FISCALIDAD

¿Tiene recorrido el Impuesto sobre el Patrimonio?

Madrid pre­tende re­cu­pe­rarlo y otras re­giones po­pu­lares dejan por ahora en el aire su po­sible su­pre­sión

Patrimonios
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Forzadas por el in­tento del Estado de asumir su re­cau­da­ción, pese a que es com­pe­tencia de las co­mu­ni­da­des, va­rias au­to­no­mías han cam­biado el paso con res­pecto a la nor­ma­tiva de este con­tro­ver­tido gra­vamen fis­cal. El limbo legal puede ser su bu­cle. Y en el caso de al­gunos im­pues­tos, todo puede ser vá­li­doa­como ha ocu­rrido en al­gunas co­mu­ni­dades au­to­nó­micas tras las elec­ciones au­to­nó­micas de mayo pa­sadom con el Partido Popular go­ber­nado en casi to­das..

Comunidades gobernadas ahora por el PP (caso de Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Cantabria o La Rioja) ya adelantaron que suprimirían el pago del Impuesto de Patrimonio; La idea utilizar diversas bonificaciones y límites exentos debido a que el impuesto como tal no se puede quitar por parte de los gobiernos regionales; ya que es competencia estatal.

En el caso de Extremadura, otro ejemplo claro, la comunidad sigue la estela de Madrid y Andalucía a la hora de bonificar al 10% este gravamen «con el objetivo de atraer a la Comunidad Autónoma más talento con capacidad inversora».

Realidad dispar

Por su parte, en otras regiones del mismo signo político la realidad es dispar: Galicia ofrece una bonificación del 50% y en Murcia, por poner otro caso, se aprobó para este año un mínimo exento de 3.700.000 euros (a partir de esa cantidad se tributa en el impuesto a las grandes fortunas).

Esto solo es un ejemplo de cómo quedan este gravamen desde el punto de vista de la disparidad territorial en las distintas autonomías españolas. Y es que el aval del Constitucional al impuesto estatal sobre las grandes fortunas ha hecho que muchas comunidades se lo hayan pensado mejor y estén incluso replanteándose su actual esquema fiscal.

Y es que mientras la recaudación de Patrimonio está cedida a las comunidades autónomas, la del impuesto a las grandes fortunas va a parar a las arcas del Estado. Esto ha servido a algunas regiones, como la comunidad madrileña, para decidirse a recuperar el Impuesto sobre Patrimonio para que dicha región reciba ese dinero; mientras tanto se reducen otros impuestos a modo de compensación.

Una senda similar por la que ha optado Cantabria que por ahora retrasan la derogación de Patrimonio mientras se mantenga el impuesto a los ricos. Andalucía, por su parte, todavía está barajando su actuación, mientras el resto de autonomías gobernadas por el Partido Popular probablemente no supriman Patrimonio.

¿Y si se deja de bonificar el Impuesto sobre Patrimonio?

Si al final todas las comunidades autónomas optar por dejar de bonificar esta medida fiscal, la recaudación por el Impuesto a las Grandes Fortunas quedaría prácticamente en cero, a no ser que hubiera modificaciones.

Basta con fijarse en la recaudación del primer ejercicio de aplicación: el 85% de los contribuyentes del nuevo impuesto está en Madrid (10.302 contribuyentes), que han aportado el 95% de la recaudación del Impuesto de Solidaridad (555 millones); en Andalucía han tributado 865 personas un total de 29,7 millones; la recaudación en Galicia ascendió a 9,8 millones de euros; y en Cataluña 322 personas pagaron en conjunto dos millones de euros porque los tipos del Impuesto sobre Patrimonio en esa comunidad son inferiores a la tarifa estatal.

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