Monitor de Innovación

El mag­nate ha puesto a prueba la me­dida en Filipinas y Nueva Zelanda, donde ya está ope­ra­tiva

La última machada de Elon Musk: cobrar un dólar anual a las nuevas cuentas de X

El pago no será exi­gible a los usua­rios que ya tu­vieran un perfil en la red so­cial antes lla­mada Twitter

Elton Musk.
Elton Musk.

Elon Musk tiene ese 'algo' in­des­ci­frable que le hace carne de por­tada. Ya sea por sus lo­gros tec­no­ló­gi­cos, por las ex­cen­tri­ci­dades que le per­mite su in­con­men­su­rable for­tuna o las mu­chas po­lé­micas li­gadas a su per­sona, raro es el pe­ríodo en que está ale­jado del foco de la ac­tua­li­dad. Y desde que ad­quirió Twitter (ahora X) ha acen­tuado esta ten­den­cia: su úl­tima 'campanada' es la de­ci­sión de co­brar un dólar a los nuevos usua­rios de la pla­ta­forma.

El cobro solo se realiza a las cuentas de nueva creación; es decir, las que corresponden a usuarios que se suscriban una vez aprobada la política. De momento, ésta solo está activa en Filipinas y Nueva Zelanda, donde presumiblemente se ha introducido como 'piedra de toque' para evaluar la reacción del público, antes de lanzarla en mercados más importantes.

Según ha comunicado la red social, la medida va encaminada a limpiar la plataforma de 'spam' (publicidad invasiva) y aligerar la presencia de 'bots'.

Un 'bot', abreviatura de 'robot', es como se denomina en jerga informática a aquellos programas automatizados diseñados para realizar tareas repetitivas y que, en su vertiente maliciosa, pueden ser utilizados para asaltar sistemas, enviar 'malware', espiar, ocasionar interrupciones, sabotear webs o, como es habitual en la antigua Twitter, hinchar artificialmente las cifras de seguidores.

'Not a bot'

Según la compañía, la iniciativa, a la que se ha bautizado como 'Not a bot' (no un robot), no está pensada para sacar rédito económico, sino para que el pago simbólico de un dólar al año sirva como filtro de cuentas 'fantasma' que ocultan programas automatizados. Este método, señalan desde X, “ha demostrado ser la principal solución que funciona a escala” en este ámbito.

La plataforma no impedirá el registro de aquellos que se nieguen a pasar por caja, pero en esos casos sus funciones se verán dramáticamente restringidas: no podrán publicar ni apoyar el contenido ajeno mediante el botón 'me gusta': tan solo visualizar el contenido y seguir otras cuentas.

Musk ya adelantó esta medida hace un mes, durante una conversación retransmitida en vivo con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. El también CEO de Tesla y SpaceX afirmó que estaba considerando la posibilidad de exigir "una pequeña cantidad" por el uso de la red social, en respuesta a las reclamaciones de detener el antisemitismo que, según el dirigente hebreo, prolifera en la plataforma.

Artículos relacionados