Las em­presas ase­gu­ra­doras re­plan­tean sus es­tra­te­gias con vistas a 2030

Mapfre destaca en Bolsa en un sector con grandes desafíos

Los ana­listas creen que hay mu­chos ar­gu­mentos para se­guir apos­tando por la in­dus­tria

Inversión y seguros.
Inversión y seguros.

La úl­tima dé­cada ha su­puesto un enorme desafío para el sector ase­gu­ra­dor. Ha ex­pe­ri­men­tado un in­tenso pro­ceso de trans­for­ma­ción para adap­tarse a un mundo cada vez más di­gi­ta­li­zado. La in­dus­tria se ha en­fren­tado a retos tan com­pli­cados como los plan­teados por la covid con in­te­rrup­ciones sin pre­ce­dentes en su ac­ti­vidad y de­mos­trando su papel esen­cial en la so­ciedad y su com­pro­miso con los clientes en una época de pro­funda cri­sis. Todo ello ha te­nido su re­per­cu­sión en el mer­cado.

Entre las empresas europeas del sector preferidas por los analistas bursátiles se sitúan Allianz, Munich Re o Mapfre. Esta última está protagonizando uno de los mayores rebotes del mercado con una revalorización del 5% en las últimas semanas que ha elevado su rentabilidad anual en Bolsa por encima del 12%. Su dividendo estable ofrece una retribución cerca al 8%.

De consolidar posiciones sobre los 2,03 euros por acción, señalan los expertos técnicos, se abriría para el valor una nueva e importante fase alcista de entre un 10 % y un 20 % adicional a corto y medio plazo.

Panorama sectorial

La solidez demostrada en tiempos adversos le ha valido al sector la confianza de los operadores, convirtiéndose en unos de los más sólidos en los mercados financieros. Sin embargo, pese a superar esta etapa con una notable resiliencia algunos actores del mercado están replanteando sus estrategias a medio y largo plazo para hacer frente a los nuevos retos del mercado.

Entre los más destacados se encuentra el actual ciclo de endurecimiento monetario global, cuyas previsiones apuntan a que se prolongará en el tiempo para apaciguar las fuertes presiones inflacionistas derivadas de los acontecimientos geopolíticos y el encarecimiento de la energía.

En principio, la subida de los tipos de interés hasta niveles que no se veían desde principios de siglo deberían ser un aliado para el sector financiero en general y para el sector asegurador en particular. Ambos lograrán mayores rendimientos de sus inversiones. Sin embargo, mientras los bancos lideran las ganancias en las bolsas europeas en 2023, el sector asegurador se está quedando un tanto rezagado.

Alta rentabilidad ante escenarios favorables

Las aseguradoras pueden invertir ahora sus balances en títulos de renta fija con remuneraciones más altas, lo que amplía los márgenes para absorber la siniestralidad y para generar beneficios para los accionistas. Además, pueden alcanzar sus objetivos de rentabilidad con bonos de alta calidad, sin verse empujados a cargar sus balances de activos ilíquidos o de mayor riesgo, como los inmuebles.

Sin embargo, esto tiene una segunda derivada. Los altos precios del dinero dificultan la obtención del crédito y amenazan el consumo, elemento clave para contener la inflación, y eso supone un serio obstáculo para su negocio. Teniendo en cuenta también que, cuando se inicie la progresiva normalización de los tipos, todas estas ventajas actuales de inversión irán mermando.

La industria tendrá que hacer frente, además, a otros importantes desafíos en los próximos años para mantener la confianza. Entre ellas destacan la capacidad de adaptación a unos clientes que cada vez buscan más servicios personalizados, un proceso de digitalización que no deja de evolucionar, y a los mayores requerimientos de sostenibilidad y medioambientales.

Con todo, los analistas insisten en que han argumentos de sobra a favor para seguir confiando en el sector. Las primas se han duplicado de media en los últimos seis años ante la mayor frecuencia y devastación de las catástrofes naturales.

La rentabilidad por dividendo es su principal atractivo

A ello se suma una más estricta regulación desde la crisis financiera que ha permitido mejorar de forma notable su solvencia, obteniendo un amplio margen para absorber pérdidas potenciales en el caso de escenarios adversos o mejorar su rentabilidad en caso contrario. Uno de sus principales pilares es la alta rentabilidad por dividendo del sector por encima del 6 % de media.

En este sentido, los servicios de estudios de algunas casas de análisis coinciden en apuntar en la capacidad de la industria de mantener un crecimiento de los beneficios a un ritmo de dos dígitos en 2024, con una valoración muy atractiva frente al resto del sector financiero que se enfrenta a un elevado riesgo por el aumento de la morosidad.

Entre las empresas europeas del sector preferidas por los analistas se sitúan Allianz, Munich Re o Mapfre. Esta última está protagonizando uno de los mayores rebotes del mercado con una revalorización del 5 % en las últimas semanas que ha elevado su rentabilidad anual en Bolsa por encima del 12%.

El grupo asegurador sigue siendo un referente por su capacidad de respaldar a sus clientes. Solo en los dos últimos meses, la compañía ha sufrido un impacto económico de 35 millones de euros por los cuatro episodios más extremos del período marcado por las intensas tormentas, poniendo de manifiesto su importante labor social.

Todo ello ha permitido a las acciones de Mapfre romper en estos días su principal barrera técnica. De consolidar posiciones sobre los 2,03 euros por acción, señalan los expertos técnicos, se abriría para el valor una nueva e importante fase alcista de entre un 10 % y un 20 % adicional a corto y medio plazo.

Artículos relacionados