Audax se des­marca de las caídas este año, pero venía de muy abajo

Solaria y Acciona Energía sufren en Bolsa pendientes de la mejora de su rentabilidad

El sector de re­no­va­bles de­bería ana­lizar fór­mulas para ser más ren­table y atrac­tivo

Acciona Renovables
Acciona Renovables

A prin­ci­pios de año todo ju­gaba a favor de las ener­gías al­ter­na­ti­vas. Una de­manda que hasta hace bien poco se mos­traba in­sa­cia­ble, un in­tenso deseo so­cial y po­lí­tico por la sos­te­ni­bi­lidad del pla­neta, una pro­duc­ción en ci­fras ré­cord, nu­me­rosos in­cen­tivos fis­cales y las altas ba­rreras de en­trada de­ri­vado del exi­gente nivel de in­no­va­ción re­que­ridos ha­cían de las em­presas de re­no­va­bles una de las op­ciones más atrac­tivas en los mer­cados fi­nan­cie­ros.

Sin embargo, las cuentas no engañan y las tornas han cambiado radicalmente conforme se acerca el final del ejercicio.

El atractivo del sector, destacan los analistas de DWS, no se está viendo reflejado en la actualidad en sus resultados. Y eso está pasando a ambos lados del Atlántico. Las empresas relacionadas con las energías alternativas han estado de forma regular entre los valores atípicos más negativos del mercado en los últimos meses debido a las dudas sobre los beneficios durante este tiempo.

Los problemas de la cadena de suministro, la subida de las materias primas y el aumento de los costes de los intereses han sido los principales factores que explican las dudas generadas sobre las proyecciones de beneficios.

Aunque en general todos los sectores económicos están afrontando estos mismos problemas, lo cierto es que las energías renovables se han visto especialmente afectadas, apuntan desde la firma de inversión DWS. En relación con el mercado en general, han tenido un rendimiento decepcionante desde principios de 2021. Y desde principios de este año, sus problemas han empeorado.

Los problemas de las renovables vienen de lejos

Uno de los grandes problemas sería el alto nivel de intensidad de capital del sector. Aunque este argumento pierde peso si se tiene en cuenta el muy sólido desempeño del sector petrolero, en una situación análoga. En este sentido, estos expertos creen que hay otros factores más relevantes.

Pese a la creciente preocupación por el clima y el medio ambiente, muchas empresas del sector energético han estado invirtiendo en energías renovables para mejorar su huella de carbono y proporcionar más energía limpia a sus clientes. En los últimos años, la energía eólica y solar se han vuelto cada vez más competitivas con las fuentes de energía tradicionales, como el carbón y el gas natural.

Eso había convertía a la renovables en una inversión atractiva para las empresas que buscaban reducir su dependencia de los combustibles fósiles. Pero, por desgracia, eso no significa que todo sea todo lo reconfortante que podrían desear y esperar los inversores. Las energías renovables siguen siendo, a día de hoy, poco eficientes y poco rentables.

Otro aspecto importante es que su producción es mucho más impredecible que las formas tradicionales de energía debido a una mayor dependencia de las condiciones climáticas y naturales. Esto dificulta que las empresas diversifiquen su mix energético manteniendo su rentabilidad actual. No solo los operadores de energía solar y eólica, sino también sus fabricantes están luchando por mantener los márgenes de beneficio.

Algo que está pasando factura en sus cotizaciones. En España, la peor parte se la ha estado llevando tanto Acciona Energía como Soltec con desplomes del orden del 30 % mientras que Solaría y Grenergy sufren ajustes cercanos al 15 %. La gran excepción sería Audax con una revalorización del 50 % en el ejercicio, pero lo cierto es que venía de rondar mínimos en 2022.

Deben mejorar su rentabilidad

No parece estar ocurriendo lo mismo con el sector del petróleo y el gas. De hecho, los datos ponen de manifiesto que la brecha de rendimiento entre estos sectores se ha ido ampliando en los últimos años debido sobre todo a la recuperación de los precios del crudo con la guerra de Ucrania y las sanciones a Rusia. Una brecha que se ha asentado y se ha ampliado con la subida sistemáticas de los tipos de interés desde mediados del año pasado.

Esto ha tenido una intensa relación causa efecto sobre las cuentas de las empresas de renovables. El sector de las energías alternativas, relativamente joven todavía, se enfrenta a niveles de endeudamiento significativamente más altos que el sector convencional.

De este modo, la relación promedio entre la deuda financiera neta y el beneficio operativo antes de depreciación y amortización para el sector alternativo es de 4,1 en los últimos diez años, mientras que la relación para el sector tradicional de petróleo y gas es de solo 1,6. En consecuencia, la subida de los tipos de interés está pesando mucho más en el sector renovables que en el sector energético tradicional.

Dada la importancia social y ambiental de las energías alternativas, los obstáculos que afronta el sector ciertamente no son una fuente de “Schadenfreude” (el placer en la desgracia de los demás) para nadie. En cualquier caso, recuerdan estos analistas, el sector debería hacer autocrítica y realizar un análisis más preciso sobre las razones por las que actualmente se gana tan poco dinero en un sector que es vital para el futuro del mundo y, en teoría, muy atractivo.

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