OPINIÓN

El aumento del empleo en EEUU, como en España, aleja la amenaza de la recesión

La eco­nomía real se re­bela frente a la eco­nomía fi­nan­ciera, sin ol­vi­darse de la po­lí­tica.

Oficina de empleo.
Oficina de empleo.

El nú­mero de nuevos em­pleos no agrí­colas en los EEUU al­canzó una cifra de 336.600 nuevos puestos de tra­bajo el pa­sado sep­tiem­bre, un mes nor­mal­mente ne­ga­tivo para el em­pleo, pero esta vez sep­tiembre re­gistra una cifra su­pe­rior a la media men­sual de 267.000 de los úl­timos doce me­ses. Empleo: un buen in­di­cador de la salud de la eco­nomía real de los EEUU, re­for­zada por unas alzas sa­la­riales muy con­te­ni­das, lo que con­tri­buye a alejar los pe­li­gros de la in­fla­ción.

La Reserva Federal mantendrá una rigurosa política monetaria, sin que eso signifique elevar el tipo de interés de referencia con sus consiguientes secuelas sobre el coste de las empresas para tomar préstamos.

En EEUU, pero también en España, el mes de septiembre no es el más propicio para el empleo. Sin embargo, en los dos países las cifras de septiembre serían un buen indicio de que la recesión no está a la vuelta de la esquina.

La actividad económica del sector empresarial español, a tenor del indicador PMI confirma su recuperación. En efecto, en septiembre el índice compuesto de gestores de compras (PMI) marca una cota del 50,1 puntos, frente a los 48,6 de agosto.

Lo más destacado de la economía de los EEUU los pasados días no ha sido otro que el del mercado de bonos. Fuertes oscilaciones en las cotizaciones con más ventas que compras con la consiguiente subida de los rendimientos y bajada del valor de los títulos de renta fija. El menor valor de los bonos incide directamente en las pérdidas de sus tenedores, desde bancos, fondos de pensiones o gestores de activos.

Ahora bien, al finalizar la semana y tener indicios de la mejora del empleo, la cotización de la renta fija se ha estabilizado a la vez que la renta variable mostraba una mayor tranquilidad. Estabilización en las bolsas de valores o ligeras subidas. Todo ello bajo la caída del precio del petróleo, por debajo de los 90$.

“La vigilancia que ejerce el mercado de bonos sobre la política económica”, en opinión de los economistas más conservadores, desmiente su pesimismo a raíz de las cifras de la economía real y la inflación. No se dan las circunstancias ni para una recesión ni para un endurecimiento de la política monetaria con nuevas subidas de los tipos de interés.

Sin embargo, más allá de la evolución de la economía real y financiera, las incertidumbres que suscitan las política-política, desde la desaparición del speaker de la Cámara de Representantes de los EEUU o de las derivas populistas, no solo en América sino en los países de la UE, podrían enturbiar las aguas de la actividad económica y propiciar una recesión.

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