Monitor de Latinoamérica

El con­texto en el ám­bito co­mer­cial con­trasta con el avance en el plano in­versor

Las exportaciones españolas a Latinoamérica, ‘estancadas’ desde 2015

China sigue ga­nando te­rreno a Europa y a España en in­ter­cam­bios con el área

Inversión española en Latinoamerica.
Inversión española en Latinoamerica.

Ls in­ver­siones es­pañolas en Latinoamérica man­tienen su pro­gre­sión en la ma­yoría de los mer­ca­dos, pero el co­mer­cio, sufre una fuerte pausa desde 2015. La nota téc­nica ‘Oportunidades en las re­la­ciones eco­nó­micas entre España y América Latina’, pu­bli­cada por Club de Exportadores e Inversores Españoles, y ela­bo­rada por Juan Francisco Mejía, CEO de WOKI Consulting, re­salta que la pre­sencia co­mer­cial es­pañola en Latam está es­tan­cada. China, en cam­bio, sigue co­miendo te­rreno a Europa en el área.

La posición relativa de Latam respecto al volumen de las exportaciones españolas ha disminuido en relación con 2015 y pasó de representar casi el 6% del total a situarse en el 4,7% en 2022, año en el que las ventas de bienes a la región totalizaron 18.471 millones de euros, un 2,2% inferiores a las registradas en 2015, mientras que la exportación total española creció el 26,7%.

Esta evolución sugiere que Europa y España “han perdido espacio en los niveles de comercio frente a otras regiones, especialmente China”, según la nota, que indica que el gigante oriental ha desplazado a Europa del segundo lugar como socio comercial que ocupaba tras EEUU en países clave como Brasil, Argentina, Perú y Chile (todas las grandes economías menos México y Colombia) y que se mantiene como tercer socio comercial en los restantes.

La Secretaría de Estado de Comercio española viene a corroborar, asimismo, en su balance ‘Relaciones bilaterales España-Latam 2022’, este relativo estancamiento en los últimos años. Según sus datos el peso relativo de las exportaciones fue del 4,4% en 2020 (año de la pandemia) y del 4,7% en 2021, año en el que la venta de bienes a Latam ascendió a 14.933 millones de euros (+26,4% más que en 2020), pero sin recuperar el ‘peso’ existente en 2015.

Necesidad de impulso

En 2021 el peso relativo de las exportaciones e importaciones españolas a y desde Latam fue inferior al peso relativo de exportaciones (5,3%) e importaciones (5,6%) de España con EEUU y Canadá y muy por debajo del comercio con la UE, región en la que siguen concentrados la mayor parte de los intercambios: 61,8% de las exportaciones y 49,6% de las importaciones. Ese 2021, el comercio bilateral de bienes entre España y Latam (entendido como la suma de exportaciones e importaciones) creció un 27,7% respecto a 2020, pasando de 25.550 millones de euros a 32.618 millones. Y alcanzando el nivel de intercambios de 2019, es decir el nivel anterior a la pandemia.

La misma fuente oficial lamenta que, el plano bilateral, la apertura comercial de Latam es menor de lo que cabría esperar por sus características y por la relación histórica de España con la región, lo que atribuye a que a los acuerdos económicos en vigor no se han sumado las necesarias reformas estructurales ni la reducción de barreras no arancelarias para un mayor aprovechamiento de las preferencias comerciales. Y también detecta “cierta inestabilidad del comercio bilateral España-Latam”, al mismo tiempo que hace notar la existencia de grandes diferencias entre los países en el comercio con España, debido al distinto tamaño de las economías y grado de apertura al comercio.

En un primer grupo de mayor superficie de contacto comercial se encuentran las dos principales economías de Latam, México, tradicionalmente primer socio comercial español en la región, y un Brasil que, en 2013 llegó a superar por primera vez a México como principal destino de las ventas exteriores españolas. No obstante, “las cifras de comercio entre España y Brasil siguen siendo reducidas, considerando tamaño e importancia de ambas economías”.

Un segundo grupo está compuesto por economías de tamaño intermedio: Chile, Colombia, Argentina, Perú, Cuba, Dominicana o Ecuador, con las que España mantiene importantes relaciones comerciales y del que en los últimos años se descolgó Venezuela. Y se identifica un tercer grupo, integrado por Panamá, Guatemala, Costa Rica, Uruguay, Paraguay, El Salvador, Honduras, Venezuela y Bolivia, mercados con los que, si bien el comercio no es significativo, son interesantes para España por sus oportunidades.

Primer inversor europeo

Sin embargo, y pese a los desafíos que viene presentando la región en los últimos años, la inversión no ha seguido la misma pauta que el comercio. España se mantiene como segundo inversor mundial en la región y como primer inversor europeo, por delante de Alemania y Francia, lo que no es extraño ya que Latam ha sido tradicionalmente prioridad para las empresas españolas. El stock de IED español en Latam se sitúa en torno a un 29% del total inversor en el exterior, unos 133.072 millones de euros, con México, Brasil, Argentina, Chile, Colombia y Perú como principales mercados.

Según la nota de Club de Exportadores, y pese a un cierto ralentí de la inversión española en algunos países y en algunos segmentos concretos de la actividad, motivado en los últimos años por múltiples causas (grave situación económica; incremento de políticas nacionalistas o populistas en algunos sectores económicos o inestabilidad política e inseguridad jurídica, la IED española se mantiene al alza en la región.

Y en ello tienen mucho que ver los minerales estratégicos para la transición energética (litio, cobre…); el potencial de producción del área en renovables y el sector alimentario, que abren grandes ventanas de oportunidad para la inversión junto a los sectores de infraestructuras, servicios, digital/tecnológico y turismo.

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