BOLSA

Prosegur, cambiar la tendencia

Pese al tí­mido re­bote de los dos úl­timos me­ses, la co­ti­za­ción de Prosegur sigue in­mersa en una pro­fundo crisis ba­jista que se pro­longa desde hace más de cuatro años. Tras tocar má­ximos con la sa­lida a Bolsa de su fi­lial Cash, el valor se ha ido de­te­rio­rando de forma pro­gre­siva hasta tocar fondo a prin­ci­pios de ju­nio.

Una debilidad que no parece corresponderse con la evolución financiera del grupo. La empresa de seguridad ha cerrado el primer semestre con un beneficio de 31 millones de euros que supone un crecimiento del 18,5 % respecto a igual período del pasado ejercicio.

Los ingresos superaron los 2.000 millones, un 22,3 % más. La evolución positiva de las ventas, además, se ha visto acompañada por un entorno macroeconómico más favorable y la estabilidad en los tipos de cambio.

Todo ello con unos niveles de apalancamiento dentro de lo razonable. La deuda financiera neta se situó a 1.114 millones de euros a finales de junio, con un coste medio del 1,47 % y un nivel de endeudamiento estable de 2,3 veces deuda financiera neta sobre Ebitda. Resultados que reflejan una tendencia favorable en los últimos trimestres con importantes mejoras en todas las líneas de negocio.

Eso le ha valido algunas buenas recomendaciones como la de Renta 4. La firma ha incluido recientemente al valor en su cartera de empresas de pequeña y mediana capitalización con un precio objetivo de 3,13 euros por acción.

Su cotización, en cambio, sigue en fase bajista de momento con una caída de más del 20 % en el acumulado del año. La presión bajista en estos días ha vuelto a anular los pequeños signos de rebote apuntados en julio y agosto y ahora mismo, señalan los expertos técnicos, está más cerca de ir a buscar los mínimos del año en 1,6 euros que de recuperar la cota de los 2 euros por acción.

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