Los re­sul­tados tri­mes­trales no han des­pe­jado las prin­ci­pales in­cóg­nitas

El repliegue de Invesco acentúa las dudas sobre Línea Directa en Bolsa

La ase­gu­ra­dora no reac­ciona en el parqué des­pués de una caída anual del 20%

Linea Directa.
Linea Directa.

Línea Directa Aseguradora (LDA) no sale de la de­pre­sión en Bolsa, donde este año acu­mula pér­didas del 20% que casi se du­plican si se toma como re­fe­rencia el precio de su debut en el parqué en abril de 2021. ¿Dejó Bankinter un dardo en­ve­ne­nado a los in­ver­so­resmás in­cau­tos?

Las fuertes ventas de unos de sus inversores institucionales de referencia, la gestora estadounidense Invesco, no hacen sino acentuar las dudas del mercado sobre el futuro bursátil a corto y medio plazo de un valor bajo los focos.

El gigante inversor ha reducido su participación en LDA hasta el 1,29%, muy lejos del paquete superior al 3% que llegó a amasar a lo largo de este año. Invesco ha sido un accionista muy fiel desde su entrada en el capital de la aseguradora, por lo que sus ventas tras la presentación de los resultados del grupo son especialmente llamativas. Ahora toca esperar para verificar si se trata de una 'operación salida' en toda regla.

"Estamos viendo como la acción se ha estancado en las últimas semanas en una banda muy estrecha entre los 0,81 y los 0,86 euros. Algunos inversores pueden estar tentados a reducir posiciones a la vista de que LDA no tiene fuerza para rebotar. La realidad es que la cotización sigue cerca, muy cerca, de los mínimos del año e históricos del pasado mes de junio", señalan en uno de los grandes broker españoles.

Las cuentas del tercer trimestre presentadas en la última semana de octubre no han despejado las incógnitas. El grupo sufrió unas pérdidas de 14,7 millones de euros, aunque sólo entre julio y septiembre se apuntó ganancias de 0,9 millones. Sin embargo, la compañía sigue sufriendo el impacto del aumento de la inflación en sus costes de prestación. El grupo ha puesto en marcha medidas para paliar este efecto.

En cualquier caso, el grupo no quiso mojarse en la presentación de resultados sobre si está en condiciones de dejar atrás las pérdidas cuando acabe el año. Por lo tanto, persisten las incertidumbres a pesar de la mejora de los márgenes en el tercer trimestre. "El problema es que el ritmo de mejora aún no es suficiente", señala un analista del sector que, en cualquier caso, cree que lo peor puede haber pasado ya.

Con la acción instalada ligeramente por encima de los 0,8 euros, los bolsistas creen que, de momento, no hay catalizadores para promover un rebote significativo del valor, en el que -al margen de Invesco- el resto de los accionistas mantiene posiciones. Cartival cuenta con el 19% del capital, Bankinter con un 17,4%, Fernando Masaveu tiene un 5,28% y Norbel Inversiones -la familia López Belmonte- un 5%.

Accionariado diversificado

Además, las gestoras Lazard y Fidelity un 3,19% y un 1,2% respectivamente. Un accionariado diversificado y de máxima calidad que sigue esperando buenas noticias de una compañía a la que los analistas siguen teniendo en el congelador bursátil. Aunque la acción pierde un 20% en 2023, tres cuartas partes de las firmas que cubren LDA aconsejan mantener y el resto se decanta por vender. De las recomendaciones de compra no hay noticias todavía.

En el otro lado de la balanza, la buena noticia es que la compañía se ha liberado de los inversores bajistas, que ya no cuentan con posiciones cortas relevantes en el valor. A lo largo de 2023, grandes fondos de cobertura como Marshall Wace o Citadel Advisors habían comunicado paquetes superiores al 0,5% del capital. La reducción de estas posiciones significa que no creen que la caída de LDA pueda ir más allá.

Artículos relacionados