Podría añadir 4,3 mi­llones de ac­cesos del cre­ciente y com­pli­cado mer­cado bra­si­leño

Vivo/Telefónica negocia con la brasileña Oi la compra de su red de fibra

Telefónica Brasil su­pera las pre­vi­siones más op­ti­mistas de re­sul­tados y re­fuerza su li­de­razgo

Vivo, Telefónica en Brasil.
Vivo, Telefónica en Brasil.

El ejer­cicio del 2023 mar­cará un hito en la aven­tura ini­ciada hace un cuarto siglo por Telefónica en Brasil. Aunque solo fuera por los 38.600 mi­llones de Reales (unos 7.330 Millones de eu­ros) in­gre­sados entre enero y se­tiem­bre, un 9% más que en 2022, te­niendo además en cuenta que casi un 95% de sus 111,850 mi­llones de clientes están con­cen­trados en los ne­go­cios “core” de Vivo. Esta miér­co­les, ade­más, ha tras­cen­dido que Vivo as­pira a que­darse con la red de fibra OI, la atri­bu­lada ope­ra­dora his­tó­rica bra­si­leña.

Sin falsa modestia, el CEO de la filial de Telefónica, Christian Gebara, considera los resultados de Vivo como de “consolidación estratégica” y de “crecimiento sostenible” (ingresos y resultados), teniendo ahora como foco principal, todo lo relacionado con la operación 5G y la expansión de la red de fibra óptica, para la que prepara una ofensiva.

El balance del tercer trimestre superó las expectativas más optimistas de los analistas. Mas allá del volumen de ingresos, que crecieron un 7,5%, hasta los 13.112 millones de Reales (2.500 millones de euros), lo que más llamó la atención es su calidad. La operación móvil creció un 9,4%, hasta los 9.279 millones de Reales (1.760 millones de euros), con casi un 75% concentrada en el servicio postpago, que suma más de 60 millones de clientes. Con la modalidad del prepago pasa todo lo contrario: una pérdida de 5,8% en los ingresos, al límite de los 270 millones de euros.

La evolución del Ebitda fue igual de positiva: creció un 11,7% en el trimestre, hasta los 5.270 millones de Reales (unos 1.000 millones de euros), con un margen del 42,2% sobre los ingresos netos, lo que representa una progresión de 1,2 puntos. De hecho, nada de lo alcanzado por Vivo tiene pérdidas. Como el crecimiento de la operación fija FTTH (“Fiber to the home”), que recaudó un 15% más, 1.570 millones de reales (casi 300 millones de euros), y cuya cobertura ya alcanza a 25,1 millones de hogares, y que según Vivo, para final 2024 llegarán a 29 millones.

Apuesta a futuro

De hecho, más allá de los buenos resultados financieros en todo lo relacionado con el negocio 'core', lo que más subraya Vivo es su apuesta a futuro es la red de fibra, cuyo despliegue alcanza ya 439 ciudades, con 6 millones de hogares y empresas conectadas (un crecimiento anual del 14%). Lo mismo sucede con la operación 5G, que llegó a 127 ciudades, empezando por las grandes metrópolis como Sao Paulo. Buena prueba de lo rápido que podrá avanzar el servicio, son las ventas de smartphones 5G, que en las tiendas de Vivo ya representan un 82% del total.

El optimismo que se respira en Vivo también beneficia a los accionistas, que se repartirán como dividendo 2.900 millones de Reales. O sea, unos 544 millones de euros: 320 millones por cuenta de los intereses sobre el capital quedarán en manos de Telefónica, con un 75% del capital; 157 millones serán distribuidos como dividendo para el resto de accionistas; y otros 58 millones destinados a la política de desarrollada por Telefónica Brasil de recompra de acciones. Según los expertos, la tasa de remuneración de los accionistas (“yield”), será de un 6,6% anual.

En todo caso, lo que se respira en Brasil, en el sector, es un clima de optimismo, subrayado por la mismísima asociación patronal Conexis Brasil Digital (CBD) ,controlada por las grandes operadoras y que tiene al frente al CEO de Vivo. Sus datos son claros al respecto. En 2022, el volumen de inversión superó el equivalente a 7.000 millones de euros, y pese a haber caído un 8,6% en el primer semestre, aún se situó en torno a los 3.000 millones. Cabe recordar que el conjunto de servicios del sector en Brasil suma unos 337 millones de accesos.

Al margen del desarrollo del servicio 5G y de la red de fibra óptica, donde el volumen de inversión previsto avanzará a partir a ahora al ritmo marcado por el mercado, aunque teniendo también en cuenta las metas de cobertura fijadas por la reguladora Anatel para 2025 y 2026. Conexis vislumbra seguramente factores de incertidumbre, que están claramente al orden del día, pero evitando hablar de ellos.

Cesión de la rfed de fibra

El el sector brasileño de las telecos, lo más urgente e importante sigue siendo el futuro de Oi, que tras haber tenido que ceder su operación móvil a la competencia (repartida entre los tres operadores más grandes,Tim, Vivo, Claro), sigue sin tener claro su futuro, encontrándose de nuevo inmersa en un segundo proceso de rescate judicial, y que no pinta nada bien. Nadie descarta en absoluto el riesgo de que la que fue en su día la mayor operadora brasileña, acabe siendo colocada en venta, y en tal caso, a precio de saldo.

Prueba de sus agobios financieros, se asegura en Brasil que Oi estaría dispuesta a ceder a Vivo su s redes de fibra, con 4,3 millones de clientes. Christian Gebara ya confirmó las negociaciones. La operación cuenta con la asesoría de City Group y también de BTG Pactual, que es uno de los controladores de la operadora de redes neutrales V.Tal que gestiona la red de fibra de Oi. Christian Gebara subraya que sería la primera adquisición del género de Vivo, que hasta solo apostó en el desarrollo autónomo de su red de fibra (25,1 millones d HP’s) a través FiBrasil.

También está por saber lo que pasará con Tim, cuyo dueño Telecom Italia está a punto de cambiar de manos; Solo falta saber hasta qué punto el accionista de control Vivendi, cuyo accionista principal es Vicente Bolloré, estará dispuesto a ceder al fondo KKR su participación del 23,75%, a un precio muy inferior al que lleva tiempo reclamando. Una operación que podrá condicionar el futuro de TIM y afectar, por lo tanto, al equilibrio actual del sector en Brasil.

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