BOLSA

Azkoyen, máxima solidez

Los in­ver­sores no le quitan el ojo a Azkoyen en un mo­mento de mer­cado en el que cada vez re­sulta más com­pli­cado de­tectar buenas opor­tu­ni­dades de ne­go­cio. Tras tocar má­ximos a me­diados de julio en 6,78 euros por ac­ción, el valor se ha des­in­flado cerca de un 15 % en el úl­timo mes y me­dio. Un ajuste sin de­ma­siado sen­tido que acentúa su atrac­tivo en Bolsa.

A pesar de las pésimas condiciones de un mercado caracterizado por los sobrecostes generados por la presión inflacionista, el grupo ha logrado salvar la primera mitad del ejercicio con un crecimiento de las ventas del 18 %, hasta los 78 millones de euros, lo que ha impulsado su beneficio a 6,6 millones de euros., casi un 23 % superior al de junio del año pasado.

Para la segunda mitad del año, las duras condiciones no van a cambiar de la noche a la mañana, pero los responsables de Azkoyen aseguran contar con un sólido posicionamiento para afrontar estos vaivenes. Su objetivo ahora mismo es garantizar el crecimiento bajo dos pilares fundamentales: la mejora de las ventas fuera de Europa y la mejora de la eficiencia en la gestión.

Pero además de la mejora orgánica, el grupo seguirá apostando por el crecimiento inorgánico, vía adquisiciones. En la segunda parte del ejercicio se irán incorporando en las cuentas las dos adquisiciones realizadas en los últimos meses todavía no integradas en los resultados del primer semestre.

Durante este período ha adquirido la totalidad tanto de la empresa letona Vendon como de la barcelonesa Ascaso que le ha permitido completar su gama de café, impulsando el crecimiento de su línea de negocio de Coffe & Vending Systems. En el horizonte mantiene además la posibilidad de nuevas compras siempre que permitan abrir nuevos canales y mercados para seguir generando valor.

El objetivo es aprovechar su liderazgo en el sector para mantener la rentabilidad con un crecimiento de los ingresos por encima del 10 % y sustentando el aumento de caja con el crecimiento del Ebitda.

Estas cifras, señalan los operadores, impulsaron la cotización de Azkoyen en julio hasta uno de los mejores niveles de su historia. Apuntan a que este subidón no se trata de un exceso de optimismo sino de una realidad palpable. Señalan, por tanto, que el ajuste sufrido en agosto fruto de un nerviosismo general en el mercado, no hace más que mejorar el atractivo de entrada ante la posibilidad de que sus acciones puedan acabar el ejercicio sobre los 7 euros por acción.

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