador en Oxford y Cambridge. Ambas publicaciones tratan sobre la existencia de un alto número de personas narcisistas y psicópatas que controlan organizaciones o países, a los que su propio trastorno les ha ayudado a medrar, pese a su nula empatía por el sufrimiento que pueden provocar sus decisiones.

Maquiavélicos, audaces y fríos

Dutton destaca algunas características que pueden encontrarse en estas personas. Buscan la influencia social y aman los focos. Son intrépidos y no les dan miedo los riesgos. Se sienten inmunes al estrés y se crecen ante los problemas. Buscan su lugar en la historia sin sentirse afectados por las víctimas colaterales de sus decisiones. Disfrutan de una cualidad que Dutton llama “inconformidad rebelde” y son fríos como el hielo, lo que les permite alejarse del sufrimiento ajeno.

Por todo esto, sin duda, se trata de personas altamente competitivas, que además saben mantener la calma en momentos de tensión, ya que priorizan la razón a la emoción y son capaces de tomar decisiones muy rápidas y audaces.

También utilizan cualquier medio para lograr sus objetivos sim importarles la ética, ya que les da igual mentir y manipular, y por supuesto cambiar de opinión, lo que suele convertirles en buenos comunicadores. Su maquiavelismo es total, ya que son capaces de utilizar cualquier medio para lograr sus objetivos. Y saben ejercer el control de los equipos de personas a su cargo, pero casi siempre desde el autoritarismo.

Llegados a este punto casi será mejor no pensar en la cantidad de líderes políticos, sociales o empresariales en los que vemos nítidamente todas esas atribuciones que acabamos de mencionar, tanto en España como fuera de nuestras fronteras, dado que la lista sería innumerable.

En su libro ‘Desconectados’, Taylor hace también referencia a que muchos de estos psicópatas tuvieron una infancia traumática, lo que nos llevaría otra vez a Musk, ya que según la entrevista con Isaacson: “Tuvo una infancia muy dura. Aprendió a lidiar con el dolor y a amar el drama que le inculcó su padre. De niño sufrió acoso escolar y su padre se puso del lado de los acosadores, así que a lo largo de su vida Musk ha tenido estos oscuros demonios. A veces las grandes personas tienen oscuros demonios en su cabeza y son capaces de canalizarlos para convertirlos en sus motores”.

Lo que dice la ciencia

La psicóloga Valeria Sabater ha escrito en el portal lamenteesmaravillosa.com, que todos conocemos a personas manipuladores, artífices de la mentira, expertas en seducción, amantes del riesgo y artesanas del narcisismo y que lo más seguro es que las veamos a diario en nuestros trabajos, lo que no es casualidad, ya que la ciencia nos dice que las personalidades psicopáticas suelen logran más éxito profesional que otras que no lo son.

“No todos los psicópatas están en la cárcel; algunos están en la sala de juntas”, afirmó Robert Hare, un famoso psicólogo canadiense coautor del libro ‘Serpientes en traje: cuando los psicópatas van a trabajar’. Un estudio realizado por Robert Hare en 2010 concluía que en torno a un 4% de los altos directivos muestran tendencias psicópatas, por encima del 1% que los investigadores dicen que normalmente pueden encontrarse estas tendencias en el resto de la sociedad.

El problema, o mejor dicho la otra cara de la moneda de lo que estamos hablando, es que el mayor éxito profesional de un líder político o empresarial no garantiza necesariamente el de la organización que dirige.

Dicho de otra forma, que la gestión realizada por personalidades psicopáticas puede conducir perfectamente al fracaso de su organización, su empresa o su país. Y aquí lo dejo, remitiéndome a lo de Isaacson, sobre su biografía de Musk, que cada uno haga su propia interpretación y saque sus propias conclusiones.

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