ANÁLISIS

Su idea era un pro­yecto sin eti­quetas y sin vin­cu­la­ciones con los ex­pre­si­dentes del PP y del Gobierno

El PP presiona a Feijóo para que incorpore a dirigentes vinculados a Rajoy y Aznar

Los po­pu­lares si­guen li­de­rando las en­cuestas pese a las fuertes crí­ticas de Sánchez

Núñez Feijóo, pte. del PP.
Núñez Feijóo, pte. del PP.

El anuncio de la in­cor­po­ra­ción de Íñigo de la Serna, ex­mi­nistro de Fomento del Gobierno de Mariano Rajoy, al equipo de Alberto Núñez Feijóo, es el pri­mero de una serie de in­cor­po­ra­ciones que se van a pro­ducir a lo largo de las pró­ximas se­manas a la di­rec­ción del PP. Supone un cambio drás­tico de lo que había su­ce­dido hasta ahora.

El mandato en la presidencia del PP era el de hacer un proyecto sin etiquetas y sin caras conocidas vinculadas con los dos expresidentes del Gobierno y del propio Partido Popular, José María Aznar y Mariano Rajoy.

Con De la Serna se inicia la incorporación de antiguos dirigentes del PP al nuevo equipo con un programa común. Es su mandato. Coordinar el programa que sirva de base y referencia a los candidatos populares de toda España, al margen de los proyectos específicos con el que cada uno de los candidatos viene presentándose ante sus electores de cara a las próximas elecciones.

También con la noticia de la designación de Íñigo, curiosamente hecha pública a través de un comunicado el pasado sábado, el PP trata de responder a su vez a las enormes críticas que se están realizando a la actual dirección también en materia de comunicación. Habrá más voces autorizadas que intervengan en nombre del partido.

Estos reproches procedían no solo desde el interior del partido, sino incluso desde los medios de comunicación más próximos al partido conservador. Las críticas cuentan con una triple justificación por parte de antiguos dirigentes del PP. Por una parte, por la que califican como debilidad del equipo de dirección con el que cuenta Núñez Feijóo.

Por otra, por la, al menos, aparente desidia con la que los dirigentes actuales y diputados populares responden a los ataques mucho mejor coordinados por parte del Gobierno y del Partido Socialista contra su dirigente. Finalmente, por la falta de una política de comunicación clara y consistente.

Antiguos dirigentes del Partido Popular comentaban con ocasión de la entrega a Abel Matutes del XIX Premio Otto de Habsburgo, cuya laudatio realizó el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, la urgencia de que Feijóo fortaleciera su equipo con personas de amplia experiencia si este quería tener opciones de cara a las próximas elecciones.

Además, estos mismos exdirigentes populares, resaltaban la ventaja que supondría incorporar a colaboradores de los expresidentes del Gobierno populares. Serviría de muestra de la unidad y cohesión que vive el Partido Popular frente a la situación de Pedro Sánchez del que se han distanciado más de una decena de exministros y dirigentes del PSOE. Sobre todo, por su política de pactos de gobierno y acuerdos parlamentarios con independentistas y separatistas y por las concesiones que les ha realizado para favorecer a los condenados e implicados en el 1-O.

En este mismo encuentro estos exdirigentes abogaron por que el partido tuviera un trabajo más coordinado de los diputados en sus circunscripciones de origen con los dirigentes locales, como ya hicieran durante los años en los que estuvo en la oposición José María Aznar.

En aquella época, según explicaron, la dirección del partido marcaba la línea concreta a seguir durante los fines de semana por sus diputados nacionales. Al regreso a la actividad parlamentaria se pasaba revista de cómo se habían llevado a cabo las actuaciones diseñadas por la dirección del partido, trabajo que consideran fue determinante para acabar con el ya debilitado gobierno de Felipe González por el caso Gal.

**Se mantienen los sondeos favorables al PP **

También en la dirección actual del partido se admite que la mejora de funcionamiento tanto de la estructura del partido como del grupo parlamentario de cara a conseguir ganar las próximas elecciones es posible y necesaria.

Consideran que las sucesivas crisis protagonizadas por el Gobierno de coalición a partir de las diferencias en muchas de las leyes sociales aprobadas o pendientes de aprobar, como la de la vivienda, la de reforma de la Seguridad Ciudadana o Ley mordaza, y la de bienestar animal, no favorecen ni al PSOE ni a Unidas Podemos. Lo reflejan los últimos sondeos.

A ello hay que sumar las reformas impulsadas por Pedro Sánchez, que han afectado a instituciones como el Tribunal Constitucional, la fallida modificación del sistema de elección del CGPJ o la derogación del delito de sedición y la reducción del de malversación provocaron que la última encuesta, publicada por El Mundo, dejara a los socialistas con menos del 25% (24,8%) de los votos. Frente al 28,25% conseguido en 2019.

Pese a una ligera recuperación del PSOE, con el 26,2 % de los votos emitidos y 99 diputados, según el último sondeo de ElectoPanel elaborado este domingo 8 de enero se confirmaría la victoria del PP si se celebraran en este momento las elecciones. Con un 31,9 % de los votos obtendría 135 diputados. Sumados a los 45 que obtendría VOX con un 14,9 % de los votos, el centro y la derecha podrían gobernar con una clara mayoría.

Mayoría más clara si se le añaden el escaño de Foro Asturias más los dos de la coalición Navarra Suma. Aunque tras las negociaciones para que se incorporen al PP los dos diputados expulsados del partido navarro parece más complicado que los conservadores cuenten en un futuro con el apoyo de los votos de Unión del Pueblo Navarro.

El partido liderado por Javier Esparza ha decidido este domingo romper la coalición de cara a las elecciones locales y autonómicas y se presentará solo a las mismas. Lo que suceda de cara a las elecciones generales es una incógnita. Los intentos de aproximación de UPN al PSOE navarro abren las puertas a un cambio en los habituales acuerdos hasta el día de ayer con el PP.

Pese a estas diferencias con UPN, que vienen a debilitar todavía más la frágil presencia del PP en el País Vasco y Navarra, los últimos pasos dados por Núñez Feijóo de cara a las próximas elecciones son alentadores para tratar de resolver la grave crisis democrática, institucional y constitucional española a la que nos ha llevado el gobierno de Pedro Sánchez.

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