La co­yun­tura pone en riesgo el cre­ci­miento de un ne­gocio que pa­recía im­pa­rable

El ‘build to rent’ paga los platos rotos de la incertidumbre inmobiliaria

La in­ver­sión en este seg­mento cae cerca del 40% en lo que va de 2023

Alquiler
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El ne­gocio del ‘build to rent’ (construir para al­qui­lar) del sector in­mo­bi­liario es­pañol emite señales preo­cu­pan­tes. Sigue siendo el gran apor­tador del seg­mento del ne­gocio deL al­quiler en España, pero en tér­minos de in­ver­sión está per­diendo fuelle en 2023 a ni­veles que se si­túan entre un 30% y un 40% por de­bajo de los del año pa­sado. La gran pre­gunta es si se­guirá la caída en los pró­ximos tri­mes­tres.

“El escenario es preocupante. La investidura de Pedro Sánchez supone que durante la próxima legislatura el Gobierno va a ahondar en las políticas intervencionistas en materia de vivienda, que se va a convertir en uno de los caballos de batalla del nuevo Ejecutivo. La incertidumbre legal y jurídica será aún más fuerte para 2024, cuando los vientos de cara para al sector van a ser aún más fuertes”, señalan desde una gran inmobiliaria nacional.

Los expertos están de acuerdo en que vienen tiempos difíciles para el segmento del ‘build to rent’. Los que podríamos denominar como indicadores adelantados tales como las compras de suelo nuevo para nuevas viviendas de alquiler o las cifras de inversión son elocuentes. La caída de ambos parámetros demuestra que un segmento llamado a liderar el sector inmobiliario español ahora se ha llenado de dudas.

¿Quiere esto decir que la actividad está bajo mínimos? No, en absoluto, porque fondos y promotoras están activando los proyectos con los que se habían comprometido en trimestres anteriores. Pero la otra cara de la moneda es que el sector ha parado el carro porque ya no las tiene todas consigo en términos de rentabilidad: las imposiciones de la Ley de Vivienda y el frenazo económico están pesando mucho.

“En conjunto, el mercado inmobiliario ha aguantado sorprendentemente bien en 2023 en términos de precios (todavía suben un 0,8% anual gracias al impulso de la obra nueva, según los registradores), alquileres y compraventas. Pero resulta evidente que el gran frenazo será en 2024, porque el nivel de ahorro generado por las familias por la pandemia empieza a menguar y el escenario macro es más complicado”, señalan en una gran consultora.

Escasez de suelo

El primer efecto de este conjunto de factores, a los que se suma la escasez de suelo a precio asequible es que muchas promotoras se están viendo obligadas a revisar sus planes y reconvertir el ‘build to rent’ en ‘build to sell’. Es decir, que donde dije alquiler, digo compraventa. No ayuda tampoco un escenario de tipos muy altos durante bastantes meses todavía, que tensa las rentabilidades exigidas al ‘build to rent’.

“El BCE ya ha advertido que habrá que esperar mucho todavía para ver recortes de los tipos de interés, mientras que la Reserva Federal acaba de meter el miedo en el cuerpo al personal advirtiendo de que quizá se ha quedado corta en el proceso de rebaja del precio del dinero en Estados Unidos. El escenario no es el más propicio para lanzar nuevos desarrollos de ‘build to rent”, señala un analista del sector.

Con estas cartas sobre la mesa, todo hace indicar que viene un final de año y quizá todo un primer semestre de 2024 de horas bajas para un segmento que sigue alimentándose de la inercia de 2022 y el arranque de este año pero al que le falta savia nueva. Ni el Gobierno, ni los tipos altos ni la coyuntura macro hacen prever días de gloria para un negocio al que se le acumulan los interrogantes.

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