Bogas y Mario Palermo pre­sentan el nuevo plan es­tra­té­gico a los in­ver­sores

Endesa actualiza sus previsiones 2024-2026 con un dividendo suelo de 1 euro por acción

Mantiene el 'pay-out' en el 70% y fija un mí­nimo para la re­tri­bu­ción por di­vi­dendo

Marco Palermo y José Boagas.
Marco Palermo y José Boagas.

Endesa ha pre­sen­tado este jueves a la co­mu­nidad in­ver­sora la ac­tua­li­za­ción de su plan es­tra­té­gico para el pe­riodo 2024-2026, en un con­texto de ma­yores costes fi­nan­cieros y de in­fla­ción que pueden afectar al ritmo de elec­tri­fi­ca­ción de la eco­no­mía. Esta co­yun­tura, unida a la ne­ce­saria vi­si­bi­lidad sobre cues­tiones re­gu­la­to­rias crí­ticas a es­cala na­cional y eu­ro­pea, han lle­vado a la em­presa a re­en­focar sus pi­lares y es­tra­te­gias de cre­ci­miento.

Para el periodo 2024-2026, los tres ejes estratégicos surgidos de este proceso de reevaluación son, primero, la rentabilidad y la flexibilidad, con el modelo de socios externos y rotación de activos en marcha, a la hora de decidir el destino de las inversiones; la eficiencia y efectividad de las operaciones, con mayor control de costes y maximizando la generación de caja; y, tercero, la sostenibilidad financiera y ambiental.

Todo ello es plenamente compatible con la senda de la descarbonización del mix de generación de la compañía al tiempo que focaliza su oferta a los clientes domésticos y empresariales en los servicios de valor añadido y en el suministro de electricidad a partir de fuentes no emisoras.

Tras considerar todos estos elementos, Endesa fija como objetivos para 2026 alcanzar un beneficio bruto (ebitda) de entre 5.600 y 5.900 millones, un beneficio ordinario neto de 2.200-2.300 millones, una deuda financiera neta de 8.000-9.000 millones y un dividendo de 1,5 euros (lo que supondría una rentabilidad por dividendo del 8%), con un suelo garantizado de 1 euro/acción durante los tres ejercicios del plan.

En total, la inversión contemplada en la nueva estrategia para la Península Ibérica se mantiene en una línea continuista respecto al plan 2023-2025, situándose en 8.900 millones. La partida destinada a Redes en este plan (2.000 millones netos) está condicionada a una mayor visibilidad sobre el periodo regulatorio 2026-2031 en cuanto a la remuneración de la inversión en redes.

La inversión en renovables se mantiene estable en 4.300 millones, para alcanzar los 13.900MW de potencia renovable a final del plan y llegar así al 93% de la producción libre de emisiones en la Península. Una mayor apuesta por la eólica, que absorberá 1.600MW (por 2.000MW de la solar), al tiempo que los proyectos de repotenciación eólica e hidroeléctrica son las principales novedades respecto al plan anterior.

Los tres proyectos estrella en este campo son los de transición justa de Andorra (Teruel), Pego (Portugal) y Galicia. Los dos primeros suponen una inversión de 1.700 y 700 millones de euros, respectivamente, y estarán en funcionamiento en 2026-2027 y 2026. El tercero es el conjunto de parques eólicos que suman 800MW y una inversión del entorno de 1.000 millones para estar en marcha en 2025. Son proyectos de transición energética sostenibles financieramente, en los que buscamos oportunidades laborales a los empleados afectados por actividades que cesan apoyándoles con formación, desarrollando económicamente la zona con nuevas actividades económicas sostenibles de futuro.

Endesa mantiene la salida total del carbón en España en 2027, con el fin de operación de Alcudia que se mantiene por razones de seguridad de suministro, y tras lograr el cierre de su mayor central de carbón (As Pontes) este año. La plena descarbonización de la empresa se reconfirma para 2040, cuando habrá abandonado el negocio de gas en su conjunto. Todo ello con el objetivo de transitar por la meta del Acuerdo de París de 1,5ºC de incremento de temperatura respecto a la era preindustrial.

José Bogas, consejero delegado de Endesa, ha señalado a los inversores durante la presentación del plan: “La nueva estrategia más selectiva en cuanto al destino de las inversiones optimiza nuestro modelo de empresa verticalmente integrada, al tiempo que mantiene la flexibilidad que permita capturar oportunidades de futuro. Redes y Renovables, ejes clave de la transición energética, son esenciales para que Europa aumente su independencia energética, la seguridad de suministro y logre una energía asequible. Un sólido flujo de caja es lo que sustenta el cumplimiento de las exigencias de la transición al tiempo que cimienta la solidez financiera. Todo ello con el objetivo, también, de ofrecer una política de dividendo atractiva y sostenible”.

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