El ín­dice ban­cario re­tro­cede a ni­veles de fi­nales del pa­sado mes de sep­tiembre

Los inversores bursátiles hacen caja en los bancos antes de la avalancha de resultados

El re­pliegue de las ren­ta­bi­li­dades de la deuda y el im­puesto es­pe­cial, las grandes ex­cusas

Bancos.
Bancos.

Los in­ver­sores bur­sá­tiles están ha­ciendo caja en los bancos es­pañoles antes de la ava­lancha de re­sul­tados que desde este miér­coles y hasta el 31 de oc­tubre de­jará por el ca­mino los re­sul­tados del tercer tri­mestre de Banco Santander, Sabadell (este miér­coles los pre­sentan Santander), CaixaBank, Unicaja y BBVA. Unas buenas cuentas -como las de Bankinter la se­mana pa­sada, cuando me­joró sus be­ne­fi­cios casi un 60%- están más que des­con­ta­das, y es hora de tirar de pru­dencia por lo que pu­diera ve­nir.

“Lo que estamos viendo en las tres últimas sesiones es como los inversores deshacen posiciones ligeramente, sin grandes excesos. Se trata de soltar un poco de peso en banca por si hay alguna sorpresa negativa en los resultados de la banca europea y, en muchos casos, para recuperar liquidez y comprar más bajo si hay una oportunidad de mercado esta semana o la que viene”, señalan fuentes bursátiles.

De momento, esa ventana de oportunidad se está abriendo. El índice sectorial Ibex 35 Banks ha cedido alrededor de un 4% en tres sesiones y vuelve hasta los niveles más bajos desde finales del pasado mes de septiembre. Un ajuste de momento suave pero más que suficiente para que los bancos españoles recuperen cierto recorrido alcista a medio plazo. Sobre todo, si dentro de una semana el mercado hace una lectura positiva del conjunto de las cuentas trimestrales.

De momento, el mercado se carga de excusas para favorecer la corrección. Ayer, la excusa más importante vino desde el mercado de deuda. Las rentabilidades (inversas a los precios) de los bonos español y alemán se alejaron de la zona crítica del 4% y del 3% respectivamente después de un dato de PMI en la eurozona que superó las peores expectativas y que apuntala a la región en un escenario que apunta a la recesión económica.

Después del mayor retroceso desde noviembre de 2020, el PMI relanza las dudas sobre el resultado de la reunión del Banco Central Europeo (BCE) del próximo jueves. Está más que descontado que la institución parará la máquina de las subidas de los tipos de interés, pero está por ver cómo gestiona el mensaje de sus nuevos movimientos a medio plazo. El mercado empieza a sospechar que no habrá mensajes precisamente contundentes.

“Vivimos momentos de gran incertidumbre económica. Todo apunta a que hay temporada de tipos altos para rato, pero en este momento no hay verdades absolutas. La banca va a seguir viviendo de las ganancias que le reporta la subida de tipos, que va a impactar positivamente en sus cuentas al menos hasta la primera mitad de 2024. Ahora se está tomando un descanso en bolsa, pero lo normal es que lo siga haciendo mejor que la media del mercado”, aseguran en una gran gestora internacional.

Las firmas de bolsa internacionales también se están haciendo eco de que el acuerdo de gobierno entre Pedro Sánchez y Sumar recoge la extensión del impuesto especial a la banca. Un anuncio totalmente esperado y con un impacto mínimo en el mercado. Si el candidato socialista tuviera todos los apoyos necesarios para gobernar y da nuevos detalles sobre la tasa y su extensión en el tiempo, sería otro cantar.

“De momento toca esperar. La corrección de los últimos días en el sector es lógica y preventiva porque el sector venía de una subida de más del 20% en el año que era difícilmente sostenible teniendo en cuenta la dinámica bajista de un Ibex 35 que ha perdido el nivel de los 9.000 puntos y que ofrece signos de poca vitalidad. Lo lógico es que si la banca cede un poco más en los próximos días veamos tomas de posición significativas”, señala un veterano bolsista.

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