CaixaBank y Banco Sabadell des­puntan en Bolsa con la subida del eu­ríbor

La banca deambula entre la mejora de los márgenes y el aumento de la mora

Santander es la en­tidad con más po­ten­cial al­cista tras los re­cientes ajustes

Ana Botin, Santander-
Ana Botin, Santander-

La subida de los tipos en 0,75% por el Banco Central Europeo ha pro­vo­cado un agra­de­cido es­pasmo en las co­ti­za­ciones de la banca es­pañola, cas­ti­gada en ex­ceso y sin mo­tivo apa­rente. De he­cho, la banca está en un mo­mento en el que de­bería ser la es­tre­lla. Con el nuevo en­torno de tipos de in­terés al alza y de mo­ro­sidad bajo con­trol, los be­ne­fi­cios de­be­rían estar llo­viendo del cielo a modo de gra­ni­zada. Pero ésta ha sido, pre­ci­sa­mente, la ex­cusa del Gobierno para im­plantar un nuevo im­puesto des­ti­nado a que los bancos ayuden a salir de la cri­sis. Medidas res­tric­tivas o el miedo a la re­ce­sión y al in­cre­mento de la mo­ro­sidad han puesto de nuevo al sector contra las cuer­das.

La morosidad bancaria, según las últimas cifras del Banco de España, se estaría moviendo en torno al 4,2 %. Un nivel relativamente bajo en medio de complejo escenario económico actual caracterizado por la crisis energética y la elevada inflación.

En el mercado, sin embargo, preocupa en gran medida el efecto a lo largo de los próximos meses del final de la moratoria concursal desde el pasado 30 de junio, así como el progresivo vencimiento del plazo de carencia de los préstamos avalados por el ICO concedidos de forma masiva para contener los negativos efectos de la pandemia.

Estos últimos, aunque la exposición de la banca se encuentra bastante limitada, amenazan con convertirse en un grave problema del que ya empiezan a advertir distintos organismos oficiales. En un reciente informe, El Tribunal de Cuentas hace referencia “a posibles situaciones de impago y ejecución de los avales a lo largo de este año”. Algo que de momento no se está dejando notar en exceso, pero que cuelga como espada de Damocles sobre el sector.

Riesgo de deterioro en la calidad crediticia

El Banco de España, por su parte, viene observando un deterioro de su calidad crediticia. La entidad tiene bajo “vigilancia especial” a cerca de una cuarta parte del crédito garantizado a través del ICO, lo cual anticipa un incremento significativo del riesgo de crédito.

Una presión que ya se está empezando a notar. En el primer trimestre del año, la morosidad empresarial, marcado por el retraso en el pago de las facturas, registró un incremento del 42 %, hasta los 350.000 millones de euros. El mayor repunte trimestral en 12 años., según la Cepyme Una evolución de la mora que no parece vaya ir a mejor conforme los riesgos de recesión y el impacto de la inflación amenazan cada vez con más fuerza la viabilidad del tejido empresarial.

Al contrario, se espera que los problemas de pago vayan en aumento generando un círculo vicioso para las empresas que pueda comprometer su liquidez y su viabilidad. En especial para las de menor dimensión, cuyas opciones para acceder a la financiación se encuentran más limitadas. “Esto hace más probable que los problemas de liquidez acaben degenerando en problemas de solvencia”, alerta la organización empresarial.

Hay analistas que consideran que ni un posible aumento de la mora ni la ralentización de las comisiones vaya a “eclipsar la exposición en beneficios del sector derivados de la mejora del margen de intereses con el euríbor al alza que ninguna entidad tenía ni prevista ni presupuestada para este año".

Los bancos hipotecarios deben beneficiarse de la subida del euríbor

En este sentido, consideran que los bancos hipotecarios que más se van a ver beneficiados por el rally del euríbor serán Banco de Sabadell y Unicaja, junto a CaixaBank tras la absorción de CajaMadrid. No en vano, estas entidades son las que mejor lo están haciendo en Bolsa en el ejercicio.

CaixaBank despunta en el sector con una revalorización del 30 % seguida del Banco Sabadell con una rentabilidad anual del 20 %, mientras Unicaja se sitúa algo más descolgada con un tímido avance de algo más del 1 %. Entre medias se sitúa Bankinter con un alza anual del 14 %. En su caso, sin embargo, los analistas se muestran más preocupados por su alto posicionamiento en pymes con la consiguiente preocupación por el incremento de la mora.

En terreno pantanoso, sin embargo, se mueve BBVA con recortes del 11 %. Un ajuste que parece excesivo, según los analistas. La posible entrada en recesión de Europa y España, en particular, en esta segunda mitad del año vienen justificando un posible parón de la actividad de las dos principales entidades españolas y una alta probabilidad de que tengan que retomar los niveles de provisiones de años anteriores.

Aun así, la previsible mejora de los márgenes debería estar contrarrestando estos temores. De hecho, el consenso del mercado sigue apuntando al Santander como uno de los valores del sector con mayor potencial, cerca de un 70 %, con un precio objetivo del orden de los 4 euros por acción. Una cifra basada tanto en la positiva evolución de su actividad como en su alta diversificación geográfica en mercados menos sujetos a vaivenes como el de Europa continental.

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