Aconsejan man­te­nerse de­fen­sivos en renta va­riable ante la re­cu­pe­ra­ción de la renta fija

La renta variable en Europa y Japón ganan pulso para 2024

La geo­po­lí­tica y la in­fla­ción, prin­ci­pales fac­tores de riesgo para la eco­nomía mun­dial

Tokio
Tokio

Menos de un mes para ce­rrar el ejer­ci­cio, 2023 las grandes casas de aná­lisis ya em­piezan a di­bujar sus pre­vi­siones para el pró­ximo año. Uno de los as­pectos que más a tener en cuenta será el gran nú­mero de elec­ciones pre­vistas para 2024. Entre ellas las de Estados Unidos, India, Rusia, Taiwán y Corea del Sur.

Eso augura un incremento de la volatilidad y de las tensiones en cada momento puntual, en especial con las elecciones a la presidencia a la Casa Blanca, con la huida de los inversores hacia las inversiones supuestamente más seguras. Johannes Müller, Global Head of Research de la firma de inversión DWS, cree, tal y como ha ocurrido en el pasado, que esas reacciones no durarán mucho y que los efectos se verán limitados a sectores o nombres concretos".

Una vez descontada esta variable, la evolución de los tipos de interés será el gran factor a tener en cuenta. En principio, si la inflación se mantiene en la actual línea de moderación no cabría esperar nuevas alzas ni en Estados Unidos ni en la zona euro tras haber elevado sus tasas hasta su nivel más alto desde principios de siglo. A estos niveles parece probable que la política monetaria sea lo suficientemente restrictiva como para frenar la inflación y el crecimiento.

Al contrario, señala Müller, aunque los bancos centrales siguen mostrándose reticentes a hablar de recortes de los tipos de interés, lo más razonable si las condiciones siguen evolucionando como hasta ahora es que vuelven a bajar a partir de junio 2024.

Los beneficios empresariales, ritmo ascendente

El crecimiento económico en Europa será débil en el primer semestre de 2024 y se situará en el 0,7 % para el conjunto del año, más o menos lo mismo que este año. La economía estadounidense ha resistido sorprendentemente bien hasta ahora. "Sin embargo, también esperamos que el crecimiento del PIB se ralentice hasta el 0,8 % el próximo tras el 2,3 % del año en curso", afirma Müller.

La situación en China también debería mejorar significativamente a lo largo del próximo año. Aunque la recuperación del alicaído sector inmobiliario tardará probablemente un poco más y eso ralentizará el impulso del crecimiento en China cuya estimación se sitúa en el 4,7 % para el conjunto del año.

Aunque la renta fija ha vuelto a ser una alternativa seria a la renta variable, sobre todo para los más conservadores, lo cierto es que las bolsas de valores siguen acaparando las inversiones en esta recta final del año en contra de lo que opinaba un buen número de analistas hace apenas un par de meses teniendo en cuenta las nuevas tensiones geopolíticas y la encrucijada a la que se enfrentaban los grandes bancos centrales.

El consenso del mercado estima crecimientos en beneficios empresariales del orden del 10 % en los países industrializados o por encima del doble dígito para los emergentes en este 2024 después del estancamiento generalizado en los últimos tres años. Y, aun así, las previsiones más defensivas sobre la renta variable siguen prevaleciendo entre las grandes casas de análisis ante el peligro de pecar de un exceso de optimismo respecto a las variables de la inflación y los tipos.

Brillo frente a Estados Unidos

En este sentido, Marcus Poppe, Co-Head European Equities de DWS, considera que los mercados de Europa y Japón son los más prometedores para el año entrante que el amplio mercado estadounidense. En Europa, los valores de segunda línea, que han sufrido la aversión al riesgo de los mercados en los últimos meses y tienen valoraciones bajas, son especialmente interesantes. "Si, como esperamos, se produce un aterrizaje suave de la economía, estos valores son muy interesantes", afirma Poppe.

"Nuestra mejor elección para Asia es Japón, tanto desde el punto de vista de la valoración como del crecimiento de los beneficios, que se ve favorecido por la debilidad del yen", señala esta analista. La renta variable japonesa es también una buena forma de beneficiarse de las oportunidades de crecimiento de China.

Por sectores uno de los más atractivos sin duda a nivel global será el inmobiliario, asegura Jessica Hardman, Head of European Real Estate Portfolio Management de DWS. Los riesgos del mercado están en gran medida descontados tras las caídas de precios de los últimos 18 meses. En el mercado europeo, los sectores inmobiliario residencial y logístico son especialmente propicio para la inversión. “La oferta es escasa, los mayores costes de financiación están provocando un aumento significativo de la demanda de inmuebles de alquiler y es probable que los precios de los alquileres vuelvan a subir", destaca Hardman.

La creciente necesidad de capital, en el actual proceso la transición a un suministro energético sostenible y neutro para el clima y la digitalización, convertirá al segmento de infraestructuras también en una de las principales megatendencias para los dos próximos años.

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