La ne­go­cia­ción de BME cae un 19% en lo que va de año a pesar del alza del Ibex.

El desplome de la contratación de las 'utilities' pasa factura a la bolsa española

Los in­ver­sores re­bajan su apuesta por el sector en plena subida de tipos

Oficina de Iberdrola
Oficina de Iberdrola

Las ci­fras de ne­go­cia­ción de la bolsa es­pañola en los nueve pri­meros meses del año dejan un saldo más que preo­cu­pante. El vo­lumen de con­tra­ta­ción en ac­ciones de Bolsas y Mercados Españoles (BME) ha caído algo más de un 19% res­pecto al mismo pe­ríodo del año pa­sado. Ninguno de los grandes sec­tores co­ti­zados se ha li­brado del cas­tigo, pero es el de las 'utilities' co­ti­zadas donde más ha de­caído la ac­ti­vi­dad. Ningún otro sector salvo el ban­cario tiene tanto peso en el mer­cado na­cio­nal.

Cuando acabó el tercer trimestre de 2022, petroleras y eléctricas aportaron más de 72.000 millones de euros a la cifra total de contratación. En los mismos meses de 2023, su aportación ha caído hasta los 59.282 millones. Una rebaja de 13.000 millones de euros que demuestra hasta qué punto los inversores han ido relegando a las compañías del sector en sus carteras en un escenario ciertamente adverso.

La subida de los tipos de interés y el impacto de la guerra de Ucrania en el precio de la energía está pasando una dura factura al sector, que se está quedando fuera de la subida general del mercado español en lo que va de año. El índice sectorial Ibex 35 Energía pierde alrededor de un 5% en 2023, frente a la subida de en torno al 11% del selectivo de los mayores valores españoles, sostenido principalmente por Inditex y los bancos.

Estos últimos están cargando con el peso de la negociación este año. Frente a la caída de casi el 20% de la actividad en 2023, la contratación de la banca se ha reducido en torno a un 9% y se mantiene por encima de los 70.000 millones de euros. Gran parte de ese negocio está generado por las propias entidades, que compran títulos propios a manos llenas para luego amortizarlos y remunerar a sus accionistas.

Mientras, el sector energético está pasando por un momento muy delicado. Las renovables encabezan las caídas, y sólo Repsol, Enagás y Naturgy se salvan de las caídas en el Ibex, con ganancias en cualquier caso siempre muy inferiores a las del índice. El castigo está creciendo en este arranque de trimestre por el rally de las rentabilidades en el mercado de bonos, que pasan factura en un escenario de tipos incierto aún.

Otros sectores afectados

Pero la caída de la contratación en la bolsa española pasa también una dura factura a otros sectores con mucho menos peso. Un ejemplo claro es el sector inmobiliario, otro de los afectados por la subida de tipos y el temor a un recesión en la zona euro. Socimis y promotoras han movido conjuntamente en los nueve primeros meses del año algo más de 2.700 millones de euros, frente a los casi 4.000 millones del mismo período de 2022.

Mientras, otro sector importante como el de tecnología y telecomunicaciones ha perdido unos 7.000 millones de contratación en la comparación interanual. Todo ello a pesar de que sus dos grandes banderas suben en bolsa este año. Especialmente Telefónica, que ha recibido el desembarco de la saudí STC, que ha tomado el 9,9% del capital.

"Estamos viendo como los inversores participan este año mucho menos de la subida del Ibex 35. Es preocupante la caída del volumen porque indica que el dinero está buscando otras alternativas más rentables, como la renta fija (la negociada en BME sí sube con fuerza en lo que va de año) y porque se está cotizando la incertidumbre económica y, en clave local, la política", señala un veterano bolsista.

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