Sube a 38.000 euros la renta má­xima para aco­gerse al plan de res­cate hi­po­te­cario

Pedro Sánchez endulza su investidura con un nuevo 'regalo' en las ayudas para hipotecas

El me­ca­nismo está in­serto en el Código de Buenas Prácticas y fue apro­bado hace ahora un año

Pedro Sánchez.
Pedro Sánchez.

Hacer de la ne­ce­si­dad, vir­tud. De eso se trata. Y como su imagen anda algo más que de­te­rio­rada, el fu­turo pre­si­dente (por ter­cera vez) del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ape­lado a la sen­si­bi­lidad del bol­sillo del ciu­da­dano medio tras la apa­rente mer­can­ti­li­za­ción de la so­be­ranía na­cional que aco­metió para man­te­nerse en el po­der. El can­di­dato, hasta este jue­ves, a la Moncloa no ha tar­dado en abrir la caja de las pro­mesas para re­cu­perar algo de cre­di­bi­li­dad.

Durante su discurso de investidura, el presidente de Gobierno ha anunciado una medida de alivio para uno de los colectivos que más está sufriendo la actual coyuntura económica: los hipotecados, que verán aumentado a 38.000 euros anuales el límite máximo de renta para acogerse a las ayudas para pagar el préstamo.

Hasta ahora, el umbral para poder recurrir al plan de rescate hipotecario, aprobado en noviembre de 2022 en el marco del Código de Buenas Prácticas Bancarias, era de 30.000 euros. En el momento de su aprobación, los cálculos del Ejecutivo situaban el número de familias que podrían beneficiarse en alrededor de medio milllón, pero según los registros del Banco de España (BCE) las solicitudes recibidas por las entidades no llegan a las 45.000.

Con el aumento del tope de renta, es previsible que muchos más hogares puedan acceder, lo que supondrá un importante desahogo para una fracción considerable del colectivo de usuarios de préstamos por vivienda. En los últimos meses, la brutal espiral inflacionaria en que está inmersa Europa ha obligado al Banco Central Europeo (BCE) a incrementar periódicamente los tipos de interés, lo que repercute directamente en las hipotecas a tipo variable, cuyas cuotas han aumentado.

Un rescate hipotecario para muy pocos

Ya en el momento de su entrada en vigor, las medidas del Código de Buenas Prácticas obedecían al difícil momento del euribor, cuya senda alcista, combinada con el encarecimiento de la cesta de la compra, hacía insostenible la situación de muchos prestatarios.

Habida cuenta del ínfimo porcentaje de éstos que hasta ahora han conseguido no ya recibir las ayudas, sino tan solo solicitarlas (algo más de 40.000 frente a los 550.000 previstos) el incremento de la renta máxima requerida responde a un intento de 'engrasar' una medida que hasta la fecha se ha demostrado ineficaz. Y el principal motivo de esto son unos filtros demasiado estrictos.

Para beneficiarse, el aspirante tiene que acreditar que el inmueble hipotecado es utilizado como vivienda habitual por el titular de la hipoteca, que el precio de la vivienda no era superior a 300.000 euros en el momento de la adquisición y que el importe de las cuotas se lleva más del 50% de los ingresos de la unidad familiar. Está por ver si la flexibilización del plan de rescate alcanza también a esta colección de requisitos.

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