Abordar y com­pletar la trans­for­ma­ción di­gital para au­mentar la pro­duc­ti­vidad

La OCDE ve en las crisis una oportunidad para acometer reformas estructurales

Cambios en el lado de la oferta, re­duc­ción de emi­siones de gases y mayor igualdad de gé­nero en el mer­cado la­boral

OCDE
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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ase­gura que las crisis que atra­viesan una serie de países cons­ti­tuyen un mo­mento idóneo para con­se­guir un mayor ren­di­miento de sus eco­no­mías y para aco­meter más re­formas es­truc­tu­ra­les.

El crecimiento débil que manifiestan una serie de estados supone un acicate para la adopción de una serie de reformas desde el lado de la oferta, al tiempo que el objetivo de descenso de las emisiones de gases obliga a una serie de medidas políticas. Además, la reducción de las desigualdades de género supondrá una suavización de las tensiones en el mercado laboral.

El organismo mundial considera que la inflación va a mantener el crecimiento de las economías por debajo de la tendencia de los últimos ejercicios al menos en los años 2023 y 2024, pero abre una via a la esperanza para una recuperación gradual el próximo año mientras el crecimiento de los precios se modere y los ingresos reales se fortalezcan.

La OCDE marca tres objetivos de reformas estructurales que se encuentran al alcance de los países. “El crecimiento potencial es débil y requiere reformas por el lado de la oferta; se necesitan medidas políticas integrales para poner las emisiones en una senda descendente y abordar la desigualdad de género puede ayudar a remediar la actual tensión del mercado laboral”.

“Las perspectivas de crecimiento del PIB mundial en 2023 y 2024 son mediocres y las perspectivas de crecimiento a mediano plazo siguen siendo débiles. Reavivar el crecimiento potencial y mejorar la calidad del crecimiento económico requerirá que los gobiernos emprendan ambiciosas reformas estructurales que impulsen la oferta”, señala el organismo plurinacional.

La OCDE anima a un mayor esfuerzo hacia la economía verde. A pesar de los ambiciosos objetivos marcados por los países, “es probable que las políticas actualmente vigentes sean insuficientes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero antes de 2030, lo que hace que alcanzar el objetivo de emisiones netas cero para mediados de siglo sea un desafío. Alcanzar la descarbonización para mediados de siglo requerirá cambios estructurales en toda la economía, en particular mediante una reasignación sustancial de trabajadores y capital de actividades intensivas en emisiones hacia actividades más ecológicas”.

Acometer la desigualdad de género reducirá tensión en el mercado laboral, según la OCDE. “Si bien se han logrado avances, la tasa de empleo de las mujeres aún está por debajo de la de los hombres, y las brechas salariales de género siguen siendo prominentes en muchos países de la OCDE.

Medrcado laboral

Las brechas de género en la participación en el mercado laboral a menudo pueden atribuirse a barreras o incentivos relacionados con la prestación de servicios de cuidado infantil y licencia parental, así como con el diseño de sistemas fiscales y de prestaciones. Abordar esas barreras no sólo puede impulsar la igualdad de género, sino también proporcionar un remedio a la actual escasez de mano de obra y a la escasez generalizada de mano de obra”.

El organismo mundial finaliza su reflexión con cuatro recetas para los distintos países. La primera es mejorar el diseño y la gestión de programas de apoyo durante periodos de crisis. La segunda, es eliminar los obstáculos para garantizar una asignación eficiente de trabajadores y capital. La tercera recomendación es garantizar un progreso más rápido hacia la descarbonización para alcanzar los objetivos de cambio climático. Y la cuarta, aprovechar al máximo la transformación digital como motor de crecimiento de la productividad

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